El FMI alertó por la suba de la morosidad de hogares, pero descartó un riesgo para bancos
Mientras se eleva la dificultad de pago para muchas familias, delegados internacionales arribarán para analizar el cumplimiento de metas
El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que monitorea el aumento de la morosidad de los hogares en Argentina, aunque consideró que el deterioro de los pagos no representa por ahora un riesgo significativo para la estabilidad financiera. La evaluación se conoció mientras la mora crediticia alcanza niveles elevados y afecta principalmente a las familias.
La directora de Comunicaciones del organismo, Julie Kozack, se refirió al tema este jueves durante una conferencia de prensa en Washington y confirmó además que la próxima misión técnica a la Argentina comenzará la semana del 21 de septiembre, en el marco de la tercera revisión del programa acordado con el Gobierno.
"Estamos monitoreando el reciente aumento de las tasas de morosidad de los hogares", señaló Kozack. Sin embargo, aclaró: "No consideramos que esto suponga un riesgo significativo para la estabilidad financiera en Argentina".
La morosidad de los hogares alcanzó el 12,94% en julio
Los últimos datos muestran que el deterioro se concentra en el crédito destinado a las familias. Según el Informe sobre Bancos del Banco Central, correspondiente a mayo, el 7,7% del crédito total al sector privado se encontraba en situación irregular.
La proporción era considerablemente mayor entre los hogares: alcanzaba el 12,8%, frente al 3,5% registrado entre las empresas. El problema se concentra especialmente en los préstamos personales y en las financiaciones vinculadas al consumo.
La tendencia continuó durante julio. De acuerdo con un relevamiento de la consultora 1816, la irregularidad de los créditos a los hogares pasó del 12,77% al 12,94%, mientras que la mora del sector privado en su conjunto aumentó del 7,63% al 7,73%. Entre las empresas, subió del 3,50% al 3,61%.
El deterioro de los créditos a los hogares se registró en 23 de las 30 principales entidades bancarias. La refinanciación de deudas de familias y empresas que se atrasaron en sus pagos también se encuentra en niveles elevados.
Por qué el FMI descartó un riesgo para el sistema financiero
Kozack explicó que la evaluación del organismo está vinculada con el nivel de endeudamiento de las familias y con la situación patrimonial del sistema bancario.
"El endeudamiento de los hogares sigue siendo relativamente bajo. Es aproximadamente el 8% del PBI en Argentina, y eso es menor que en muchos otros países de América Latina", explicó la funcionaria.
También destacó que los bancos argentinos mantienen niveles adecuados de capital y liquidez y cuentan con cobertura frente a los créditos en mora.
"Los bancos están bien capitalizados y tienen liquidez, y tienen provisiones que cubren más del 85% de sus préstamos morosos", señaló.
De esta manera, el FMI reconoce el aumento de la morosidad, pero diferencia ese deterioro en los hogares de una eventual situación de vulnerabilidad del sistema financiero en su conjunto.
El incremento de los atrasos, sin embargo, constituye un factor relevante para la evolución del crédito, ya que una mayor morosidad puede dificultar la expansión del financiamiento destinado a familias y empresas.
El desafío de profundizar el mercado de crédito argentino
Kozack también señaló que uno de los desafíos hacia adelante será profundizar los mercados crediticios argentinos. Según explicó, el sistema bancario local continúa siendo relativamente pequeño en relación con otras economías.
"Profundizar esos mercados, ofrecer formas de canalizar el crédito y los ahorros de los argentinos en inversión y oportunidades para los argentinos va a ser muy importante de cara al futuro", sostuvo.
En esa línea, mencionó los mecanismos orientados a desarrollar financiamiento de largo plazo para el crédito hipotecario, como parte de las políticas destinadas a ampliar el acceso al crédito.
El organismo también vinculó esta agenda con la necesidad de que los beneficios de la estabilización macroeconómica alcancen a una mayor cantidad de sectores de la economía.
Además de analizar la evolución de la economía y del sistema financiero, el FMI confirmó que la próxima misión técnica comenzará la semana del 21 de septiembre.
El equipo del organismo viajará a Buenos Aires para avanzar con la tercera revisión del programa con la Argentina. Durante la visita, los técnicos mantendrán reuniones con funcionarios del Gobierno y con distintos actores económicos y sociales, además de evaluar las principales variables de la economía.
La última misión técnica formal se realizó entre el 5 y el 12 de febrero de 2026, en el marco de la segunda revisión del acuerdo.
Kozack destacó los avances que, según el organismo, registró la Argentina en materia de estabilización macroeconómica.
Mencionó los dos años consecutivos de superávit fiscal primario, la reducción de la inflación a alrededor del 30%, la recuperación del crecimiento, la reducción de la pobreza y el proceso de recomposición de las reservas internacionales.
También señaló que la mejora en la confianza del mercado se reflejó en menores costos de endeudamiento, mejores calificaciones crediticias y un mayor flujo de inversión privada.
De cara a los próximos meses, la funcionaria identificó como prioridad continuar con la recomposición de las reservas, reducir los riesgos de financiamiento, preservar el ancla fiscal y fortalecer los marcos de política económica para mejorar la capacidad de respuesta frente a eventuales shocks.
La funcionaria también se refirió a las propuestas de reforma destinadas a fortalecer el mandato y la independencia del Banco Central (BCRA).
Según Kozack, esas modificaciones "deberían ayudar en el proceso de desinflación" y, a largo plazo, contribuir a una mejora de los ingresos reales de los hogares.
El organismo planteó además la necesidad de ampliar los beneficios del crecimiento. Hasta ahora, señaló Kozack, la expansión económica estuvo impulsada principalmente por los sectores de energía, minería y agricultura.
En ese sentido, destacó las iniciativas destinadas a reducir cuellos de botella de infraestructura mediante licitaciones de rutas y sistemas ferroviarios de cargas, junto con una mayor previsibilidad fiscal y regulatoria.
Para el FMI, la profundización del mercado de crédito y la ampliación de las fuentes de financiamiento de largo plazo forman parte de la misma estrategia para extender los efectos de la estabilización hacia otros sectores de la economía.