Miguel Kiguel advirtió por el dólar najo y el riesgo de una "enfermedad holandesa"
El dólar volvió a quedar en el centro del análisis de Miguel Kiguel. El economista sostuvo que el nivel actual del tipo de cambio genera dificultades para sectores que necesitan competir tanto en el mercado interno como en el exterior.
Para Kiguel, el problema cambiario tiene un impacto directo sobre los costos de la construcción y sobre la capacidad de la industria para competir. A ese escenario se agregan la debilidad del consumo interno y el avance de las importaciones.
"Tenemos un claro atraso cambiario y eso impacta en la construcción porque los costos en dólares son muy altos. Lo mismo pasa con la industria, que se vuelve menos competitiva. Las fábricas sufren una triple Nelson: tipo de cambio excesivamente bajo, mercado interno que no tiene fuerza e ingreso masivo de mercadería del exterior".
El economista también cuestionó una eventual apreciación del peso, al considerar que un dólar demasiado bajo puede dificultar el desempeño de las empresas argentinas que buscan colocar su producción en el exterior.
"Deberíamos tratar de que la moneda no se aprecie tanto para que todos puedan competir y vender al exterior" expresó el especialista en el canal de noticias TN.
El ejemplo de Noruega que planteó Kiguel
El economista también puso como referencia el manejo que otros países realizaron frente a los ingresos extraordinarios derivados de sus recursos naturales.
"Países como Noruega, dependientes del petróleo, han encontrado el éxito armando fondos anti cíclicos para que un tipo de economía no arruine al resto de la sociedad" sostuvo Miguel Kiguel, ex asesor principal del Ministerio de Economía de Argentina entre 1996 y 1999.
El planteo de Kiguel remite al riesgo de la "enfermedad holandesa", un fenómeno que puede producirse cuando el ingreso de divisas por una actividad exportadora genera una apreciación de la moneda y termina afectando la competitividad de otros sectores de la economía.
El ejemplo le sirvió para plantear cómo el ingreso de divisas provenientes de una actividad específica puede administrarse para evitar que sus efectos sobre el tipo de cambio terminen afectando al resto de la economía.
Qué está pasando con los precios en septiembre
El comportamiento de los precios también forma parte del seguimiento que realiza Econoviews, la consultora que dirige Kiguel.
El comienzo de septiembre había mostrado variaciones particularmente bajas. Durante la primera quincena, las tasas se ubicaron entre 0% y 0,1%. Sin embargo, esa dinámica cambió desde el 15 de septiembre.
Entre el 15 y el 22 de septiembre, alimentos y bebidas acumularon una suba del 1,1%, después de haber registrado variaciones de entre 0% y 0,1% durante la primera quincena.
El economista, formado como doctor en Economía en la Universidad de Columbia, Estados Unidos, también puso el foco en la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
"Hoy, la gente tiene mucho menor capacidad de compra, su poder bajó un 25%. Una reforma para que esté bien diseñada debe ser viable desde el punto de vista social".
El límite que observa en Vaca Muerta
El desarrollo energético es otro de los puntos que formaron parte de su análisis. En particular, Kiguel se refirió a las expectativas vinculadas con el crecimiento de las inversiones en Vaca Muerta.
En su análisis, el volumen de inversiones no necesariamente se traduciría en una generación de empleo equivalente, según la estimación que planteó para el sector.
La estimación introduce un límite sobre el efecto laboral que podría esperarse de una expansión de las inversiones en la formación neuquina, aun bajo un escenario favorable.
El dilema que plantea el tipo de cambio
El economista también marcó el límite que, a su entender, existe entre una corrección cambiaria demasiado rápida y una evolución del dólar que quede rezagada frente a los precios.
"Mover rápido al dólar con una devaluación afectaría mucho la credibilidad de la Casa Rosada pero tampoco ayuda depreciar un 3% la moneda en todo 2026 contra una inflación superior al 21% en los primeros 8 meses del año", aseveró.
Así, el planteo de Kiguel combina distintos frentes: el nivel del peso, la competitividad de la industria y la construcción, el comportamiento de los precios, la capacidad de consumo y el impacto que las inversiones energéticas pueden tener sobre el empleo.
Industria y construcción, dos sectores golpeados por la actividad
La advertencia de Miguel Kiguel sobre el impacto del dólar en la competitividad se da en un contexto de retroceso para dos de los sectores que mencionó el economista: la industria y la construcción.
Los últimos datos oficiales muestran que ambos tuvieron una caída significativa en julio. Según el INDEC, la actividad industrial se contrajo 5% frente a junio y acumuló una baja interanual del 4,9%. En los primeros siete meses de 2026, el sector registró una retracción del 2,6% respecto del mismo período del año anterior.
La construcción tampoco logró sostener el ritmo. El indicador oficial mostró una disminución mensual desestacionalizada del 4,6% en julio y una baja del 4,5% interanual. Aunque el acumulado de enero a julio todavía presentó una variación positiva del 1,7%, el resultado mensual volvió a mostrar el deterioro de la actividad.
En el sector privado, además, el Índice Construya registró en julio una caída interanual del 6,5%, mientras que los despachos de cemento Portland retrocedieron 8,2% frente a julio de 2025.