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Finanzas

El plazo fijo rinde más que el dólar y la inflación: qué se espera para los próximos meses

Se confirmó que el IPC de agosto fue el más bajo en 14 meses y esta inversión en pesos volvió a ofrecer tasas positivas. Qué proyecta el mercado

11/09/2026
Actualizado 19:50hs

La confirmación oficial que la inflación mensual de agosto fue de 1,7%, la más baja de los últimos 14 meses, mientras que el precio del dólar se encuentra planchado en los últimos días, "revive" como alternativa de inversión al plazo fijo tradicional en pesos, que está despertando la atención de los ahorristas porque en algunos bancos ya está ofreciendo una tasa positiva. Y el panorama para los próximos meses parece mantenerse en este rumbo. 

Incluso, en las últimas semanas, subieron levemente las tasas que pagan los bancos para las colocaciones en pesos, por lo que es otro factor que vuelven seductora a la renta de los depósitos.

En cifras, en bancos líderes ya que están proponiendo para los plazos fijos tradicionales a 30 días, que es el tiempo mínimo de encaje requerido, una tasa nominal anual (TNA) de un máximo de 22%, por lo que por mes se genera una ganancia de hasta 1,8%.

También ocurre en bancos chicos, que proponen tasas más seductoras para captar dinero y poder luego prestarlo, donde por un depósito ya están pagando hasta 24% de TNA. Es decir, una rentabilidad máxima de 1,97%.

Por eso, es una noticia alentadora que la inflación de agosto, informada el jueves por el INDEC, haya sido de 1,7%, la cifra más baja desde junio del año pasado, porque la renta en pesos pasó a ser nuevamente positiva en muchos de los plazos fijos propuestos por las diferentes entidades.

Cuál es la tasa real de los plazos fijos en pesos

En resumen, este dato se lee como que el plazo fijo, después de más de un año, pasó a ganar poder adquisitivo frente al resto de los precios de la economía. Por ende, como inversión ya es atractiva.

A ello se le suma otro factor positivo, que es que mientras que la brecha del dólar con el techo de la banda cambiaria es récord, ya que en todo septiembre avanza apenas 0,3%, y en todo el 2026 asciende 3,4% al público.

De hecho, que el precio del dólar se encuentre casi planchado en los últimos meses, más la tranquilidad que brinda en el mercado que el Banco Central compre de forma diaria divisas para acrecentar las reservas, algo que se mantiene desde enero hasta la actualidad, son factores que generan calma en los ahorristas.

"Se siguen renovando los depósitos a plazo con normalidad en los bancos, pero esta situación de calma cambiaria y descenso de los precios al consumidor los vuelve más atractivos. Igual, casi siempre, la gente compara la tasa de plazo fijo con la expectativa de evolución del dólar más que con la inflación", detalla un ejecutivo de un banco privado a iProfesional.

Por el lado de Fernando Baer, economista jefe de la Consultora Quantum, también coincide que "con esta perspectiva de tipo de cambio y de inflación, las tasas de 1,8% mensuales vuelven a ser atractivas para las colocaciones en pesos. La tendencia es que la inflación baja", detalla a iProfesional.

¿Seguirá siendo negocio el plazo fijo en los próximos meses?

Si bien el plazo fijo tradicional resulta ganador frente a los datos comparativos respecto a dólar e inflación de agosto, los analistas consideran que en el corriente septiembre y en el resto del año continuará la tendencia expresada en el precio del dólar previsto por bancos y consultoras.

Por el lado de la inflación, en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que publica el Banco Central al principio de cada mes, sobre una encuesta realizada con 47 economistas privados, en los pronósticos previos ya se había acertado respecto al 1,7% confirmado por el INDEC.

Y para septiembre se espera una leve suba de la inflación y que alcance un 1,8%, un nivel de tasa que es igualado e, incluso, superado por algunos plazos fijos de bancos chicos. Además, el REM aguarda una leve baja para los meses siguientes, donde para octubre se espera que el índice de precios al consumidor (IPC) vuelva a tocar el 1,7%.

"Si la inflación se mantiene por estos niveles, algo que creo que es probable, el plazo fijo y los instrumentos en pesos son atractivos, porque me parece que le pueden le pueden ganar a la inflación. Algo que ayuda también un poco e incentiva a algún pasaje de dólares a pesos", afirma Camilo Tiscornia

A la vez, este experto advierte que las tasas en pesos "quedaron un escalón un poquito más alto después de lo que subieron en el mes de agosto y con inflación que está un poco más baja. Por lo que, realmente, se han vuelto más más atractivas".

En cuanto al dólar, las expectativas también son que continuará, al menos durante este año, la calma cambiaria.

En el mercado de futuros y opciones del Matba-Rofex (A3) también está indicando una estabilidad para el tipo de cambio mayorista, debido a que para fin de septiembre se negocia a $1.527, por lo que representaría un ascenso de apenas 1,2% en todo este mes.

Y para octubre se opera en $1.553, un incremento cambiario implícito esperado que es de 1,7% para todo dicho período.

Hoy el billete mayorista se ubica en $1.513, mientras que los negocios a futuro lo están ubicando en $1.609 para diciembre.

"El dólar está un poco más volátil, el Gobierno ahora deja subir un poco al mayorista, baja algunos días, entonces está más incierto el dólar. Igual, no se cree que vaya a haber algún movimiento muy drástico. Entonces, en ese contexto, es como que las inversiones en pesos vuelven a ganar un poco de atractivo", concluye Tiscornia.

Para Darío Rossignolo, economista y profesor de Finanzas Públicas en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), "la estabilidad del tipo de cambio nominal, junto con la baja de la tasa de inflación, hacen que el rendimiento real de las colocaciones financieras tradicionales se recupere. Es muy importante monitorear la evolución de la demanda de dinero en función de las expectativas sobre el nivel de actividad y de la misma en relación con la compra de divisas por parte del sector privado y público, junto con la necesidad del Banco Central de acumular reservas".

Por eso, Rossignolo considera que, para los próximos meses, también se debe ver "qué pasa con los datos de inflación y el comportamiento de los superávits fiscales y externos y las expectativas sobre las tasas de interés internacionales".

 En la misma línea, Eric Ritondale, economista de Puente, indica que, hacia los próximos meses, el test central pasa por "sostener estos registros en un contexto donde las previsiones privadas anticipan cierta persistencia y resistencia para quebrar el piso del 1,5%-2% de inflación. No obstante, los indicadores de alta frecuencia muestran que la preservación de este rango resulta crecientemente probable en el corto plazo, sustentada en el ancla fiscal y cambiaria".

Al respecto, Julián Neufeld, economista en la fundación Libertad y Progreso, también aclara que en agosto la suba estuvo "repartida" entre "lo que queda de la inflación de fondo, que responde a los precios de los regulados y la interacción entre la oferta y la demanda de pesos. Es por esto que de cara al futuro monitoreamos de cerca la situación del tipo de cambio, cuyos aumentos de los últimos meses vienen presionando al alza a alimentos y bebidas no alcohólicas, que es el rubro que más ponderación tiene sobre la canasta general y las canastas de pobreza e indigencia".