El riesgo país superó los 500 puntos y el mercado mide el impacto en dólar e inversiones
Puntos importantes
El riesgo país superó los 500 puntos básicos, alcanzó su nivel más alto desde el 26 de mayo pasado y asciende casi 18% en el mes, como consecuencia de un contexto económico y político más tenso tanto a nivel doméstico como también en el plano mundial. Por eso, economistas y analistas de mercado llaman a invertir en instrumentos más conservadores, como los apalancados al dólar, o en activos del exterior.
Por un lado, que el riesgo país se haya ubicado en 506 puntos básicos este martes responde a una actividad económica local que no repunta y los últimos sondeos de opinión pública negativos respecto al gobierno de Javier Milei. Asimismo, el reciente anuncio de la flexibilización del otorgamiento de créditos en dólares, en un país en el que escasean, generó cierta tensión en la City.
"La diferencia entre el riesgo de Argentina y el del resto de emergentes de Latinoamérica, o en general, responde exclusivamente a incertidumbre política/económica local. Los tiempos se van adelantando y el mercado empieza a poner en el radar la elección de 2027", dice Fernando Baer, economista jefe de Quantum, a iProfesional.
Por otra parte, también influyen noticias internacionales, como la finalización de la tregua entre Estados Unidos e Irán, y las nuevas tensiones en Medio Oriente, que se reflejan en una suba del barril de petróleo a u$s85 y la suba de la tasa de interés del bono a 30 años de Estados Unidos, que se ubica en el 5,3% anual, el nivel más alto desde 2007.
"Entre las principales causas de esta suba del riesgo país es el empeoramiento del contexto internacional. La tasa del bono a 30 años de EE.UU. subió en estos días y actualmente se única en un 5,3% anual, su nivel más alto desde el 2007. Esta mayor tasa, que es récord en décadas, es la suma de una mayor inflación esperada y una demanda de mayor compensación por parte del mercado internacional por los mayores riesgos que implica este contexto mundial", detalla Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil.
Es decir, según aclara Juan Diedrichs, asesor de inversiones, "esto conlleva a un aumento del costo del dinero, y a un incremento de la aversión al riesgo por parte de los países emergentes y, específicamente, de toda Latinoamérica".
Riesgo país más alto y el impacto doméstico en dólar e inversiones
Más allá que se reparten la responsabilidad los factores locales e internacionales, el riesgo país argentino comenzó a subir y eso preocupa al mercado.
"El mercado, post mundial de fútbol, se dio cuenta que se vienen las elecciones presidenciales y que la economía no tracciona y le resta chances al oficialismo. En el medio empiezan a tantearse nuevas opciones, pero falta tiempo. En resumen, esta suba del riesgo país tiene que ver más con el escenario global y con que la economía argentina no es lo suficientemente fuerte y todavía no está estabilizada, o sea, no tenés acceso al mercado mundial, no tenés reservas suficientes. Entonces el riesgo es más alto", resume Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de la consultora Eco Go.
Para Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, también está impactando en las inversiones argentinos: "Lo que estamos viendo responde a una combinación de factores: el principal es que la deuda argentina se despegó del resto de los países emergentes, mientras los bonos de otros emergentes se mantuvieron estables, por lo que los bonos argentinos cayeron con fuerza casi 5% en dólares desde el comienzo de agosto, lo que llevó al riesgo país a 472 puntos al cierre del viernes, un salto marcado en pocas semanas".
A esto, agrega que se suma el clima preelectoral, donde aunque todavía falta más de un año para las elecciones de 2027, "el mercado ya empezó a pedir cobertura cambiaria antes de lo habitual y el Tesoro lo ha convalidado en las últimas licitaciones con mayores instrumentos dólar linked, sumado a una inflación de julio que cortó la racha de baja, y un Banco Central que está comprando menos dólares que en julio".
Para Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal y Cía., el repunte del riesgo país de Argentina desde principios de agosto se explica, en gran medida, por "factores idiosincráticos, ya que el EMBI Global tuvo un desempeño bastante más favorable en el mismo período. La falta de dinamismo de la actividad económica, con amplios sectores que todavía se encuentran por debajo de los niveles de 2023, se traducen en un pobre desempeño del empleo de calidad y en salarios reales que no despegan".
Por ende, sostiene que esto "conspira contra los niveles de aprobación del Gobierno y alimenta la incertidumbre en torno a la sostenibilidad política del actual programa de reformas a medida que nos acercamos al proceso electoral".
En esta sintonía, José Bano, economista y analista bursátil, completa que el mercado financiero argentino atraviesa una fase caracterizada por el "agotamiento de los catalizadores positivos locales y una creciente presión externa", ya que indica que habiéndose concretado los principales hitos previstos por el Gobierno, como la presentación del plan financiero 2026-2027, el cumplimiento de las metas con el FMI y la mejora en las calificaciones crediticias, ahora la atención se desplaza hacia la volatilidad global.
