Riesgo país rumbo a 1.000 puntos: la City advierte que la corrida contra bonos se adelantó

Las señales que llegan de afuera generan preocupación en la plaza local, mientras operadores y expertos buscan señales para el corto plazo
Bandera argentina, flechas rojas y una bandera de EEUU

En menos de dos semanas, las expectativas del mercado financiero se desplomaron. Primero fue el sorpresivo triunfo de Lula en Brasil. Después, la contundente derrota electoral de Donald Trump en Estados Unidos. Dos acontecimientos que alteraron el escenario internacional y encontraron a la Argentina con sus propias vulnerabilidades.

El resultado es un deterioro que empieza a preocupar incluso a los analistas que hasta hace poco confiaban en una recuperación de los títulos argentinos.

El riesgo país cerró este jueves en 925 puntos, un salto del 8,6% en una sola jornada. En apenas cuatro ruedas de noviembre, el indicador acumuló un deterioro del 17,5%.

La comparación con julio expone la magnitud del cambio: desde los 402 puntos básicos de entonces, el riesgo país más que se duplicó y volvió a quedar cerca de la barrera de los 1.000 puntos.

El mercado empieza a poner en precios un escenario político y financiero mucho más complicado para 2027, y la cuestión que enfrenta Luis Caputo es cómo revertir ese deterioro sin resignar la estabilidad que, por ahora, mantiene el mercado cambiario.

Los bonos argentinos sufren un castigo mayor que otros emergentes

Los bonos argentinos tuvieron durante las últimas semanas un desempeño considerablemente peor que los títulos de otros países emergentes con calificaciones crediticias similares.

Si bien el contexto internacional se volvió adverso para esos mercados, los papeles argentinos se destacaron por la magnitud de sus pérdidas.

Según la consultora 1816, en esa trayectoria se juegan factores propios de la Argentina y, específicamente, de temores políticos.

Una de las señales más contundentes aparece en los bonos con vencimientos en 2027 y 2028.

La tasa forward entre ambos títulos, medida en dólares financieros, pasó del 11% a mediados de julio al 26% esta semana. El salto refleja un encarecimiento extraordinario del financiamiento implícito para el período posterior a las elecciones presidenciales.

El informe aporta otra comparación: el diferencial de rendimiento del bono AO27 respecto de un título del Tesoro estadounidense a un año ronda los 520 puntos básicos, mientras que una medición equivalente para el AO28 supera los 1.250 puntos.

Una diferencia que, según la consultora, no encuentra equivalentes en otros países comparables.

El mensaje es bastante transparente: los inversores están exigiendo una prima de riesgo mucho mayor para mantener deuda argentina después de 2027, reflejando sus temores sobre la estabilidad política y económica post-electoral.

La derrota de Trump agrega una incertidumbre para Milei

La fuerte corrección de ayer de los bonos de la deuda pública se produjo en una jornada de derrumbe de Wall Street.

Los principales índices estadounidenses cayeron con fuerza:

  • El Dow Jones retrocedió 3,4%
  • El S&P 500 cayó 4,3%
  • El Nasdaq perdió 5,5%

Las caídas se dieron en medio de las dudas sobre las perspectivas de la economía estadounidense y el desarrollo de las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial.

Pero en la Argentina apareció un interrogante adicional después de la derrota republicana en las elecciones legislativas: qué margen político conservará Trump para volver a asistir financieramente al gobierno de Javier Milei.

La ayuda estadounidense fue determinante para contener la crisis financiera argentina de 2025. Ahora, el escenario político en Washington es diferente.

1816 introduce, sin embargo, una precisión relevante.

Con la legislación vigente, Trump no necesita autorización del Congreso para utilizar el Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF), el instrumento que permitió al Tesoro estadounidense comprar pesos argentinos el año pasado.

El problema es político.

La consultora recuerda que 20 senadores demócratas impulsaron en 2025 un proyecto para impedir nuevos rescates a la Argentina mediante ese mecanismo, y aunque Trump conserva el poder de veto, aumentó la incertidumbre sobre el capital político que tendría para repetir la asistencia.

Por lo tanto, no se trata de que la asistencia estadounidense haya quedado automáticamente bloqueada, sino de que aumentó la incertidumbre sobre el capital político que tendría Trump para repetirla.

Los economistas advierten que la crisis financiera se adelantó

El economista libertario Agustín Echevarne lanzó una advertencia sobre el comportamiento de los bonos argentinos.

"La corrida contra los bonos argentinos que esperaba el mercado para el año próximo se adelantó y se aceleró", sostuvo a través de su cuenta de X.

El economista mencionó una combinación de factores que incluye la guerra en torno a Ormuz, el petróleo, la inflación y las tasas estadounidenses, la crisis política y bancaria en Paraguay, el temor a una recesión argentina y el anticipo de la campaña electoral.

Fausto Spotorno, ex asesor de Milei, puso el acento en la fragilidad internacional.

Advirtió que los inversores comenzaron a temer un freno en el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial, mientras las tasas elevadas, el encarecimiento del petróleo y la suba del costo de vida aumentan la sensibilidad de la economía mundial ante un posible final del ciclo expansivo.

Fabio Rodríguez, en cambio, fue más crítico con la política económica local.

El economista planteó que el mercado recuerda que durante 2025 el Gobierno disparó las tasas de interés, perjudicó a la economía real y terminó necesitando la asistencia estadounidense. Ahora sospecha que podría enfrentar dificultades similares en el próximo año electoral.

El dólar mantiene la calma

La otra característica de este episodio es que, hasta ahora, la volatilidad bursátil no se trasladó al mercado cambiario.

El dólar terminó prácticamente estable este jueves y el Banco Central consiguió comprar u$s42 millones para sus reservas.

Las tasas de interés mostraron movimientos extremos. La caución bursátil a seis días llegó a rendir 190% anual.

1816 considera especialmente llamativa esta divergencia entre el comportamiento de los bonos y la fortaleza relativa del peso.

Según la consultora, que el riesgo país se haya más que duplicado desde julio mientras el tipo de cambio real permanece en niveles bajos constituye un comportamiento poco habitual en la última década, explicado por flujos: hay más inversores desprendiéndose de bonos y acciones que operadores buscando salir de posiciones en pesos.

Por ahora, Caputo consigue sostener dos objetivos importantes: evitar una escalada del dólar y mantener las compras de reservas del Banco Central.

El Gobierno necesita reconstruir la confianza en la deuda soberana mientras administra tasas de interés elevadas y un contexto internacional adverso.

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