Los sectores ganadores y perdedores en los mercados tras la derrota de Donald Trump
La reconfiguración política de Estados Unidos después de las elecciones de mitad de mandato comenzó a reflejarse en los mercados financieros internacionales. La victoria del Partido Demócrata, que consiguió el control del Senado y de la Cámara de Representantes, modificó las expectativas de los inversores sobre la política fiscal, comercial y regulatoria de la administración de Donald Trump.
Los primeros movimientos muestran cambios en las posiciones de los inversores en distintos activos. Los bonos del Tesoro estadounidense y el oro reciben demanda, el dólar pierde terreno y las bolsas europeas registran subas, con avances destacados en bancos y empresas de energías renovables. En sentido contrario, las compañías de defensa y algunos segmentos tecnológicos enfrentan caídas por las posibles modificaciones en las prioridades presupuestarias y regulatorias de Washington.
El impacto también alcanza a los mercados asiáticos, las materias primas y las divisas. Los inversores siguen especialmente la posibilidad de que el nuevo equilibrio legislativo limite algunas iniciativas de Trump, modifique las perspectivas de gasto público y genere cambios en las relaciones comerciales y geopolíticas de Estados Unidos.
Los resultados electorales confirmaron las proyecciones que anticipaban un avance demócrata en ambas cámaras. De esta manera, el presidente republicano afrontará los dos últimos años de su mandato con una oposición que tendrá capacidad para condicionar su agenda legislativa.
Para los analistas de Renta 4, una de las principales variables que debe seguir el mercado es la inflación y no solamente el resultado político. En ese sentido, el nuevo escenario puede tener consecuencias sobre los precios de la energía, las tasas de interés y las decisiones de inversión.
Los especialistas de XTB, por su parte, vinculan parte de la reacción positiva de los mercados con las expectativas de que un Congreso demócrata presione para buscar una salida al conflicto en Oriente Medio. Una eventual reducción de las tensiones podría moderar los precios del petróleo y aliviar las presiones inflacionarias, con posibles consecuencias sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
Los bonos del Tesoro y el oro lideran la demanda de activos refugio
Uno de los movimientos destacados se observa en la deuda soberana de Estados Unidos. Los inversores incrementaron sus posiciones en bonos del Tesoro, instrumentos considerados de referencia dentro del mercado internacional de renta fija.
La demanda de estos títulos impulsa sus precios y reduce sus rendimientos. La tasa del bono estadounidense a diez años se ubicaba alrededor del 4,92%, después de retroceder desde niveles cercanos al 5%. Los movimientos intradiarios muestran variaciones según el momento de cotización.
Julius Baer considera que el control demócrata del Congreso reduce las posibilidades de aprobar nuevos paquetes fiscales sin financiamiento y agrega mecanismos de supervisión sobre futuras decisiones institucionales, entre ellas los nombramientos en la Reserva Federal.
Los analistas de Allianz Global Investors también señalan que la nueva composición legislativa podría reducir el riesgo de negociaciones conflictivas en torno al límite de endeudamiento del Gobierno estadounidense.
El oro también figura entre los activos que reciben mayores compras. La cotización del metal precioso avanzó más del 2% y superó nuevamente los u$s4.000 por onza. En las últimas referencias disponibles, el oro al contado llegó a negociarse en torno a los u$s4.056, con una suba cercana al 2,9%.
La demanda está relacionada con la depreciación del dólar y los movimientos de los rendimientos de los bonos estadounidenses. Ambos factores influyen sobre el atractivo del metal, que no ofrece intereses y suele beneficiarse cuando disminuye el rendimiento de otros activos considerados seguros.
El dólar se desploma a mínimos de un mes mientras euro y libra celebran
El mercado cambiario también refleja el resultado electoral. El dólar alcanzó su nivel más bajo en un mes frente a una canasta de monedas internacionales, en un movimiento asociado con las expectativas sobre la política fiscal y regulatoria de Estados Unidos.