"La incertidumbre mundial es impulsada por el alza en las tasas del Tesoro estadounidense, un factor que afecta con mayor fuerza a los activos locales debido a su elevado beta. A este contexto se suma la progresiva irrupción de la incertidumbre política de cara al próximo ciclo electoral, lo que limita el margen para nuevas subas en los títulos públicos de mayor plazo y reduce la liquidez disponible", detalla Bano.
Por lo que considera que, en el plano cambiario, la menor oferta estacional de divisas tras el pico de liquidación del agro, que finalizó en julio, será parcialmente amortiguada por los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras. "Sin embargo, dada la persistente demanda para atesoramiento, se prevé una menor capacidad de acumulación de reservas por parte del Banco Central y un ajuste del tipo de cambio que tenderá a acompañar el ritmo de la inflación", concluye Bano.
Justamente, la presión en el precio del dólar es un factor que puede empezar a visualizarse en el mercado, por la mayor demanda por cobertura ante la incertidumbre política y por la menores ventas del campo.
"El factor a monitorear es el repunte de la demanda de cobertura cambiaria en los últimos meses, que limita la capacidad del Banco Central de acumular reservas, y llevó al Gobierno a intervenir para impedir que el dólar superase la barrera de $1.500. Con más de un año hasta las elecciones presidenciales, este incremento de las presiones cambiarias llama la atención y genera inquietud en el mercado", subraya Ortiz Villafañe.
Inversiones recomendadas con el riesgo país arriba de 500 puntos
La presión en el precio del dólar y la suba mundial de las tasas de referencia de los bonos de Estados Unidos, y el impacto que trae ello en las inversiones de los países emergentes, trae una reconfiguración de las inversiones.
"Esa combinación de factores golpea especialmente a las acciones locales, ya que el Merval cae 12% en el mes, medido en dólares. Si a esto se suma que el Banco Central compra menos dólares y, al mismo tiempo, crece la demanda de cobertura, la presión sobre el tipo de cambio tiende a subir. Por ahora, se mantiene contenido debajo de los $1.500, pero el riesgo de acá en adelante está más inclinado a que suba que a que baje, y el mercado de futuros un poco anticipa esto", resume Lazzati.
Ante este escenario, la recomendación de este analista es "cubrirse", por lo que recomienda, para perfiles más conservadores, pasar de los bonos cortos en pesos a tasa fija hacia instrumentos que ajustan por inflación (como las Lecer 2027), para "no quedar expuestos ante una inflación que costara más retornar a la baja y en caso que las tasas vuelvan a subir".
Para los más agresivos, Lazzati propone los bonos duales que ajustan por TAMAR con vencimiento en 2029, debido a que "son una buena opción porque cubren dos escenarios al mismo tiempo: tanto una devaluación como una suba fuerte de tasas para evitarla".
Y en dólares, sigue prefiriendo los bonos soberanos de plazo corto y, para los más conservadores, ciertas obligaciones negociables (ON) de empresas, como Vista Energy o Edenor, que ha mejorado su calificación.
Para Guidi, "si bien es cierto que esto no afecta muy negativamente a las acciones de Estados Unidos, sí afecta mucho a los bonos de países más riesgos, como el nuestro, que caen de precio para acomodarse al contexto de mayores tasas, y eso a su vez hace caer a las acciones argentinas".
También Bano propone una estrategia defensiva centrada en la preservación del capital, priorizando los bonos soberanos de tramo corto, como el título emitido en dólares a octubre de 2027 (AO27), ya que tiene que pagarlo el propio Gobierno antes de las elecciones. Y suma a las obligaciones negociables de perfil conservador y vencimientos acotados, evitando exponerse a la mayor volatilidad de los títulos de más largo plazo.
Al respecto, Andrés Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss, se inclina por "salir del mercado local, e iría a comprar activos internacionales, como los índices norteamericanos, S&P 500 (SPY) y Nasdaq (QQQ), ya que siempre son una buena opción, más allá de la volatilidad actual de corto plazo".
En este escenario, y a menos de un año de las PASO (si no las eliminan), Guidi reflexiona: "Aunque es cierto que las empresas argentinas quedaron muy baratas luego de los balances, mi sugerencia es evitarlas hasta después de las elecciones, porque no se justifica la relación riesgo-rentabilidad".
Por eso, propone una cartera con CEDEAR integrada por un 30% del capital por SPY, que son las acciones de gran capitalización de Estados Unidos, con un rendimiento esperado del 12%.
Otro 30% de la cartera la recomienda en el Nasdaq (QQQ) de acciones tecnológicas, que tienen más volatilidad y por eso más rendimiento.
A ello suma otro 20% a ACWI, que es el índice de acciones mundiales compuesto por 65% de EE.UU. y el resto en Canadá, Europa, Japón y Asia.
Finalmente, Guidi suma que 10% del portfolio tenga al CEDEAR de Mercado Libre, ya que considera que es una empresa subvaluada en más de un 30%, y el otro 10% en Meta Platforms (Facebook e Instagram), debido a que es una empresa "subvaluada en más de un 30% de su valor".