El riesgo país subió por octava jornada consecutiva y se acercó a los 570 puntos
El riesgo país volvió a avanzar este miércoles y quedó al borde de los 570 puntos, en una jornada en la que los bonos argentinos extendieron las pérdidas y el S&P Merval profundizó su racha negativa. El indicador elaborado por JPMorgan subió casi 2% y cerró en 566 puntos básicos, con lo que acumuló su octavo avance consecutivo y alcanzó su mayor nivel en cinco meses.
La presión también se reflejó en la renta variable. El S&P Merval perdió 1% en pesos y 1,3% medido en dólares, por lo que encadenó su cuarta rueda consecutiva en terreno negativo.
El deterioro de los activos locales se produjo en un contexto internacional desfavorable. Wall Street terminó con bajas generalizadas y el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense volvió a subir, elevando el nivel de referencia que enfrentan las economías emergentes para captar financiamiento.
A esa presión externa se sumó un escenario local en el que los inversores mantienen la atención sobre las necesidades de financiamiento del Tesoro y la administración de los próximos vencimientos de deuda.
Riesgo país y bonos argentinos: qué mira el mercado
En el plano doméstico, el mercado espera ahora la última licitación de septiembre, después del reciente canje de instrumentos dólar linked que permitió reducir parte de los compromisos previstos para fin de mes.
En paralelo, Luis Caputo mantuvo esta semana reuniones con inversores en Nueva York, entre ellas un encuentro organizado por J.P. Morgan. Sin embargo, pese a esos contactos, los bonos argentinos continuaron retrocediendo durante las ruedas posteriores y el riesgo país permaneció por encima de los 550 puntos.
Para los inversores, el acceso al financiamiento sigue siendo uno de los principales focos de atención, en un contexto en el que la deuda argentina vuelve a exigir una prima mayor.
Los bonos en dólares volvieron a cerrar en baja
En el segmento de renta fija, los títulos soberanos en dólares terminaron mayormente con pérdidas y extendieron la secuencia negativa.
Entre los Bonares, el AL35 cayó 1,70%, el AN29 perdió 1,55% y el AE38 retrocedió 1,26%. Entre los Globales, en tanto, el GD35 bajó 0,90% y el GD41 cedió 0,91%.
Los instrumentos denominados en pesos tuvieron una evolución más estable. Las Lecap y los Boncap de referencia finalizaron entre la estabilidad y leves bajas, mientras que los títulos CER mostraron variaciones moderadas y los Bopreales registraron un comportamiento mixto.
El movimiento de los bonos argentinos estuvo condicionado también por el escenario internacional. Según explicó Leo Anzalone, de Cepec, un aumento en los rendimientos de los títulos estadounidenses reduce el atractivo relativo de los activos emergentes con mayor riesgo crediticio.
De esta manera, el incremento de la tasa libre de riesgo agregó presión sobre una deuda argentina que ya venía mostrando un deterioro en las últimas ruedas y que necesita ofrecer una prima más elevada para atraer a los inversores.
Acciones argentinas: los bancos volvieron a liderar las bajas
La caída del S&P Merval estuvo acompañada por retrocesos en una parte importante de las acciones que integran el índice. El sector financiero concentró las principales pérdidas de la jornada.
Supervielle perdió 3,04%, Galicia cayó 2,94%, Banco Macro retrocedió 2,67% y BBVA cedió 2,57%.
Las compañías energéticas también terminaron mayormente en terreno negativo. TGN cayó 1,60%, TGS 0,73%, Central Puerto 0,64% y Pampa Energía 0,29%.
Entre las excepciones apareció YPF, que avanzó 1,64%, mientras que Banco de Valores también logró cerrar con una suba de 0,37%.
Fuera de esos sectores, Edenor perdió 2,08%, Telecom bajó 0,99% y Aluar cedió 0,94%, mostrando que la presión vendedora alcanzó también a los segmentos de servicios públicos, comunicaciones y materiales.
Los ADRs argentinos que cotizan en Wall Street tampoco lograron escapar de la tendencia negativa. Las pérdidas llegaron hasta 3,9%, con Supervielle entre los papeles más afectados, seguido por Banco Macro, que cayó 3,5%, y BBVA, con una baja de 3,3%.
Wall Street cayó y las tasas de Estados Unidos volvieron a presionar
El contexto internacional tampoco ayudó a los activos argentinos. En Nueva York, el S&P 500 cayó 0,75%, el Nasdaq perdió 1,13% y el Dow Jones retrocedió 0,7%.
En las materias primas, el petróleo avanzó 2,2% y se mantuvo por encima de los u$s90, mientras que el oro retrocedió 1,2%.
Uno de los focos de la jornada estuvo puesto en los nuevos datos de actividad de Estados Unidos. El PMI compuesto preliminar de S&P Global avanzó de 56 a 58,4 puntos en septiembre, una lectura que mostró una economía con mayor dinamismo y que volvió a poner en discusión las expectativas de una flexibilización rápida de la política monetaria.
En este contexto, Puente señaló que hace un mes los futuros descontaban una tasa cercana al 3,9% para fin de año, mientras que ahora incorporan un nivel próximo al 4,2%.
La combinación de una actividad estadounidense firme, rendimientos elevados de los bonos del Tesoro y un nuevo aumento del petróleo terminó configurando un escenario más exigente para los mercados internacionales.
Para los activos argentinos, el efecto se sumó a sus propios factores de presión. El resultado fue otra jornada de bajas para los bonos y las acciones, mientras el riesgo país acumuló su octava rueda consecutiva de subas y llegó a 566 puntos básicos, su nivel más alto en cinco meses.