Bonos argentinos suben hasta 0,6% y el riesgo país baja a 758 puntos
Los bonos soberanos argentinos en dólares operan en alza este martes 27 de octubre, con subas de hasta el 0,6% en los títulos Globales. La recuperación se produce después de las fuertes bajas de la jornada anterior y permite un respiro para la deuda pública, aunque todavía no alcanza para revertir las pérdidas recientes.
En paralelo, el riesgo país baja siete puntos, hasta las 758 unidades, lo que representa un retroceso del 0,9% frente al cierre previo. El indicador elaborado por J.P. Morgan interrumpe así su tendencia alcista, aunque acumula un avance del 24,9% durante octubre y del 32,8% en lo que va de 2026, según los datos relevados durante la rueda.
Las acciones argentinas rebotan en Wall Street
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street también registran una recuperación, luego de las fuertes pérdidas del lunes. Entre los papeles destacados, IRSA lidera las subas con un avance del 3,5%.
El movimiento se da en una jornada dispar para los principales índices estadounidenses. El Dow Jones retrocede un 0,1%, mientras que el S&P 500 avanza un 0,3% y el Nasdaq gana un 0,7%.
Los inversores siguen atentos a la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, que comienza este martes. La decisión sobre las tasas de interés se conocerá el miércoles por la tarde y puede influir en el comportamiento de los activos financieros internacionales.
En el mercado de materias primas, el petróleo recorta un 1,3% y cotiza en torno a los u$s109 por barril.
El dólar oficial sigue en un máximo nominal
En el mercado cambiario argentino, el dólar oficial se mantiene en $1.560 para la venta en las pantallas del Banco Nación, el máximo nominal histórico que alcanzó por primera vez el lunes.
En cambio, los dólares financieros operan a la baja. El MEP retrocede un 0,9%, hasta los $1.560,73, mientras que el contado con liquidación (CCL) cae un 1,5%, hasta los $1.657,82.
La evolución del real brasileño también forma parte del seguimiento de los inversores, por su impacto sobre la competitividad de las empresas argentinas y el comercio bilateral. La depreciación de la moneda brasileña registrada en la jornada anterior había reavivado el debate sobre la estrategia cambiaria del Gobierno.
La Bolsa de São Paulo busca recuperarse tras la caída
La Bolsa de São Paulo intentaba recuperarse este martes, después del desplome que registró la jornada anterior tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil. La reacción de los inversores al resultado electoral había golpeado a los activos brasileños y generado turbulencias en los mercados de la región.
En la apertura, el Ibovespa, principal índice bursátil brasileño, avanzaba un 0,32% y se ubicaba en los 177.170 puntos. Esa cotización corresponde a los primeros minutos de negociación y debe actualizarse si la nota se publica con datos más recientes.
La caída previa estuvo vinculada con la reacción negativa de parte del mercado al triunfo de Lula. El senador opositor Flávio Bolsonaro era considerado por algunos inversores una alternativa más favorable a las propuestas de reducción del gasto público y ajuste de las cuentas fiscales.
El real brasileño intenta recuperar terreno frente al dólar
El real también mostraba señales de recuperación durante las primeras operaciones del martes, después de depreciarse un 8,25% frente al dólar en la jornada anterior.
Tras media hora de negociación, la moneda brasileña se apreciaba un 0,86%. En ese momento, el dólar cotizaba a 5,3557 reales para la compra y 5,3568 reales para la venta en el mercado comercial.
En paralelo, persistían las dudas sobre la evolución de las cuentas públicas de Brasil y la capacidad del Gobierno de Lula para contener el gasto. Antes de la apertura bursátil, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, había expresado el compromiso de la administración con la estabilidad fiscal.
Qué miran los mercados
La evolución de los bonos, el riesgo país y las acciones argentinas estará condicionada tanto por los factores locales como por el contexto internacional. La recuperación de los títulos públicos todavía es parcial, mientras que el indicador de J.P. Morgan permanece por encima de los 700 puntos básicos.
A su vez, la reunión de la Reserva Federal y la trayectoria de las tasas estadounidenses serán referencias centrales para los mercados globales. En el plano local, la acumulación de reservas, el costo del financiamiento y las decisiones cambiarias del equipo económico seguirán bajo la lupa.
El efecto Brasil reabre el debate sobre el dólar, las reservas y la competitividad
La caída del real tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva puso a prueba la estrategia cambiaria del Gobierno argentino. La depreciación de la moneda brasileña amenaza con restarle competitividad a la producción local y agrega presión sobre las decisiones del ministro de Economía, Luis Caputo, y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
El equipo económico enfrenta una disyuntiva: sostener la estabilidad del dólar para evitar nuevas presiones sobre los precios o permitir un ajuste cambiario que limite el deterioro de la competitividad frente a Brasil. La evolución del real será determinante para evaluar ese escenario, en un contexto en el que los movimientos de ambas monedas pueden repercutir sobre el comercio bilateral y los precios relativos.
La reacción del Banco Central también quedó bajo la lupa. Mientras el mercado cambiario registraba fuertes movimientos, la autoridad monetaria volvió a intervenir en los contratos de futuros del dólar, una herramienta que permite actuar sobre las expectativas de devaluación sin modificar directamente la cotización del mercado mayorista.
Arriazu cuestiona el impacto de la compra de reservas
El escenario regional también reavivó el debate sobre la política monetaria y la acumulación de divisas. El economista Ricardo Arriazu advirtió sobre los efectos que puede tener la compra de dólares del Banco Central sobre la actividad económica, en particular cuando el Tesoro absorbe los pesos que se inyectan en el mercado.
Ese mecanismo puede contribuir a elevar las tasas de interés y encarecer el crédito, con consecuencias para el financiamiento de las empresas y el consumo. El interrogante es cómo fortalecer las reservas sin profundizar el freno de la economía.
La discusión adquiere mayor relevancia porque la acumulación de divisas es uno de los objetivos centrales del programa económico y forma parte de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional. El desafío para el Gobierno es compatibilizar esa meta con una recuperación de la actividad que no quede limitada por el costo del financiamiento.
Por qué importa la cotización del real
Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas, por lo que los movimientos de su moneda tienen efectos directos sobre la competitividad. Si el real se fortalece frente al dólar, los productos argentinos pueden ganar atractivo en ese mercado y los bienes brasileños se encarecen en relación con la producción local.
Una depreciación del real produce el efecto contrario: puede abaratar las importaciones brasileñas y complicar a las empresas argentinas que compiten con esos productos. Por eso, la evolución del tipo de cambio brasileño será una variable clave para el comercio bilateral y para las decisiones cambiarias del Gobierno.