Dólares "por las orejas": cómo el Súper Niño puede convertirse en el mejor aliado de Milei

Un informe de Econviews sostiene que el fenómeno climático mejora las chances de una gran cosecha, con más producción de soja y maíz
Dólares "por las orejas": cómo el Súper Niño puede convertirse en el mejor aliado de Milei

Puntos importantes

Checkbox Checked El Gobierno argentino necesita dólares para 2027; los mercados internacionales están cerrados, haciendo crucial la acumulación de reservas.
Checkbox Checked El "Súper Niño" se perfila para aumentar las lluvias, lo que impulsará significativamente los rendimientos de soja y maíz.
Checkbox Checked Esta mejora agrícola generaría mayores exportaciones, aportando los dólares necesarios para las obligaciones del gobierno.

En la City hay una obsesión, a esta altura innegable: de dónde saldrán los dólares que necesitará el Gobierno durante 2027 para cumplir con todos sus compromisos.

Con el riesgo país por encima de los 600 puntos y el mercado internacional prácticamente cerrado, la acumulación de reservas pasó a ser una condición indispensable para sostener la estrategia económica de Javier Milei. Y, paradójicamente, una parte importante de esa ayuda podría llegar desde el Pacífico.

El protagonista es el llamado "Súper Niño", un fenómeno climático que, según las proyecciones meteorológicas, se extendería hasta marzo o abril del año próximo y que suele traducirse en mayores lluvias sobre buena parte de la región agrícola argentina.

El Niño, un viejo conocido del agro

La consultora Econviews -dirigida por Miguel Kiguel- reconstruyó los datos históricos de superficie sembrada, producción y rindes de los principales cultivos para medir qué ocurrió durante los ciclos de Niño, Niña y años neutros.

La evidencia es contundente:

  • En las campañas atravesadas por El Niño, dos de cada tres cosechas de soja registraron rindes superiores a la tendencia, mientras que en los años de La Niña esa proporción cae al 12,5%
  • En maíz también aparece un patrón favorable: el 53,3% de las campañas con Niño terminaron con rindes altos, contra apenas 12,5% durante episodios de Niña

La explicación es sencilla: la aparición de más precipitaciones durante los meses críticos suelen mejorar el rendimiento por hectárea, especialmente en soja y maíz, los dos grandes generadores de divisas del país.

Una cosecha que puede traer más dólares

Las proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires muestran una campaña 2026/27 levemente superior a la anterior.

La producción total alcanzaría 157,9 millones de toneladas, frente a 157,1 millones de la campaña previa. La superficie sembrada prácticamente no cambia, por lo que la mejora proviene casi exclusivamente del mayor rendimiento esperado.

La soja aportaría 3,5 millones de toneladas adicionales y el maíz otras 2 millones, precisamente los cultivos donde el efecto positivo del Niño aparece con mayor claridad.

El combo perfecto: más volumen y mejores precios

El clima no es la única buena noticia. También acompañan las cotizaciones internacionales.

Según el informe, la soja cotiza en torno a u$s484 por tonelada, un 30,3% más que hace un año. El maíz vale u$s194,1 (+15,7%) y el trigo u$s260,3 (+36,1%).

Con ese doble impulso —más producción y precios todavía elevados— Econviews estima que las exportaciones del complejo agrícola rondarán los u$s41.500 millones durante la próxima campaña.

El alivio que espera el Gobierno

El dato es relevante porque 2027 combina dos necesidades simultáneas: una mayor demanda privada de dólares típica de los años electorales y las propias obligaciones financieras del Tesoro.

Econviews lo resume de manera explícita: "Todo esto le daría tranquilidad al gobierno por el lado de la oferta de dólares en un año donde la necesitará".

La consultora advierte que, con el riesgo país en los niveles actuales, el Tesoro tiene vedado el financiamiento externo y deberá apoyarse mucho más en el Banco Central. Para eso, la autoridad monetaria primero necesita comprar reservas, y una cosecha abundante aparece como la principal fuente de esos dólares.

Claro que no todo está garantizado. El propio reporte recuerda que un exceso de lluvias, inundaciones o precipitaciones durante la siembra o la cosecha podrían revertir parte de ese escenario favorable. Pero, por ahora, el pronóstico juega del lado del Gobierno: cuando los mercados financieros cierran una puerta, el clima podría abrir otra.

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