El índice dólar retrocedió alrededor de un 0,5% a 0,6%, hasta la zona de los 101,25 puntos.
En paralelo, el euro avanzó hasta aproximadamente u$s1,125, mientras que la libra esterlina se negoció en torno a u$s1,347. El yen japonés y el franco suizo también se apreciaron frente a la moneda estadounidense.
Los analistas de Julius Baer relacionan el debilitamiento del dólar con la posibilidad de mayores riesgos regulatorios para las compañías estadounidenses, aunque también mencionan la importancia de la credibilidad institucional.
Desde Ebury señalan que una eventual limitación a la política fiscal expansiva de Trump podría reducir las necesidades de financiamiento del Gobierno y las presiones sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro. Ese escenario podría restar atractivo a la moneda estadounidense.
Carmignac también identifica factores de vulnerabilidad para el dólar, entre ellos los desequilibrios presupuestarios, la incertidumbre política y las expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
China festeja con subas superiores al 4% mientras Japón retrocede
Los mercados asiáticos mostraron comportamientos diferentes después de conocerse los resultados electorales. El índice CSI 300 de China avanzó alrededor del 2,3%, mientras que el Shenzhen Component registró una suba superior al 4%.
En contraste, el Nikkei japonés retrocedió 1,42%, mientras que el Kospi de Corea del Sur terminó con un avance del 0,62%.
En el caso de China, los inversores evalúan si el nuevo equilibrio político estadounidense puede modificar el enfoque de Washington en materia comercial y tecnológica. Una menor confrontación entre ambos países podría modificar las perspectivas para las compañías asiáticas, especialmente en sectores vinculados con la inteligencia artificial y los semiconductores.
En Europa, las bolsas operan con subas. El índice paneuropeo Stoxx 600 avanzaba cerca del 1% en las últimas referencias de la mañana, mientras que los índices de Italia y España registraban avances destacados.
El Ibex 35 español recuperó los 19.000 puntos y avanzaba 1,44%, hasta los 19.077,1 puntos, según los datos difundidos después de la apertura.
Los inversores consideran que una mayor supervisión legislativa sobre la política comercial estadounidense podría limitar nuevas medidas arancelarias y modificar las condiciones de intercambio con los países europeos.
Renovables europeas explotan con subas de hasta 7% tras el triunfo demócrata
Dentro de las bolsas europeas, las compañías de energías renovables registran algunos de los mayores avances. El sector había enfrentado cambios en sus perspectivas de inversión a partir de las políticas energéticas impulsadas por Trump.
Entre las empresas con subas se encuentran:
- Orsted: avanza alrededor del 7%
- Vestas: registra una suba cercana al 5%
- Nordex: gana entre 4,7% y 5,6%, según el momento de cotización
En España, Solaria avanzaba 5,73%, mientras que Acciona e Iberdrola también se ubicaban entre las compañías que seguían de cerca los inversores.
Los analistas de Julius Baer identifican posibles cambios favorables para las empresas de energías limpias, mientras que los de Bankinter contemplan una eventual rotación de inversiones desde compañías petroleras hacia firmas vinculadas con las energías renovables.
Los bancos europeos también registran avances. El índice sectorial Euro STOXX Banks subía cerca del 4%, mientras que las entidades financieras de Italia y España lideraban parte de las subas de sus respectivos mercados.
En el mercado español, CaixaBank avanzaba 3,4%, BBVA subía 2,84% y Santander registraba una mejora del 2,01% en las referencias posteriores a la apertura.
La evolución del sector está relacionada con las expectativas sobre la actividad económica, las condiciones de crédito y las posibles modificaciones regulatorias para las entidades financieras que operan en Estados Unidos y Europa.
