Morgan Stanley analizó las elecciones de Brasil y reveló cuál es la apuesta favorita
Las elecciones presidenciales de Brasil empiezan a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de las estrategias de inversión. Con una primera vuelta prevista para el 4 de octubre, el mercado evalúa qué activos podrían beneficiarse frente a un resultado favorable para el ordenamiento fiscal y cuáles quedarían más expuestos ante un deterioro de las expectativas.
En este contexto, Morgan Stanley viajó al país y mantuvo reuniones con funcionarios, asesores políticos y económicos y administradores de fondos de cobertura locales. El recorrido le permitió identificar cómo se están preparando los grandes inversores para una elección que se percibe ajustada y que podría generar movimientos relevantes en los bonos, las tasas, el real y las acciones brasileñas.
El banco encontró que las posiciones continúan inusualmente bajas, especialmente en el mercado de tasas. Esa cautela amplía la posibilidad de que los precios reaccionen con fuerza cuando disminuya la incertidumbre política y los inversores vuelvan a tomar exposición.
Dentro de ese escenario, Morgan Stanley marcó una preferencia concreta, en donde, los participantes consultados ven mayor potencial en las tasas brasileñas que en el real y se inclinan por los tramos medios y largos de la curva tasa fija frente a los bonos ajustados por inflación.
Cómo funciona el trade electoral de Brasil
El trade electoral reúne posiciones que buscan anticipar el impacto económico y financiero de las elecciones. En Brasil, el foco no está colocado únicamente en quién gana la presidencia, también se observa la capacidad del próximo gobierno para presentar un programa fiscal creíble y estabilizar la trayectoria de la deuda.
Un resultado percibido como favorable para el ordenamiento de las cuentas públicas podría reducir la prima de riesgo, bajar las tasas de largo plazo, mejorar las expectativas de inflación y ampliar el margen del Banco Central de Brasil para flexibilizar su política monetaria. Esa combinación tendría capacidad para impulsar una revalorización generalizada de los activos brasileños.
Un escenario adverso podría provocar el recorrido opuesto, con tasas más altas, una curva de rendimientos más empinada y un real inicialmente más débil. La intensidad del ajuste dependerá de la respuesta política, el comportamiento de los inversores y las condiciones financieras internacionales.
La elección genera de esta forma una relación asimétrica entre riesgo y retorno. El potencial de mejora frente a una consolidación fiscal resulta amplio, mientras el tamaño de una eventual corrección continúa sujeto a la capacidad de reacción del próximo gobierno.
Dónde ve mayor potencial Morgan Stanley
La conclusión más concreta del informe aparece en el mercado de renta fija. "En general, las tasas fueron consideradas como una inversión con mayor potencial que el mercado cambiario", sostuvo Morgan Stanley, en una traducción del informe publicado -originalmente en inglés-.
Los inversores consultados mostraron preferencia por la parte intermedia y larga de la curva tasa fija brasileña frente a los bonos indexados a la inflación. La estrategia busca capturar una eventual caída de los rendimientos si el resultado electoral permite anticipar un ajuste fiscal creíble.
Cuando las tasas de mercado bajan, los bonos emitidos previamente con rendimientos más altos tienden a aumentar de precio. El efecto suele ser mayor en los títulos de mayor duración -o vencimiento más largo-, debido a que son más sensibles a los cambios en el costo del dinero y en la prima exigida por los inversores.
Morgan Stanley no recomendó bonos específicos ni presentó una cartera de acciones o CEDEARs brasileños. Su evaluación se concentra en las variables macroeconómicas y en las preferencias recogidas durante las reuniones con participantes locales.
El ajuste fiscal que espera el mercado
El resultado electoral será importante porque Brasil necesita una mejora significativa de sus cuentas públicas. Durante las reuniones surgió un consenso amplio sobre la necesidad de aumentar el resultado primario en aproximadamente dos puntos porcentuales del PBI para estabilizar la deuda.
Los participantes también reconocieron que el gasto tendrá que formar parte de la solución. El margen para continuar aumentando la presión tributaria aparece limitado después del crecimiento registrado por la recaudación federal en relación con el tamaño de la economía.
Las medidas ya aprobadas aportan cierto alivio, con un ahorro potencial cercano a 10.000 millones de reales durante 2027, de acuerdo con Morgan Stanley. El monto resulta insuficiente para corregir por completo la trayectoria de la deuda, por lo que el mercado espera un programa más amplio después de los comicios.
