• 25/8/2026
ALERTA

Que la inflación anual baje a un dígito puede tardar hasta una década, según los antecedentes en la región

Un informe de IEB basado en antecedentes de América Latina advierte que la desinflación desde los niveles actuales será un proceso lento
25/08/2026 - 14:30hs
Jaivier Milei junto a una canasta de alimentos y billetes de pesos, con la leyenda inflación por arriba

Puntos importantes

Checkbox Checked * La **inflación en Argentina** desaceleró su ritmo bajista, evidenciando un proceso lento y complejo para alcanzar el dígito anual.
Checkbox Checked * El país busca bajar la inflación desde 30% hasta menos del 10% anual, un proceso que en la región ha tomado hasta una década.
Checkbox Checked * La reciente caída en precios mayoristas no asegura una tendencia sostenida; la inflación núcleo y regulados presionan a la baja.

El mercado y la población en general muestran cierta impaciencia ante el estancamiento de la inflación y la defensa del modelo económico de Javier Milei. La velocidad con la que desaceleró en el primer año y medio de gestión de Javier Mieli, desde el pico de casi 300% anual hasta la zona de 30%, no era sostenible de manera indefinida y era previsible que en algún nivel encontrara un soporte para tomar una senda bajista mucho más lenta, con idas y vueltas en el medio. Además, la experiencia de la región sugiere que bajar la inflación desde la zona actual hasta niveles "razonables", de un dígito anual (hasta 9%), puede tardar hasta una década.

Milei celebró la baja de la inflación mayorista de julio, que difundió el INDEC la semana pasada, "empezó con cero", tal como él lo había anticipado hace un tiempo en varias entrevistas, aunque nunca precisó si se refería a la medición mayorista o minorista, esta última de mayor relevancia por su impacto social. Ahora, usa el dato a favor para alardear éxito en su pronóstico. Incluso, prometió otro recital de rock para celebrar su buena puntería.

Si bien la reducción de la inflación mayorista en julio anticipa una desaceleración de la minorista en agosto, la cifra mensual que "empieza por cero" no necesariamente llegó para quedarse: el mes pasado, jugó a favor la caída inicial del precio internacional del crudo, producto de las negociaciones en Medio Oriente. Este rubro traccionó a la baja al indicador de precios mayoristas: petróleo y gas cayeron 9,2% en el mes y restaron 0,91 puntos porcentuales a la variación general del índice. En adelante, lo que ocurra con la cotización internacional del crudo, cada vez más volátil, jugará de nuevo un rol crucial.

Cuánto tarda un país en bajar la inflación

Bajar la inflación a niveles "razonables" no es de un día para el otro. La experiencia de otros países sugiere que hay que calmar ansiedades y tener paciencia para ver cifras anuales de un dígito. Es decir, de hasta 9% anual. Si tomamos la experiencia regional, bajar desde 30% anual en la que se encuentra estancada la inflación argentina desde hace un año para ubicarse por debajo de 10% puede tardar hasta una década. Los más veloces, con apenas 2 años, fueron Brasil, gracias al fin del régimen de indexación de precios, y Ecuador, por efecto de la dolarización.

De acuerdo con el equipo de research de IEB, en base a datos del Banco Mundial, en períodos en que la inflación anual desaceleró desde niveles superiores al 30% hasta ubicarse por debajo del 10%, sucedió de la siguiente manera:

  • Ecuador: Tardó 2 años (2001-2003) en bajar de 38% a 8%.
  • Brasil: 2 años (1995-1997) en bajar de 66% a 7%.
  • México: 4 años (1996-2000) en bajar de 34% a 9%.
  • Perú: 4 años (1993-1997) en bajar de 49% a 9%.
  • Uruguay: 4 años (1995-1999) en bajar de 42% a 6%.
  • Guatemala: 6 años (1991-1997) en bajar de 33% a 9%.
  • Paraguay: 9 años (1990-1999) en bajar de 37% a 7%.
  • Colombia: 9 años (1991-2000) en bajar de 30% a 9%.
  • Chile: 10 años (1985-1995) en bajar de 31% a 8%.
  • El Salvador: 10 años (1986-1996) en bajar de 32% a 9%.
  • Honduras: 10 años (1991-2001) en bajar de 34% a 9%.
image placeholder
La experiencia de otros países  para bajar la inflación Fuente: IEB Research en base al Banco Mundial

"Los procesos de desinflación no son lineales, y el tramo final suele ser el más difícil. La experiencia regional lo demuestra. Salvo Ecuador (dolarización, 2000) y Brasil (Plan Real, 1994), al resto de los países de América Latina le llevó entre 4 y 10 años bajar la inflación desde niveles superiores al 30% anual hasta un dígito de manera sostenida", resalta el bróker de bolsa.

El comentario surge luego de que se difundiera el dato de inflación minorista (IPC) de julio, que fue de 2,1% mensual, lo que implicó una aceleración respecto al registro de junio (1,9%) y la interrupción de una secuencia de tres meses consecutivos a la baja. El bróker afirma que el dato de julio es un rebote puntual y no marca un cambio de tendencia. Con una política monetaria con sesgo contractivo, el tipo de cambio contenido y la estacionalidad favorable en carnes, prevé que el índice volverá al sendero descendente, aunque de manera lenta y moderada.

El proceso de desinflación será muy lento, según los especialistas

De acuerdo con los economistas, el proceso de desinflación seguirá su curso, pero a un ritmo mucho más lento que el que se observó en el primer año y medio de gestión de Milei. El consenso (REM del BCRA) proyecta al IPC de agosto en la zona de 1,8% mensual, misma variación que registraría en septiembre para después desacelerar a 1,7% y 1,6% en octubre y noviembre, respectivamente. En diciembre, por estacionalidad, rebotaría a 1,8% y en enero cedería de nuevo a 1,7%. El índice acumularía en el año poco menos de 30% y la proyección para los próximos doce meses es de casi 22%.

"Los indicadores de alta frecuencia apuntan a un IPC que vuelva a caer por debajo de 2% mensual en agosto. Mantenemos nuestra expectativa de que el proceso de desinflación siga consolidándose, aunque de manera no lineal. La inflación implícita entre las curvas de los títulos a tasa fija y los ajustables por CER se ubica en torno a 30% para el año, en línea con las previsiones del último REM", sostiene Aldazábal.

La consultora LCG agrega que probablemente la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, motorizada en julio por el aumento de estacionales, vuelva a ceder en agosto. Sin embargo, la inflación núcleo se movió al alza en las dos mediciones y sigue siendo alta, lo que indica que la inercia aún resulta muy difícil de domesticar. Prevé que la inflación se estabilizará apenas por debajo de la zona del 2% mensual. Afirma que los aumentos de precios postergados en regulados (básicamente, combustibles y tarifas) sostendrán la presión, por lo que advierte que parece difícil esperar una convergencia muy marcada a la baja.

Temas relacionados