Los empresarios ya hacen cuentas: qué cambió y qué todavía preocupa de la economía
Puntos importantes
El 62° Coloquio de IDEA empezó a dejar un balance empresario que ya no pasa solamente por la inflación, el déficit fiscal o el dólar.
Después de casi tres años de gobierno de Javier Milei, los ejecutivos que participan del mayor encuentro empresario del año comenzaron a poner números sobre sus propios negocios y allí la fotografía es menos uniforme.
De hecho, hay sectores que concentran grandes inversiones y otros que todavía esperan más demanda, una recuperación sostenida del consumo, mayor crédito y mejores condiciones para competir.
Las diferencias aparecieron durante las primeras jornadas del encuentro y atraviesan compañías de actividades muy distintas que van desde la industria, consumo masivo, agro y bancos.
Todos parten de situaciones diferentes, aunque entre sus ejecutivos se repiten algunos puntos como los de preservar la estabilidad alcanzada, conseguir que aumente la actividad y resolver costos, impuestos y problemas de competitividad que todavía condicionan nuevas inversiones.
No se trata de una posición única frente al Gobierno ya que cada empresario habla desde la realidad de su sector y, precisamente por eso, las intervenciones permiten reconstruir qué observa una parte del establishment cuando lleva los indicadores macroeconómicos a sus propios balances.
En el caso de la industria pone el foco sobre la demanda, tal como lo reconocieron a iProfesional varios de sus protagonistas que se encuentran presentes en el Coloquio de IDEA que se está desarrollando en los salones del hotel Sheraton de Mar del Plata.
En este sentido, Federico Amos, CEO de ArcelorMittal Acindar, llevó la discusión hacia el nivel de actividad que enfrenta el negocio siderúrgico y señaló que el mercado en el que opera la compañía sufrió una caída de alrededor de 30% en 2024, recuperó cerca de 5% durante 2025 y se mantuvo estable este año.
Más que proyectar una recuperación inmediata, Amos puso el foco sobre lo que todavía necesita la compañía para volver a crecer y que se encuentra atado a mayor actividad y consumo.
El dato permite incorporar la situación del acero al mapa empresario pero sin convertirla en una medida del conjunto de la economía y teniendo en cuenta que Acindar depende, entre otros sectores, del movimiento de la construcción y de diferentes ramas industriales, por lo que su evolución responde a una dinámica distinta de la que muestran actividades como energía y minería.
Esa diferencia entre sectores también aparece en compañías que, aún dentro de actividades con mejores perspectivas, reclaman cambios para poder competir.
Competitividad y tecnología entran en la discusión
A partir de este escenario, Juan Farinati, presidente y CEO de Bayer Cono Sur y director de IDEA, llevó el análisis hacia las condiciones necesarias para que las empresas incorporen tecnología y aumenten productividad.
El ejecutivo de la multinacional viene planteando que la Argentina tiene margen para incrementar la producción agropecuaria mediante innovación, conocimiento y nuevas tecnologías.
En este sentido, sostuvo que el país atraviesa una "oportunidad fenomenal" en el agro y que el desafío pasa por producir más y mejor.
En las conversaciones alrededor del Coloquio, Farinati colocó dentro de esa discusión las reglas que condicionan las decisiones empresarias, entre ellas la presión impositiva y la protección de la propiedad intelectual.
Se trata de un planteo que tiene un impacto directo sobre el negocio de Bayer que desarrolla y comercializa semillas, productos para protección de cultivos y otras tecnologías agrícolas, por lo que las condiciones bajo las cuales puede recuperar sus inversiones en innovación forman parte de sus decisiones sobre qué productos introduce en cada mercado.
La discusión agrega así otra variable al balance empresario que es que además de cuánto crece la economía, las compañías miran bajo qué reglas pueden invertir, producir e incorporar tecnología.
Un consumidor más selectivo
Del lado de las empresas que dependen directamente del gasto de los hogares, el escenario incorpora otra variable tal como lo define Diego Paniagua, director general de Arcos Dorados Argentina, quien llevó al Coloquio la mirada de una compañía que mide diariamente el comportamiento del consumo.
El ejecutivo describió un cliente más selectivo y atento a la relación entre precio y lo que recibe a cambio, escenario que a McDonald's la obliga a ajustar la propuesta comercial, pero no frenó el programa de expansión de la cadena.
De hecho, la compañía acaba de abrir su séptimo restaurante en Mar del Plata, una inversión que llevó su red a 236 locales en la Argentina y generó 70 nuevos puestos de trabajo.
"Estamos atravesando un momento de fuerte crecimiento en Argentina y esta apertura refleja ese camino", afirmó Paniagua al anunciar la inauguración.
El dato muestra dos movimientos que pueden convivir dentro de una misma compañía que enfrenta a un consumidor más cuidadoso al momento de gastar y, al mismo tiempo, decisiones empresarias que siguen incorporando capital y nuevos puntos de venta.
De hecho, Paniagua también destacó que una mayor estabilidad permite planificar inversiones con otro horizonte, llevando la discusión a saber cuánto de ese escenario termina trasladándose al consumo y al nivel de actividad.
El empleo aparece detrás del consumo
Ese punto fue abordado desde otra perspectiva por Guillermo Oliveto, fundador de W Consultora y Almatrends y especialista en consumo y tendencias sociales, quien describió durante su exposición en el Coloquio una economía en la que conviven actividades que muestran una expansión importante con otras que todavía se encuentran por debajo de los niveles de 2023.
