El plazo fijo tradicional vuelve a ganarle a la inflación tras 1 año de pérdidas para ahorristas
Puntos importantes
Los ahorristas que apostaron en agosto por el peso ganaron con sus plazos fijos tradicionales frente al movimiento del precio del dólar y a la inflación, después de haber recibido durante más de un año una renta negativa. Aunque la "pelea" sigue siendo muy pareja y el panorama todavía luce desafiante, algunos analistas consultados por iProfesional sugieren que las tasas positivas para los depósitos forman parte de la política oficial para restarle presión a la dolarización.
El plazo fijo tradicional ofrece en la actualidad una tasa nominal anual (TNA) que llega a un máximo del 21% en los bancos líderes para colocaciones minoristas a un período exigido, como mínimo, de 30 días. De esta manera, en un mes brinda un rendimiento de hasta el 1,73%. Este porcentaje supera los datos registrados en todo agosto en cuanto a la suba del precio del dólar y la inflación.
Cabe recordar que la última vez que el plazo fijo tradicional otorgó rendimiento real positivo fue durante el mes de julio de 2025.
Por un lado, el billete oficial estadounidense aumentó en el mercado minorista un 1,3% en todo el mes pasado, según la cotización al público del Banco Nación. En tanto, por el lado de la inflación, economistas privados como C&T Asesores y Wise Capital estiman que en agosto se ubicó en torno al 1,6%. Este porcentaje se encuentra por debajo de los datos medidos para julio (2,1%) y junio (1,9%) por el INDEC, y representa el menor registro desde junio del año pasado.
"Vale notar que es necesario remontarse a 2020, en plena pandemia, para encontrar registros similares a los actuales", afirma Camilo Tiscornia, economista y director de C&T Asesores. Para justificar el menor ritmo de suba de precios al consumidor, acota: "Estuvo explicado principalmente por la baja de varios componentes estacionales, sobre todo los vinculados al turismo, que dejaron atrás el pico debido a las vacaciones de invierno. Indumentaria jugó en igual sentido; no así frutas y verduras, que volvieron a registrar subas significativas".
De esta forma, el 1,7% que hoy brinda un plazo fijo tradicional en el Banco Nación a 30 días supera tanto al movimiento del dólar como a la inflación. Cabe recordar que la última vez que el plazo fijo tradicional otorgó un rendimiento real positivo fue durante la segunda mitad de 2024 y a comienzos de 2025.
Proyecciones del dólar, tasas de interés e inflación para septiembre
Ahora bien, el gran desafío entre las proyecciones de los analistas es dilucidar cuánto tiempo se puede sostener esta situación, más allá de que la intención del Gobierno —en la previa de las elecciones presidenciales del año que viene— sea mantener una tasa real positiva en pesos para desincentivar la compra de dólares por parte de los ahorristas y evitar tensiones en el tipo de cambio. O, al menos, lograr que los movimientos de estas variables queden "empatados" para que no haya atracción hacia la moneda norteamericana.
De hecho, la incertidumbre electoral comenzó a acelerar la demanda de divisas. Según los últimos datos publicados por el Banco Central, las personas físicas compraron un neto de u$s4.124 millones en julio, destinando u$s2.916 millones al atesoramiento personal. De esta forma, el monto volcado a billetes representó un salto del 45% respecto de los u$s2.015 millones adquiridos el mes previo. En total, 1,7 millones de individuos compraron divisas en el mercado oficial frente a los 1,5 millones registrados en junio, lo que evidencia que más personas adquirieron moneda extranjera para ahorrar en un mes marcado por los ingresos adicionales del medio aguinaldo.
A raíz de ello, el Banco Central estuvo interviniendo en las últimas semanas en los precios pactados a largo plazo en el mercado cambiario y vendiendo bonos dólar linked para calmar el apetito dolarizador. "Hubo una reacción preventiva del Gobierno para controlar el precio del dólar, de modo que no suba el tipo de cambio y el ahorrista no vaya al billete al ver que el precio se está ajustando", indica a iProfesional un directivo de un banco de la City.
Por lo pronto, en los mercados de opciones y futuros de Matba-Rofex (A3) se negocia un tipo de cambio mayorista de $1.534, lo que implicaría un incremento del 1,7% en todo septiembre. "El Gobierno continúa administrando la volatilidad del tipo de cambio y de las tasas de interés a través de las intervenciones en los mercados de cobertura, las licitaciones del Tesoro y la compra de reservas por parte del BCRA", resumen desde Analytica.
La inflación esperada para septiembre iría en la misma sintonía: de acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) realizado por el Banco Central entre 45 economistas privados, se prevé una suba de precios del 1,8% mensual. En cuanto a las tasas de interés en pesos, se registró una leve suba de alrededor de un punto porcentual en las últimas semanas, por lo que la TNA de los bancos grandes ronda entre el 17% y el 21%. En las entidades más chicas se ofrece entre el 18,5% y el 24% anual.
Así, el ahorrista puede realizar un depósito en alguno de estos bancos sin ser cliente a cambio de recibir una renta máxima del 1,97% a 30 días; un rendimiento que seguiría superando la evolución del dólar y de la inflación.
¿Es el plazo fijo tradicional una oportunidad de inversión según los analistas?
Para los diversos economistas consultados por iProfesional, el plazo fijo tradicional puede empezar a transformarse en una oportunidad de inversión con renta positiva.
"Con el fin del período de mayor presión estacional sobre el tipo de cambio y el fuerte salto que tuvieron los commodities agrícolas —que abren una ventana para que el sector agroexportador acelere liquidaciones—, el mercado se tornó más optimista sobre el peso. En especial, por la desaceleración que registró la inflación en las últimas semanas de la mano de los alimentos", afirma a iProfesional Isaías Marini, economista del fondo ONE618 (ex Consultatio). Asimismo, concluye que en este contexto "las inversiones de corto plazo en instrumentos de tasa fija, o incluso plazos fijos, ganaron atractivo, aunque de mediano plazo persisten riesgos sobre la evolución del tipo de cambio y la inflación, sobre todo a medida que nos aproximemos a las elecciones".
En sintonía, Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de Eco Go, sostiene que "puede ser un momento favorable para los plazos fijos porque estamos teniendo buenos precios de las materias primas e ingresan más dólares, con lo cual el tipo de cambio y la inflación pueden tener cierta contención. Al menos en el corto plazo, son una buena opción".
Al respecto, Nahuel Bernues, CFA y fundador de la consultora Quaestus, suma: "Los plazos fijos recuperaron algo en estas últimas semanas porque subió la tasa de referencia en el mercado en general. Parecería que volvemos a terreno de tasas reales positivas que llegaron para quedarse. Claro que eso dependerá de cómo el Gobierno maneje las compras de dólares y la cantidad de pesos en circulación".
Finalmente, Fernando Baer, economista jefe de Quantum, coincide con este escenario proyectado: "Esperamos que el proceso de desinflación continúe, así que las tasas, si se mantienen en estos niveles, vuelven a ser positivas en términos reales, ya que el índice de precios al consumidor podría ubicarse en septiembre en 1,5% o menos".