INVERSIONES

Los CEDEAR recomendados por la City para invertir y escapar de la turbulencia local

Ante la suba del riesgo país y la volatilidad local, analistas del mercado explican cómo diversificar la cartera mediante distintos CEDEAR
Por Andrés Rodríguez
FINANZAS - 23 de Agosto, 2026

Puntos importantes

El riesgo argentino impulsa la búsqueda de cobertura en CEDEAR, con el riesgo país a 532 puntos y el Merval cayendo un 20%.

Analistas como Ortiz e Ibarra destacan CEDEARs de IA (Nvidia, Microsoft) y defensivos (oro, consumo) para diversificar.

La estrategia busca reducir la dependencia local y dolarizar carteras, aunque requiere selectividad y no garantiza retornos en Wall Street.

Ante el desacople de los activos argentinos respecto de los mercados internacionales, los analistas recomiendan diversificar mediante CEDEAR, pero advierten que salir del riesgo local no significa comprar cualquier activo de Wall Street.

El mercado argentino comenzó a anticiparse a las elecciones presidenciales de 2027. El riesgo país subió, llegó a los 532 puntos en la semana y marcó su nivel más alto desde mayo, mientras los bonos soberanos volvieron a quedar bajo presión y algunas emisiones, como el AE38 y el AL35, pasaron a ofrecer rendimientos superiores al 10%.

El deterioro de los títulos argentinos ocurrió incluso durante jornadas favorables para la deuda emergente, lo que sugiere que el castigo está relacionado principalmente con factores iodisincráticos y no con una salida generalizada de capitales de los mercados de riesgo.

La presión también alcanzó a la Bolsa. El S&P Merval medido en dólares quedó a un paso de perforar los 1.800 puntos, después de acumular una caída cercana al 20% desde su máximo anual. Al mismo tiempo, aproximadamente el 77% de las acciones relevadas opera con pérdidas desde comienzos de 2026.

Por qué invertir en CEDEAR sirve como cobertura

En este contexto, los CEDEAR recuperan protagonismo como una vía para reducir la concentración en activos argentinos y dolarizar parcialmente las carteras.

Piedad Ortiz, economista y MBA en Finanzas, en diálogo con iProfesional, señala que la proximidad electoral ya comenzó a incorporarse en las cotizaciones y que los inversores atraviesan una etapa de mayor cautela, con un desacople relativo de la Argentina frente al resto de los mercados emergentes.

"El riesgo país llegó a 532 puntos, lejos de los valores cercanos a los 400 observados a comienzos de julio. El país experimenta impactos no solamente en la deuda soberana, sino también en los activos locales", explicó.

Según Ortiz, los CEDEAR se consolidan como una alternativa de cobertura porque están vinculados tanto con el precio internacional del activo como con el tipo de cambio implícito. Esta doble exposición permite mitigar parte del riesgo local, en momentos en que el dólar mayorista opera cerca de los $1.500, los financieros se ubican por encima de ese nivel y el Banco Central compra reservas a un ritmo menor que durante meses anteriores.

Fernando Ibarra, analista de Emerald Capital, coincide en que el mercado argentino comenzó a cubrirse con anticipación frente al calendario electoral.

"El año que viene tenemos elecciones en la Argentina y ya sabemos cómo funciona esto: el mercado no espera al año electoral para cubrirse, se adelanta. Gran parte de la cobertura ante la incertidumbre política y cambiaria ya se anticipó", explica.

La estrategia no implica abandonar por completo los activos argentinos ni asumir que todos los CEDEAR subirán. El objetivo es reducir la dependencia de un único escenario político, cambiario y económico mediante la incorporación de empresas con ingresos globales y negocios vinculados con tendencias estructurales.

Wall Street está sólido, pero tampoco está barato

El mercado estadounidense ofrece una alternativa frente al riesgo argentino, aunque presenta sus propias amenazas. Los principales índices operan cerca de máximos, las tasas largas continúan elevadas y persisten las preocupaciones por el déficit fiscal, el endeudamiento y las necesidades de financiamiento del Tesoro.