Su análisis puso especialmente el foco sobre construcción, comercio e industria por el peso que tienen sobre la economía y el empleo.
Según Oliveto, esas tres actividades representan alrededor de 44% del PBI y 50% del empleo.
"No se puede tener clase media con empleo informal", sostuvo, llevando el análisis del consumo hacia los ingresos y la calidad del mercado laboral.
Para el experto, una recuperación sostenida del gasto de los hogares depende también de la capacidad de la economía para generar puestos registrados y ampliar la cantidad de personas con ingresos previsibles.
Qué pasa después del pico de mora
Desde allí, la discusión llega a otra de las variables que condicionan tanto el consumo como las inversiones: el crédito.
Al respecto, Gustavo Manriquez, CEO de Banco Supervielle, explicó que la mora llegó a un pico y que comenzaron a aparecer signos de una leve mejora, por lo cual espera que durante el último trimestre de 2026 empiece a recuperarse el crédito.
Para los hogares, una mayor disponibilidad de financiamiento puede ampliar la capacidad de compra de bienes durables, en tanto que para las compañías, el crédito determina parte de las posibilidades de financiar capital de trabajo y nuevos proyectos.
Sin embargo, la discusión financiera va más allá de cuánto prestan los bancos, tal como lo definió Nicolás Aguzín, ex CEO de Hong Kong Exchanges and Clearing y miembro de los directorios de Mercado Libre, Globant y Pampa Energía.
El ejecutivo llevó el debate hacia el ahorro argentino y su capacidad para financiar inversiones y durante su exposición en IDEA sostuvo que existen más de u$s200.000 millones fuera del sistema financiero y señaló que los depósitos bancarios representan menos de 20% del PBI.
Su planteo fue que la inversión externa puede ayudar a iniciar un proceso de expansión, pero que para sostenerlo en el tiempo la Argentina también necesita generar y canalizar ahorro interno hacia proyectos productivos.
La disponibilidad de crédito y ahorro termina así conectando las decisiones de corto plazo con las inversiones que requieren varios años para recuperar el capital comprometido.
Qué quiere preservar IDEA y qué pide cambiar
Desde el lado de los organizadores del evento, que tuvo presencia récord con más de 1.000 inscriptos, la voz cantante fue Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC Argentina.
El ejecutivo llevó esas discusiones sectoriales hacia la posición institucional de la entidad, al sostener que la Argentina consiguió avanzar hacia un mayor orden macroeconómico y que ese proceso debe consolidarse.
Pero ubicó junto a ese objetivo una segunda agenda ya que, entre los pendientes mencionó:
- Cambios impositivos y la eliminación de tributos distorsivos
- Reformas estructurales destinadas a mejorar las condiciones de producción
- Profundización de modificaciones realizadas en materia laboral
"Tenemos que construir ladrillo sobre ladrillo, sin voltear las paredes", sostuvo, dejando una definición que apunta a una de las preocupaciones históricas de las empresas vinculada a que determinadas reglas puedan mantenerse más allá de los cambios de gobierno y permitan tomar decisiones con horizontes de inversión más largos.
Entre los ejemplos mencionados por Mignone aparecen el cumplimiento de los compromisos de deuda y la continuidad de reglas vinculadas con grandes inversiones.
El Gobierno devuelve el desafío a las empresas
Ese es también el terreno sobre el que el Gobierno eligió responder a los empresarios a partir de la intervención, vía larga distancia, del propio presidente Javier Milei, quien participó del Coloquio por videoconferencia desde París y defendió la reducción de la inflación, el equilibrio fiscal y las reformas realizadas desde diciembre de 2023.
El Presidente pidió tiempo para que los resultados terminen de extenderse al resto de la economía y reconoció un comportamiento que atraviesa las decisiones empresarias frente a 2027.
"La opción de esperar tiene valor", sostuvo al hablar del próximo proceso electoral, dejando una frase que apunta directamente a las decisiones de inversión si se tiene en cuenta que para una compañía, comprometer capital supone proyectar costos, demanda, impuestos y reglas durante varios años, por lo que las expectativas sobre las condiciones futuras también pesan sobre el momento elegido para ejecutar un proyecto.
En el mismo sentido, Pablo Quirno, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, profundizó el mensaje durante la segunda jornada.
También lo hizo desde París, con un discurso grabado mediante el cual les pidió a los empresarios que conviertan a la Argentina en uno de los proyectos más ambiciosos de sus compañías y que transformen las nuevas condiciones macroeconómicas en inversiones.
El planteo trasladó parte de la discusión al sector privado, teniendo en cuenta que las compañías reclaman mayor actividad, empleo formal, crédito, menor presión impositiva y mejores condiciones para competir.
Casi a modo de respuesta a estos planteos, el Gobierno sostiene que avanzó sobre una parte de esos problemas y espera que las empresas respondan con nuevos desembolsos.
Las inversiones, como cifras del debate
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), también fue motivo de conversaciones entre quienes están participando del 62 Coloquio de IDEA ya que es una de las herramientas con las que el Gobierno busca sostener ese proceso.
El mismo Milei habló de propuestas por alrededor de u$s50.000 millones los proyectos aprobados bajo el RIGI.
En ese sentido, los mayores desembolsos se concentran en actividades como energía, minería e infraestructura, sectores que muestran una dinámica diferente de otras ramas más dependientes del mercado interno.