El BCRA desacelera la compra de reservas y la City analiza qué puede pasar con el dólar
La presencia de la época de menor liquidación de divisas del campo ya comienza a verse en los números de las compras diarias de reservas del Banco Central, por lo que el mercado está percibiendo que habrá una mayor presión cambiaria en la City en las próximas semanas. Hecho que puede ser la antesala de una aceleración en la cotización del precio del dólar, más allá de los esfuerzos del Gobierno por mantenerlo por debajo de los $1.500 en la plaza mayorista desde julio pasado hasta ahora.
En concreto, el BCRA compró el miércoles apenas u$s12 millones, y el promedio del mes marca adquisiciones a un ritmo de u$s24 millones diarios. La cifra más baja de todo el año, al comparar los primeros 12 días de todos los meses, por lo que enciende determinadas alarmas respecto a cuánto tiempo se podrá mantener este esquema cambiario.
En concreto, el Banco Central destina el sobrante de pesos que tiene a la compra de dólares para las reservas, hecho que ayuda a generar diversas situaciones, como brindar calma al mercado por darle más robustez a la cantidad de divisas de respaldo, al recomponer su balance, y también para evitar que baje más el valor del billete estadounidense, al otorgarle demanda al mercado.
El tema que se empieza a percibir en la City que hay menos cantidad de dólares por un aspecto estacional, debido a que estos meses comenzó la época de baja liquidación de divisas del campo por exportaciones. Por ello, también el Gobierno disminuyó la compra de reservas para que la puedan adquirir los privados y no presionar al precio del tipo de cambio hacia al alza.
De hecho, el propio ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, admitió que bajó la cantidad adquirida de dólares, más allá de la tranquilidad del oficialismo por ya haber superado la meta estipulada con el FMI de compra de reservas, pero que seguirá sumando divisas y controlando el comportamiento del mercado.
"Los economistas más grandes que yo tienen una obsesión por el tipo de cambio y un deprecio por equilibrio fiscal", enfatizó Caputo.
En resumen, en lo que va de agosto sumó un total de u$s193 millones, que representa:
- 34% menos de lo adquirido en los primeros 12 días de julio. Mes en el que, por feriados y fechas calendario, solo hubo 6 ruedas netas de operación, en las que sumó u$s290 millones, y en las dos jornadas posteriores a ese período analizado sumó de golpe otros u$s800 millones más.
- 78% menos de lo acumulado en la misma cantidad de jornadas calendario de junio, cuando había sumado u$s873 millones.
"A pesar del desempeño positivo, el promedio diario de absorción en agosto permanece significativamente por debajo de los registros de mayo, junio y julio", subraya Ignacio Morales, jefe de inversiones de Wise Capital.
Y en total, en todo el 2026, el BCRA acumuló compras de u$s13.522 millones para las reservas, por lo que las reservas brutas suman, en la actualidad, un total de u$s49.626 millones.
La estrategia del Gobierno para no presionar al dólar
Lo concreto es que, por la época del año, la liquidación de divisas del campo cayó, y eso repercute en la menor compra de reservas por parte del Banco Central. Aunque también se observan otras intervenciones oficiales para mantener controlado al mercado.
"Es una estrategia, evidentemente, la menor compra de divisas. Quieren inyectar menos pesos al mercado porque cuando compra dólares inyecta pesos. Y, seguramente, el Gobierno observa que hay más demanda de divisas en la plaza para atender compromisos. Así, puede que haya algo menos de exportación y, entonces, el BCRA no compra tanto para no fatigar al mercado y evitar que se traslade a precios. Igual, está interviniendo en los mercados de futuros, así que es una estrategia que tiene", afirma a iProfesional Gustavo Quintana, analista de PR Cambios.
En ello suma Fernando Baer, economista jefe de la consultora Quantum, al afirmar: "En principio, es una señal que la estacionalidad habitual llegó. En el manejo cambiario monetario, el BCRA sigue comprando, pero también reacomodó la tasa de interés para sostener la demanda de pesos, en combinación con ventas de dólar futuro e instrumentos dólar linked. Un escenario donde la pericia en el manejo del equilibrio será importante".
Al respecto, el miércoles, la tasa de caucion a un día escaló a más de 45% de Tasa Nominal Anual (TNA), cuanto el resto de las referencias de los intereses se ubican a menos de la mitad.