"Salir parcialmente del riesgo argentino no significa asumir indiscriminadamente riesgo estadounidense", advierte Leandro Monittolla, asesor de inversiones. Por eso, recomendó evitar una exposición excesiva a instrumentos de duración larga y ser selectivos dentro de la renta variable.

La conclusión compartida por los especialistas es que no existe un único CEDEAR capaz de proteger una cartera frente a todos los escenarios. La elección depende del objetivo: cobertura ante una mayor incertidumbre, ingresos mediante dividendos, exposición al crecimiento de la inteligencia artificial o participación en sectores capaces de beneficiarse de las tensiones geopolíticas.

Qué CEDEARs vinculados con la IA recomienda la City

Ibarra mantiene una lectura favorable sobre Wall Street y considera que la inteligencia artificial continúa siendo el principal motor del mercado estadounidense. A diferencia de otras etapas de entusiasmo tecnológico, señaló que la tendencia está respaldada por inversiones y resultados concretos.

"Los hiperescaladores van a gastar más de u$s750.000 millones en capital durante este año. Una parte importante se destinará a chips, centros de datos y energía para alimentar esos centros. Es una ola real, con resultados que la sostienen", afirma.

Dentro de esta estrategia, el especialista destacó los CEDEARs de Nvidia, Microsoft, Alphabet y Micron, además del ETF XLU, que reúne a compañías eléctricas estadounidenses. La propuesta permite cubrir diferentes eslabones de una misma cadena: desde la fabricación de semiconductores hasta el software, la computación en la nube y la electricidad necesaria para operar los centros de datos.

Nvidia y Micron constituyen las alternativas más directamente vinculadas con la infraestructura tecnológica. La primera domina el mercado de procesadores utilizados para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial, mientras que la segunda se beneficia de la fuerte demanda de memorias de alto rendimiento.

Ibarra destaca que Micron atraviesa uno de los ciclos de memoria más fuertes de los últimos años y que sus ganancias registrarían un crecimiento extraordinario durante el ejercicio. Ortiz también la incluyó entre sus preferencias, aunque advirtió que presenta un riesgo elevado de volatilidad.

La economista sostuvo que el consenso continúa siendo favorable para la compañía, con un potencial estimado del 54%, respaldado por el desarrollo de la memoria HBM4E previsto para 2027 y por una demanda que actualmente supera la oferta. La expansión de los agentes de inteligencia artificial, cada vez más complejos, también incrementaría las necesidades de memoria.

Microsoft y Alphabet ofrecen una exposición diferente. Sus negocios están más diversificados, poseen una elevada generación de caja y pueden monetizar la inteligencia artificial mediante servicios en la nube, publicidad, productividad y aplicaciones empresariales. Esto reduce parcialmente la dependencia de un único producto y la volatilidad asociada con las compañías tecnológicas de menor tamaño.

Monittolla también incluyó a Alphabet y Meta entre las alternativas para perfiles agresivos, mientras que recomendó SOXX para quienes prefieran obtener una exposición diversificada al conjunto de la industria de semiconductores en lugar de seleccionar una sola empresa. Ortiz sumó el ETF SMH con una lógica similar.

Utilities: la cara defensiva del crecimiento tecnológico

La demanda energética generada por los centros de datos abre otra posibilidad. Ibarra y Monittolla coincidieron en destacar al ETF XLU, que agrupa compañías eléctricas estadounidenses y ofrece una exposición más estable que la de los fabricantes de chips.

"Es la pata más defensiva: son las empresas eléctricas que venden energía a esos mismos centros de datos, con contratos de varios años. Es una manera de tener algo más tranquilo, con dividendos, pero conectado con la misma historia de fondo", explica Ibarra.

Las utilities combinan un negocio relativamente previsible con el crecimiento estructural de la demanda de electricidad. Sin embargo, también son sensibles a las tasas de interés: cuando los rendimientos de los bonos suben, sus dividendos pierden atractivo relativo. Por eso, XLU puede reducir la volatilidad frente a las acciones tecnológicas, pero no queda completamente aislado del escenario monetario estadounidense.

Oro, consumo y dividendos para los perfiles conservadores

Para quienes priorizan la preservación del capital, los analistas recomendaron combinar activos vinculados con el oro, el consumo defensivo y los dividendos.