La principal discusión pasa por determinar si el ajuste será preventivo o aparecerá como respuesta a una presión financiera. Algunos inversores creen que el próximo gobierno podría anunciar rápidamente un paquete creíble. Otros consideran que serán necesarias mayores tasas, un real más débil o una caída de los activos para acelerar las decisiones políticas.
Por qué Brasil todavía tiene margen
Las vulnerabilidades fiscales no implican una crisis de financiamiento inmediata ya que Brasil conserva varias defensas que permiten atravesar períodos de incertidumbre sin enfrentar una urgencia por refinanciar su deuda.
El país cuenta con tasas elevadas que atraen capitales, amplias reservas internacionales, un mercado doméstico profundo y una deuda concentrada principalmente en manos locales. El Tesoro también posee liquidez suficiente para cubrir cerca de ocho meses de vencimientos, según el informe.
Estas fortalezas reducen el riesgo de un problema inmediato de renovación de deuda. La preocupación está vinculada al elevado costo del financiamiento, que mantiene presión sobre las cuentas públicas y puede acelerar el crecimiento del endeudamiento.
El próximo gobierno deberá generar suficiente confianza para reducir esa carga, en donde, una menor prima de riesgo permitiría bajar el costo de capital, facilitaría la inversión privada y daría al Banco Central mayor espacio para continuar recortando las tasas.
El nivel del real que podría frenar la baja de tasas
Los inversores esperan que el Banco Central de Brasil continúe reduciendo la tasa de referencia mediante movimientos graduales de 25 puntos básicos. Las autoridades monetarias definen el proceso como una calibración, debido a que la política seguirá dentro de terreno restrictivo incluso después de nuevos recortes.
El principal límite durante los próximos meses estará en el mercado cambiario. Una depreciación del real hacia una zona de 5,40 a 5,60 unidades por dólar podría obligar al Banco Central a detener las bajas, especialmente si el movimiento viene acompañado por un deterioro de las expectativas de inflación.
Morgan Stanley proyecta una tasa de política monetaria de 14% al cierre de 2026 y de 11% a finales de 2027. Para el real, estima un valor de 5 unidades por dólar este año y de 4,80 durante el próximo.
La economía brasileña perdería fuerza en 2027
Morgan Stanley espera un crecimiento de 2% durante 2026, seguido por una desaceleración hasta 1,2% en 2027.
Durante el segundo trimestre, el PBI avanzó 0,5% frente a los tres meses anteriores, por debajo del 0,7% estimado por el banco y por encima del 0,4% esperado por el consenso. El consumo privado y el comercio exterior actuaron como factores negativos, mientras la inversión mostró mayor resistencia.
La política monetaria restrictiva y un impulso fiscal más débil podrían continuar afectando a los hogares. El aumento de la informalidad aparece como una primera muestra del deterioro laboral, mientras el menor crecimiento de los salarios reales anticipa una moderación del consumo.
La creación de empleo formal también perdió fuerza dado que Brasil generó 58.568 puestos registrados en julio, muy por debajo de los aproximadamente 112.000 esperados por el mercado y en el nivel más débil para ese mes desde el comienzo de la serie en 2020.
El petróleo, las exportaciones y la inversión en infraestructura aportarían cierto respaldo aunque esos sectores, difícilmente compensarían por completo la debilidad del consumo, la industria residencial y un menor aporte del agro.
Una elección ajustada
Las encuestas recogidas en el informe muestran al presidente Lula da Silva al frente en la mayoría de los escenarios de segunda vuelta, con una reducción de las diferencias frente a Flávio Bolsonaro. Algunos relevamientos los ubican dentro de un empate técnico, mientras otros muestran una ventaja estrecha para el oficialismo.
El avance de Flávio Bolsonaro y la aparición de Augusto Cury en el tercer lugar refuerzan la percepción de una competencia abierta. Las probabilidades todavía pueden modificarse en las semanas previas a la primera vuelta y cada novedad política tendrá capacidad para mover las tasas, el real y la bolsa.
Por esto, Morgan Stanley considera que el mayor potencial aparecería ante un resultado acompañado por una consolidación fiscal creíble. En ese escenario, los bonos a tasa fija de plazo medio y largo podrían beneficiarse de una compresión de rendimientos, mientras el Banco Central de Brasil ganaría margen para profundizar los recortes de tasas.