El Gobierno expande el régimen de Aduana en Factoría y facilita importaciones para la fabricación local
El Gobierno nacional modificó el Régimen de Aduana en Factoría (RAF) con el objetivo de facilitar la importación de insumos destinados a la fabricación local. La medida, que anteriormente se aplicaba solo a la industria automotriz, se extiende ahora a todas las cadenas de producción del país.
Este sistema permite:
- Que las empresas ingresen partes o componentes del exterior sin pagar derechos de importación ni impuestos asociados al momento del ingreso.
- Que el pago de estos tributos se realice una vez terminada la fabricación si el bien se vende en el mercado interno, o se exceptúa si el producto final se exporta.
La decisión quedó establecida en el Decreto 252/2026 publicado hoy en el Boletín Oficial.
Reforma aduanera: menos requisitos, más plazos y foco en la competitividad exportadora
La modificación busca "simplificar, modernizar y ampliar el acceso al régimen aduanero y promover así la incorporación de valor agregado local a los insumos importados", según los considerandos.
El texto oficial señala que el marco normativo previo, con dos décadas de antigüedad, contenía "obstáculos significativos que limitaban su eficacia para fomentar la producción y las exportaciones".7
Entre los cambios técnicos, se eliminó la obligación de presentar una garantía global única, permitiendo el uso de cualquier opción prevista en el Código Aduanero. Esta exigencia "representaba una carga financiera que actuaba como una barrera de acceso para los operadores".
Asimismo, se suprimió el requisito de firmar actas-convenio con cámaras sectoriales para ingresar al régimen. La reforma establece un plazo de un año para efectivizar los pagos de los productos vendidos en el mercado local.
De acuerdo con las fuentes, la medida apunta a dar "mayor competitividad exportadora a la industria, al eliminar tributos que encarecen el producto final exportado" y mejorar el capital de trabajo de las empresas.
El Gobierno simplifica trámites para agilizar procesos y reducir "oportunidades de corrupción"
En noviembre de 2025, el Gobierno había introducido una modificación en una norma reglamentaria del Código Aduanero con el objetivo de simplificar trámites para reducir "las oportunidades de corrupción". La medida consiste en facilitar a los operadores de comercio exterior la manera de garantizar sus obligaciones ante el servicio aduanero, permitiendo que a partir de ahora puedan presentar una declaración jurada en lugar de una garantía.
Esto habilitó a los operadores a poder exhibir un documento firmado como "instrumento de garantía cuando los regímenes de importación establezcan la obligación de garantizar los tributos que pudieran exigirse por dichas operaciones".
En el texto oficial se justificó la decisión indicando que la herramienta "permitirá homogeneizar el tratamiento normativo, reducir costos operativos para las empresas y simplificar trámites, en línea con los objetivos de modernización impulsados por el Gobierno Nacional".
Asimismo, se destacó: "La medida propuesta se alinea con la necesidad de ofrecer a los operadores de comercio exterior una alternativa menos gravosa y más accesible, sin que ello comprometa la solvencia del sistema, el control aduanero ni el debido resguardo del interés fiscal".