Tecnología y defensa enfrentan la peor parte del nuevo escenario político
Entre los activos que muestran retrocesos se encuentra el dólar, que perdió parte de las subas acumuladas durante las últimas semanas. La depreciación responde a las expectativas de menor expansión fiscal, posibles cambios regulatorios y una revisión de las proyecciones sobre las tasas de interés estadounidenses.
También aparecen bajo presión algunas compañías tecnológicas de Estados Unidos, especialmente las vinculadas con la inteligencia artificial y la infraestructura de centros de datos.
Los inversores evalúan la posibilidad de que un Congreso controlado por los demócratas impulse mayores controles sobre el desarrollo de estas tecnologías, las inversiones en infraestructura y las actividades de las grandes plataformas.
Los analistas de Julius Baer advierten que los resultados electorales plantean nuevos desafíos para el sector de inteligencia artificial. Desde XTB señalan que los proyectos de centros de datos cuya construcción está prevista a partir de 2028 podrían enfrentar demoras si aumentan las exigencias regulatorias.
Sin embargo, las perspectivas no son iguales para todas las compañías. Los resultados de AMD, que presentó ingresos y ganancias superiores a las previsiones del mercado, contribuyeron a sostener las cotizaciones de algunas empresas vinculadas con los semiconductores.
La preocupación también alcanza a las compañías de defensa europeas, que registran bajas en la jornada.
El índice Stoxx de empresas aeroespaciales y de defensa retrocedía alrededor del 0,7%, mientras que compañías como BAE Systems, Leonardo, Thales, Saab y Rheinmetall registraban pérdidas de entre el 2% y el 4%, según los momentos de cotización.
El movimiento está relacionado con las expectativas sobre el gasto militar estadounidense y la posibilidad de que el Congreso incremente los controles sobre las partidas presupuestarias destinadas a Defensa.
Los analistas de Allianz Global Investors señalan que las cotizaciones de las empresas del sector incorporan expectativas de mayores limitaciones al gasto militar.
La composición del Congreso puede influir sobre las futuras discusiones presupuestarias y sobre la aprobación de contratos vinculados con la industria militar. No obstante, las decisiones sobre el gasto en Defensa también dependen de las prioridades del Poder Ejecutivo y de los acuerdos que puedan alcanzarse en el Legislativo.
El petróleo cae ante la expectativa de una salida negociada al conflicto con Irán
El mercado energético también registra movimientos después de las elecciones estadounidenses. Los precios internacionales del petróleo continúan bajo presión por las expectativas de una posible negociación que permita reducir las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
El barril de Brent, referencia internacional, retrocedía alrededor del 1,4%, hasta los u$s102,11, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense bajaba 0,93%, hasta los u$s95,20, según las cotizaciones informadas por Reuters a las 11:55 GMT del miércoles.
Las bajas se producen después de que ambos contratos acumularan fuertes subas durante las semanas anteriores, cuando los operadores incorporaron a sus proyecciones la posibilidad de nuevos ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El resultado electoral abrió interrogantes sobre la continuidad de la estrategia de Washington en Oriente Medio. También influyeron las declaraciones de Trump sobre la ausencia de planes inmediatos para atacar Irán.
Sin embargo, una eventual reducción sostenida de los precios dependerá de que existan avances concretos en las negociaciones. La evolución de las exportaciones de petróleo desde el Golfo Pérsico y las condiciones de abastecimiento internacional también forman parte de las variables que siguen los operadores.
La caída del crudo puede tener consecuencias sobre las expectativas de inflación y las decisiones de política monetaria. Por eso, su evolución es seguida de cerca por los inversores, junto con los movimientos del dólar, los bonos del Tesoro y las principales bolsas internacionales.
En conjunto, los primeros movimientos posteriores a las elecciones muestran cambios en las posiciones de los inversores en renta fija, divisas, materias primas y acciones. La evolución de esos activos dependerá de las decisiones que adopte el nuevo Congreso, de la relación entre Trump y la oposición y de las medidas económicas y regulatorias que puedan avanzar durante los dos últimos años del mandato presidencial.