La compra de dólares no cede y bancos detectaron una curiosa tendencia entre empresas

La compra de dólares minorista se mantiene elevada. Lo imprevisto fue el fuerte salto en las transferencias de dólares a las casas matrices de las multis
El dibujo de un banco con la imagen de Luis Caputo con gesto pensativo y dólares. Foto editada por iProfesional

Puntos importantes

Checkbox Checked Las compras minoristas de dólares siguen muy elevadas pese a la estabilidad cambiaria.
Checkbox Checked Multinacionales giraron u$s3.700 millones en utilidades al exterior, un récord histórico.
Checkbox Checked Esta dolarización debilita la demanda de pesos, frenando la remonetización y la recuperación económica.

El nivel de las compras de dólares en las sucursales es el principal termómetro que tienen los banqueros para conocer el humor de los inversores. "Lo primero que hacen cuando aparecen los nervios es comprar dólares. Es como si dejaran de importar los rendimientos financieros. La cobertura primaria es el billete verde", grafica el director de un banco de capitales extranjeros ante la consulta de iProfesional.

La compra de dólares minorista sigue siendo elevada, pese a la estabilidad

El argumento del financista viene a cuento de los últimos datos que aparecieron en el sistema: el volumen de las compras de dólares durante julio sorprendió al Gobierno y a los banqueros.

Nadie esperaba que, en un momento de tranquilidad cambiaria, la demanda de divisas superara los u$s3.000 millones. Es lo que sucedió.

Las compras de agosto fueron menores, pero por una cuestión estacional. Sin el efecto aguinaldo ni con las vacaciones de por medio, las compras de billetes verdes se habría desacelerado a un rango de entre u$s2.700 millones a u$s3.000 millones.

Una baja, si se quiere, marginal que deja el nivel de dolarización en máximos históricos. "Es muy alta, que hace pensar mucho en el escenario para los próximos meses, cuando ya se instale la campaña rumbo a las presidenciales 2027", afirma el ejecutivo de un banco privado de capitales nacionales.

Sin embargo, la principal sorpresa vino por otro lado. Atención.

Multinacionales mandan dólares fuera del país y marcan nueva tendencia

El comportamiento de las empresas internacionales puede marcar un hito a la hora de analizar la dinámica dolarizada en lo que va del año.

Tiene que ver con la apertura del cepo que el Gobierno decidió hace un tiempo, y que habilitó el giro de utilidades por parte de las filiales de las compañías internacionales que operan en la Argentina.

En concreto, esas multis giraron alrededor de u$s3.700 millones a sus accionistas del exterior durante enero y agosto. Se trata de un nivel mucho más elevado que el esperado en la City.

El dato figura en el último reporte de la consultora 1816, al que tuvo acceso iProfesional.

Un volumen rompe récords

Esos u$s3.700 millones "son más del doble de lo que se giraba en períodos similares de la era Macri, que fueron los últimos años sin controles de capitales", sintetizó el informe de la consultora más escuchada por los banqueros.

"Semejantes cifras sugieren que implícitamente las empresas aprovechan para girar utilidades viejas, retenidas por el cepo remanente (en otras palabras, lo que hacen ahora es girar un porcentaje mucho más alto de las ganancias generadas en ejercicios iniciados desde el 1 de enero de 2025, que son las que tienen vía libre para enviar al exterior)", agregaron los técnicos de 1816.

Para tener una idea: entre los años 2016 y 2019, durante los cuales no hubo cepo a la transferencia de capitales, el envío de dólares de las multinacionales a las casas matrices rondó los u$s1.700 millones cada año.

Es decir, menos del 50% que lo que se vio en estos primeros ocho meses de este 2026, de acuerdo a los registros del Banco Central.

El desafío para la administración de Javier Milei

El dato sobre el nivel de dolarización en el año previo a las elecciones se convirtió en uno de los principales desafíos del modelo económico de Javier Milei.

Porque mientras el Gobierno necesita que la economía vuelva a demandar pesos para consolidar la desinflación y reactivar el crédito, hay cada vez más argentinos que siguen eligiendo refugiarse en el dólar aun cuando el tipo de cambio permanece estable.

En julio fueron 1,7 millón de ahorristas, en lo que parece ser una base estructural difícil de reducir. Son argentinos a los que no les importa que sus ahorros pierdan contra la inflación o contra inversiones en moneda local.

Todavía no hay un registro oficial de lo acontecido durante agosto, pero por la información preliminar a la que tuvo acceso iProfesional, esa cantidad de inversores habría estado en torno al millón y medio de compradores de dólares de los meses anteriores.

Se trata de un fenómeno que viene de otras épocas: cualquier lector memorioso recordará los tiempos en que, bajo la administración kirchnerista, el gobierno de CFK intentaba disuadir a los ahorristas pregonando que la inversión en dólares perdía contra otros activos pesificados.

La mirada en la dinámica de 2027

Existe un punto de inflexión que los financistas identifican con claridad: el levantamiento del cepo para las personas en abril de 2025.

Desde entonces, la remonetización en pesos comenzó a encontrar un obstáculo inesperado. La liberación cambiaria permitió que millones de ahorristas volvieran a dolarizar sus excedentes; es cierto que una parte quedó depositada en los bancos, pero otra salió directamente del sistema financiero.

El resultado es una economía que, paradójicamente, tiene estabilidad cambiaria pero una demanda de moneda local mucho más débil de la prevista.

A comienzos de este año, el Banco Central había diseñado un programa para remonetizar la economía: comprar dólares, emitir pesos y expandir la liquidez sin poner en riesgo la baja de la inflación.

Sin embargo, ocho meses después ocurrió casi lo contrario. Cerca del 80% de los pesos emitidos terminó siendo retirado del mercado mediante operaciones del Tesoro, colocaciones de deuda y ventas de instrumentos dólar linked para ofrecer cobertura a exportadores.

En otras palabras, el Banco Central imprime pesos para comprar divisas, pero después los absorbe casi inmediatamente porque teme que terminen alimentando una mayor demanda de dólares antes que el consumo o la inversión.

La consecuencia es una economía que sigue funcionando con pesos escasos, crédito frenado -incluso por culpa del salto de la morosidad- y una recuperación mucho más lenta de lo esperado, de acuerdo a la admisión del propio presidente del BCRA, Santiago Bausili.

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