Por otra parte, mercado de futuros y opciones del Matba-Rofex (A3) existe cierta calma hace varias semanas por estas intervenciones oficiales, y en la actualidad se está negociando un precio de dólar mayorista de $1.622 para fines de diciembre.
Cifra que representa un alza en la cotización desde ahora hasta fin de año de 8,7%, y para todo el 2026 representaría un incremento de 11,5%.
Por lo que, de concretarse estos precios, significará una continuación del atraso cambiario y de la utilización del billete estadounidense como ancla contra el avance antiinflacionaria, debido a que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), en el que el Banco Central encuesta a 45 economistas locales, prevé una inflación de 29,8% para todo el corriente año.
Incluso, Morales menciona que el Palacio de Hacienda afronta una "prueba decisiva para la estabilidad cambiaria en medio de una marcada iliquidez del sistema bursátil", con la colocación que hizo el Tesoro para refinanciar vencimientos de deuda por $4,5 billones, mediante un abanico diversificado de instrumentos financieros.
Para eso, se realizó una oferta oficial de letras a tasa fija con vencimiento a fin de año, papeles ajustables por inflación y títulos vinculados a la cotización de la divisa estadounidense. Además, las autoridades licitan el bono Bonar 2029, por un total de u$s100 millones.
"La maniobra busca contener la reciente volatilidad del billete informal", concluye Morales.
Igualmente, más allá de las medidas y emisiones oficiales para controlar al billete estadounidense, si las proyecciones de ingresos de divisas se concretan, la situación podría ser menos tensa respecto a lo esperado.
"Todavía quedan dólares para ingresar de cosecha gruesa porque hay soja y maíz para vender. También están haciendo siembra de trigo, después está la minería y el petróleo. Hay dólares para ingresar de exportaciones y de las inversiones del RIGI. Por eso, no creo que suba el precio del billete, porque se lo está usando al tipo de cambio como un ancla antiinflacionaria, así que no creo que acelere devaluación", agrega Quintana a iProfesional.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, se proyectó un ingreso histórico de divisas, debido a que espera a que la liquidación de los sectores agropecuario, minero y energético alcanzará los u$s57.168 millones durante 2026. Un volumen que, de plasmarse en la realidad, superará el récord alcanzado en 2022 y también será mayor al nivel del año pasado, cuando se registró un total de u$s50.381 millones.
Por eso, según las estimaciones de la City, en el segundo semestre ingresarían exportaciones por unos u$s29.793 millones, empujadas por Vaca Muerta, remanentes del agro y minería, donde toman impulso el litio, oro y plata.
El mercado no descarta un repunte en el dólar
Aunque también la estacionalidad y la menor liquidación actual de divisas del campo se harán sentir.
"A medida que nos adentramos en el tercer trimestre, la oferta se dólares empieza a decaer porque se reduce la liquidación de la cosecha gruesa. Eso deja menos dólares para comprar y no descartaría que pueda subir el tipo de cambio. Hay que tener en cuenta de acá en adelante la oferta de dólares que se registre", resume Fausto Spotorno, economista de la consultora OJF de Orlando Ferreres.
Al respecto, Pablo Repetto, jefe de Research en Aurum, completa: "El Banco Central está comprando pocos dólares porque no quieren que suba y no quieren ser ellos los que lo presionen al alza. Aunque la realidad es que tampoco tienen una gran cantidad de reservas como para sentirse tan cómodos, por lo que puede haber mayor demanda ya de privados por cobertura o porque se ve que el dólar está más bajo, muy bajo. O bien, también por la menor oferta estacional. Es un poco una combinación de esos factores".
Y completa: "La realidad es que están buscando mantener el tipo de cambio bajo para tratar de afectar lo menos posible la inflación, no sé si es la mejor estrategia, pero es la que decidieron seguir. El tema es que es cada vez más costoso mantener un tipo de cambio tan rígido. En algún momento deberían soltarlo un poquito, y creo que la idea es ir acompañándolo, pero a veces se ponen un poco más rígidos tratando de contenerlo".
Finalmente, Baer coincide que "es difícil que se lo sostenga quieto al precio del dólar, y tampoco creo que sea el interés de dejarlo fijo. Debe ser un proceso armonioso, para ir más despacio de lo que pasó en junio", cuanto el tipo de cambio subió 5% su cotización, prácticamente el doble que la inflación.-