Monittolla destacó GLD como cobertura frente a la incertidumbre fiscal, monetaria y geopolítica. El fondo replica el precio del oro, un activo que suele ganar demanda cuando aumenta la preocupación por la deuda pública, las tensiones internacionales o la estabilidad de las monedas.

En consumo defensivo, el estratega mencionó a Walmart, Procter & Gamble, Costco y PepsiCo. Ortiz agregó a Coca-Cola, cuya fortaleza de marca, generación de caja y política de dividendos la convierten en una alternativa habitual para atravesar períodos de volatilidad.

Estas compañías venden productos cuya demanda tiende a mantenerse incluso cuando la actividad se desacelera. El potencial de crecimiento puede ser menor que en tecnología, pero también presentan negocios más predecibles y una sensibilidad más acotada al ciclo económico.

Ortiz sumó el ETF VIG, que brinda acceso a empresas estadounidenses con un historial sostenido de aumento de dividendos. Esta estrategia busca compañías de calidad, con balances sólidos y capacidad para incrementar los pagos a sus accionistas a través del tiempo.

Salud, cobre y defensa para diversificar el riesgo global

La diversificación no termina en tecnología y consumo. Ortiz señala que el contexto geopolítico, las necesidades de electrificación y la expansión del gasto militar abren oportunidades en otros sectores.

Entre las alternativas defensivas mencionó XLV, que permite invertir en las principales compañías de salud de los Estados Unidos, e IBB, enfocado en biotecnología. También destaca COPX, un ETF vinculado con productores de cobre, por el papel estratégico del metal en las redes eléctricas, los vehículos eléctricos y la infraestructura necesaria para sostener la digitalización.

Para capturar el aumento del gasto aeroespacial y militar aparece ITA, que agrupa compañías estadounidenses de defensa. La tesis se apoya en el proceso de rearme global y en los mayores presupuestos destinados a seguridad en medio de las tensiones geopolíticas.

Opciones regionales con ingresos en dólares

Los especialistas también identificaron alternativas latinoamericanas para quienes buscan mantener exposición al crecimiento regional sin depender exclusivamente de la economía argentina.

Ibarra destacó a Cederas de NuBank, una de las principales fintech de América Latina, junto con MercadoLibre. La compañía continúa expandiendo su base de clientes y sus servicios financieros a escala regional, lo que le permite crecer sin quedar atada a un único país.

Peter Thiel en Vista Energy presenta un caso diferente. Aunque buena parte de sus operaciones se encuentra en Vaca Muerta, vende petróleo a precios internacionales y genera ingresos en dólares. Su negocio depende principalmente de la producción, las exportaciones y la cotización del crudo, en lugar del consumo interno argentino.

"Vista exporta petróleo y gas, factura en dólares y su negocio depende de Vaca Muerta y del barril, no del consumo interno", resume Ibarra.

Brasil también aparece entre las alternativas, aunque con un riesgo electoral propio. Monittolla identificó valuaciones atractivas en el ETF EWZ, Itaú, Bradesco y Vale, pero reservó estas posiciones para inversores dispuestos a tolerar una volatilidad mayor.

Ortiz agrega a Petrobras, que combina una elevada generación de caja con exposición al petróleo y los planes de inversión energética de Brasil. También destacó a ConocoPhillips como una alternativa vinculada con la producción de hidrocarburos y a Barrick Mining como una vía para acceder al oro y otros metales.

La estrategia final no consiste en encontrar un único activo ganador, sino en construir capas de protección. Tecnología y semiconductores aportan crecimiento; utilities, consumo y dividendos reducen volatilidad; el oro cubre riesgos fiscales y geopolíticos; mientras la energía y los metales permiten capturar tendencias estructurales.

Con el riesgo país por encima de los 500 puntos y el Merval bajo presión, los CEDEAR ofrecen una puerta de salida parcial del riesgo argentino. Pero la selectividad sigue siendo decisiva: dolarizar una cartera puede protegerla de una devaluación, aunque no de una caída de Wall Street ni de una mala elección de activos.

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