JPMorgan advierte por los bonos y el riesgo de un crédito más caro para empresas

El CEO de JPMorgan alertó que una mayor tensión en el mercado de deuda podría encarecer el financiamiento empresarial en pleno boom de la IA
JPMorgan advierte por los bonos y el riesgo de un crédito más caro para empresas

La capacidad de las empresas para conseguir financiamiento podría enfrentar un escenario más exigente en los próximos meses. Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, puso el foco en el costo que tendría para las compañías una eventual profundización de la presión sobre los mercados de bonos.

El planteo adquiere especial relevancia por las enormes necesidades de capital que generó el desarrollo de la inteligencia artificial. A medida que aumentan las inversiones vinculadas con la IA, también crece la cantidad de compañías que necesitan acceder al mercado para financiar proyectos, renovar pasivos o conseguir nuevos fondos.

"Para las corporaciones, independientemente de su nivel de endeudamiento, la pregunta es: ¿están preparadas para mayores diferenciales de crédito cuando tienen que refinanciar o pedir dinero prestado?", afirmó Dimon.

La advertencia del ejecutivo llegó en una entrevista con Bloomberg realizada al margen de un evento de JPMorgan en Londres. Su preocupación está relacionada con un eventual traslado de las tensiones del mercado de deuda hacia el crédito empresarial.

Bonos: por qué la deuda de EE.UU. vuelve a preocupar a los mercados

La evolución reciente de los bonos constituye uno de los principales motivos de alerta. El mercado global atravesó un fuerte proceso de ventas que llevó a un aumento de los costos de financiamiento de largo plazo.

En Estados Unidos, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años llegó recientemente a niveles que no se registraban desde 2002. Ese movimiento implica una referencia más elevada para buena parte del financiamiento que toman las empresas.

A este escenario se sumaron otros factores. El inicio de la guerra en Irán impulsó considerablemente la inflación, mientras que la economía estadounidense mantuvo una fortaleza que contribuyó a sostener las presiones sobre los precios. Al mismo tiempo, el desarrollo de la inteligencia artificial está generando una demanda extraordinaria de capital.

La coincidencia de ambos fenómenos —mayores necesidades de inversión y un costo de financiamiento más elevado— aumenta la presión sobre las compañías que deben recurrir al mercado.

Los primeros efectos también comenzaron a observarse en segmentos de mayor riesgo. En las últimas semanas se amplió de manera significativa el diferencial para asegurar bonos basura estadounidenses mediante swaps de incumplimiento crediticio, según datos de LSEG recopilados por Yardeni Research.

El segmento más vulnerable ya muestra señales de deterioro

Los préstamos apalancados ofrecen otra señal del cambio en las condiciones financieras. Los estrategas de JPMorgan señalaron la semana pasada que los créditos considerados de grave riesgo, aquellos que cotizan por debajo de 60 centavos por dólar, llegaron a los 65.000 millones de dólares.

El monto no solo representa un incremento frente al año anterior: también constituye el nivel más alto desde marzo de 2020.

Para Dimon, el problema no necesariamente aparece de inmediato como una crisis generalizada. El punto de atención está en lo que puede suceder cuando las compañías tengan que volver al mercado y enfrenten condiciones de crédito menos favorables.

"Llegará un punto en el que el mercado exigirá cada vez más, y sí, en algún momento eso se reflejará en la deuda corporativa, los diferenciales de crédito corporativo y demás, como suele suceder", declaró Dimon en una entrevista al margen de un evento de JPMorgan en Londres.

El CEO de JPMorgan viene planteando este riesgo desde hace varios meses. En la carta enviada a los accionistas de la entidad en abril, había advertido que el gasto destinado a inteligencia artificial, defensa e infraestructura, combinado con los elevados déficits gubernamentales, podía mantener elevados los costos de endeudamiento.

La advertencia de Dimon sobre una eventual crisis

El escenario actual también debe analizarse junto con la evolución de la economía estadounidense. Poco después de la suba de tasas de la Reserva Federal en septiembre, Dimon había dicho a Yahoo Finance que esperaba que los costos de financiamiento pudieran continuar aumentando.

En aquella oportunidad, sin embargo, consideró que la relativa fortaleza del mercado laboral constituía un elemento que mostraba que el encarecimiento del crédito todavía no se había transformado en una presión económica generalizada.

Ahora, su preocupación apunta a un paso previo: que las compañías comiencen a enfrentar condiciones cada vez más duras para refinanciar sus obligaciones o conseguir nuevos préstamos.

El ejecutivo también remarcó que actuar antes de que las tensiones se transformen en una crisis permitiría afrontar el problema en mejores condiciones.

"Lo mejor que se puede hacer ante cualquiera de estas situaciones es abordarlas antes de que se conviertan en una crisis. Si se convierte en una crisis, la abordaremos. Simplemente será de una manera mucho menos agradable", añadió.