El programa económico que tienen Lula y Bolsonaro y que definirá el futuro de Brasil
Puntos importantes
Las propuestas económicas de los candidatos en Brasil son dos modelos opuestos: Luiz Inácio Lula da Silva plantea mantener la inversión estatal, las políticas sociales y una mayor progresividad tributaria, mientras que Flávio Bolsonaro propone reducir la estructura del Estado, recortar gastos y disminuir la carga impositiva sobre la producción y las exportaciones.
Las siguientes son las propuestas comparativas de los candidatos al balotaje este domingo en Brasil.
Impuestos: cobrar más a los ricos frente a reducción para las inversiones
Lula Da Silva propone mantener la exención del impuesto a la renta para quienes ganan hasta 5.000 reales mensuales y sostener una mayor tributación proporcional de los ingresos altos.
El oficialismo también plantea reducir los impuestos sobre los alimentos de la canasta básica y avanzar en mecanismos de devolución para hogares de menores ingresos.
Flávio Bolsonaro, en cambio, propone reducir la carga sobre la producción y el consumo. Su programa contempla disminuir el IVA, corregir distorsiones, garantizar que no se tribute repetidamente sobre una misma base y revisar el aumento de impuestos aplicado por el Gobierno actual.
También plantea reducir los gravámenes que afectan a las exportaciones y las inversiones, además de revisar las excepciones tributarias para que actividades similares reciban tratamientos más parecidos.
Gasto público: inversión oficial frente a una reducción de la estructura estatal
Lula propone mantener el marco fiscal vigente, con límites al crecimiento de los gastos y metas para mejorar el resultado de las cuentas públicas. Su planteo consiste en compatibilizar esa disciplina con la continuidad de las inversiones públicas en infraestructura, industria, innovación y energía renovable.
La estrategia oficialista considera que el crecimiento económico y la ampliación de la capacidad productiva pueden contribuir a incrementar la recaudación y sostener el financiamiento de las políticas públicas. En ese esquema, el presupuesto debe conservar un papel activo en el desarrollo económico.
Bolsonaro apuesta por una reducción más profunda de los gastos administrativos. Entre las medidas previstas figuran eliminar al menos diez ministerios, reducir los cargos de confianza, revisar los gastos de funcionamiento y limitar los beneficios extraordinarios en el sector público.
Su programa también plantea establecer una nueva regla fiscal vinculada con la trayectoria de la deuda pública, con el objetivo de mejorar los resultados presupuestarios y reducir el peso del endeudamiento.
Regla fiscal y deuda: dos mecanismos para ordenar las cuentas
Lula plantea continuar con el denominado marco fiscal, que establece límites para el crecimiento de las erogaciones y busca compatibilizar el equilibrio presupuestario con la inversión pública y las políticas sociales. La mejora de los ingresos fiscales, el crecimiento de la economía y la revisión de determinados beneficios tributarios forman parte de esa estrategia.
Bolsonaro propone reemplazar o reformular las reglas actuales mediante un esquema más exigente, orientado a reducir la relación entre la deuda pública y el producto bruto interno. El programa contempla limitar los gastos discrecionales de los poderes del Estado y restringir el uso de crédito subsidiado financiado con recursos del Tesoro.
Estado y empresas públicas: inversión estratégica frente a mayor participación privada
Lula defiende la continuidad de la inversión pública en infraestructura, innovación y sectores estratégicos. Su propuesta incluye impulsar una nueva etapa del Programa de Aceleración del Crecimiento, promover la reindustrialización y utilizar instrumentos estatales de financiamiento para ampliar la capacidad productiva.
Bolsonaro quiere recuperar el impulso de las privatizaciones y ampliar las concesiones de infraestructura, junto con una mayor participación del sector privado en la gestión de activos y servicios. Su programa busca reducir la intervención empresarial del Estado y establecer condiciones regulatorias que favorezcan las inversiones privadas.
Empleo y actividad económica: inversión productiva frente a reducción de costos
Lula apuesta a sostener la valorización real del salario mínimo y reducir la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas sin disminución salarial. También propone ampliar la inversión en infraestructura, la reindustrialización y las políticas de innovación, con la expectativa de generar empleos de mayor calidad.
Su programa busca combinar el fortalecimiento de los ingresos laborales con una expansión de la capacidad productiva.
En materia de pequeños emprendimientos, propone elevar el límite anual de facturación del microemprendedor individual (MEI) de 81.000 a 140.000 reales.
Bolsonaro pone el acento en reducir los costos de contratación y promover modalidades laborales más flexibles para determinados grupos. Su enfoque económico busca mejorar las condiciones para que las empresas amplíen sus operaciones, contraten personal e inviertan.
También plantea medidas para impulsar sectores productivos, en particular el agropecuario, mediante mejoras logísticas, mayor capacidad de almacenamiento de cosechas y estímulos a la producción nacional de fertilizantes.
Endeudamiento de las familias y los microemprendimientos
Lula propone la compra de deudas antiguas de familias y microemprendimientos:el Tesoro Nacional podrá comprar carteras de créditos impagos a bancos y otros acreedores, a precios muy inferiores al valor original.
Estimó que el programa podría alcanzar hasta 150.000 millones de reales en deudas y beneficiar potencialmente a millones de personas.
Política social: ampliar la protección frente a una administración más austera
Lula apuesta por mantener y ampliar programas como Bolsa Família y Minha Casa, Minha Vida, además de reforzar las políticas de combate al hambre y las iniciativas destinadas a mejorar el acceso a la vivienda.
La financiación de esos programas se integra en su estrategia fiscal, que combina la recaudación tributaria y el crecimiento económico.
Bolsonaro propone reducir la estructura administrativa y revisar los gastos del Estado, pero su campaña ha señalado que ese objetivo no implica eliminar programas sociales como Bolsa Família y Farmácia Popular. Su planteo pone el foco en disminuir los costos de funcionamiento y modificar la asignación de recursos antes que en ampliar la estructura estatal.
Dos estrategias fiscales con prioridades diferentes
Los programas de Lula y Flávio Bolsonaro presentan diferencias claras sobre la forma de administrar el Estado y financiar el crecimiento económico.
Lula propone mantener un papel activo del sector público, sostener las inversiones estratégicas, ampliar la protección social y avanzar hacia una tributación más progresiva. Su estrategia fiscal combina límites al gasto con el crecimiento de la economía y la búsqueda de mayores ingresos provenientes de las rentas altas.
Bolsonaro plantea reducir la estructura estatal, reforzar las reglas de control presupuestario, disminuir los impuestos sobre la producción y el consumo y ampliar la participación privada en la economía. Su enfoque apunta a bajar los costos de las empresas y limitar el peso del gasto administrativo.
La diferencia no se limita a la cantidad de recursos que administra el Estado, sino también a cómo se distribuye la carga tributaria, qué gastos se consideran prioritarios y qué papel debe cumplir la inversión pública en el desarrollo.