VIDEO | Qué hacer si te transfieren dinero por error: la explicación viral de un experto y los pasos para devolverlo
Las transferencias bancarias inmediatas redujeron los tiempos de acreditación entre cuentas, pero también incrementaron los casos de envíos equivocados. Un error al cargar un alias, un CBU o el destinatario puede derivar en depósitos a terceros desconocidos, reclamos informales y la posibilidad de maniobras fraudulentas.
Esa situación fue relatada por el especialista tributario Sebastián Domínguez, director de SDC Asesores Tributarios, quien informó públicamente la acreditación de $200.000 en su cuenta corriente por una transferencia realizada por error.
El hecho se difundió a través de sus redes sociales y generó consultas sobre cómo proceder cuando se recibe dinero que no corresponde. El caso expone los pasos que siguió ante la duda sobre la legitimidad del pedido de devolución y la intervención posterior del banco para anular la operación.
Cómo se originó la transferencia de $200.000
Domínguez explicó que recibió un mensaje privado por Instagram de una joven que le indicó que su pareja había transferido $200.000 por equivocación. Según el relato, le solicitó que devolviera el dinero de manera urgente porque necesitaban disponer de esos fondos para otros gastos.
El especialista verificó la operación en su home banking y constató que la transferencia figuraba acreditada con fecha lunes 12 de enero. La consulta inicial fue determinar si se trataba de un error genuino o de una posible estafa, ya que el contacto se produjo por una red social y no por canales formales del sistema financiero.
Ante esa incertidumbre, decidió no mover el dinero ni realizar una transferencia directa al supuesto titular de origen.
Por qué no recomendó devolver el dinero de forma directa
De acuerdo con su explicación, reenviar el dinero por iniciativa propia puede implicar riesgos operativos y fiscales. En primer lugar, el receptor no puede verificar con certeza que los fondos provengan efectivamente de la cuenta que lo reclama. En segundo término, una transferencia manual podría generar costos impositivos adicionales.
Domínguez señaló que la devolución directa puede activar el impuesto al débito bancario y no garantiza que la operación original quede formalmente anulada. Además, advirtió que existen modalidades de fraude en las que un tercero solicita la devolución mientras el banco todavía procesa reclamos paralelos, lo que puede generar duplicaciones o pérdidas.
Por ese motivo, optó por informar la situación a su entidad financiera para que gestionara el proceso por vía institucional.
Gestión ante el banco y presentación formal
El tributarista se comunicó con Banco Galicia, donde posee su cuenta, y notificó que había recibido una transferencia por error. Solicitó que la operación fuera revisada y, de corresponder, anulada por el propio banco.
Como parte del trámite, presentó una nota firmada dirigida a la entidad. En ese documento detalló los datos de la transferencia, explicó que había recibido un mensaje por redes sociales reclamando el dinero y aclaró que no podía confirmar la legitimidad del pedido ni el origen de los fondos.
El objetivo fue dejar constancia de que no dispondría del importe hasta contar con una resolución formal del banco.
Durante los días siguientes, el dinero permaneció acreditado en su cuenta sin que se efectuara el débito automático.
Diferencias con la persona que reclamaba los fondos
Mientras se desarrollaba la gestión bancaria, Domínguez mantuvo contacto con la joven que solicitaba la devolución. Según su testimonio, ella indicó que su banco le había informado que no debía realizar ningún trámite y que el receptor debía transferir el dinero manualmente.
El especialista sostuvo que ese procedimiento no era el adecuado y que la devolución debía canalizarse a través de las entidades financieras intervinientes, para dejar registro formal y evitar inconsistencias contables o impositivas.
Ante la falta de resolución inmediata, continuó insistiendo con su banco para que procesara la anulación.
Anulación de la operación y reintegro de impuestos
Dos semanas después de la acreditación, el 26 de enero, el banco debitó los $200.000 de la cuenta de Domínguez y restituyó el importe correspondiente al impuesto al crédito, que había sido descontado al momento de recibir la transferencia.
Según explicó, al tratarse de una anulación formal, la entidad reintegró $1.200 vinculados a ese tributo. Indicó que, si hubiera realizado una transferencia manual, no solo no habría recuperado ese monto, sino que también habría pagado el impuesto al débito por la nueva operación.
Una vez concretado el débito, informó a la persona que había realizado el reclamo que los fondos ya no estaban en su cuenta y que la restitución quedaba bajo la órbita de los bancos intervinientes. No precisó si la reversión fue gestionada de manera unilateral por su entidad o mediante coordinación con el banco emisor.
Errores frecuentes al transferir dinero
El especialista señaló que no era la primera vez que le ocurría una situación similar. Indicó que ya había recibido transferencias equivocadas en otras oportunidades.
Entre los motivos más habituales mencionó:
- Carga incorrecta de alias o CBU
- Falta de verificación del nombre del titular
- Envíos rápidos sin revisar los datos finales
- Confusión entre contactos guardados
Las transferencias inmediatas se acreditan en segundos, lo que reduce el margen para corregir errores antes de que el dinero llegue a destino. En esos casos, la devolución depende de la intervención de las entidades financieras o de la voluntad del receptor.
Qué hacer si recibís una transferencia por error
A partir de su experiencia, Domínguez difundió una serie de recomendaciones para quienes detecten fondos acreditados que no les corresponden. El objetivo es evitar fraudes, cargos impositivos innecesarios y conflictos con terceros.
Las principales sugerencias son:
- No transferir el dinero a quien lo reclame por redes sociales, mensajería o canales informales
- Contactar de inmediato al banco por los medios oficiales
- Solicitar la anulación o reversión de la operación
- Presentar una nota o dejar registro formal del aviso
- No compartir datos personales ni bancarios con desconocidos
- Esperar la resolución del banco antes de disponer de los fondos
El procedimiento formal permite que la devolución quede documentada dentro del sistema financiero y que se ajusten los impuestos asociados a la operación.
Marco operativo de las transferencias electrónicas
En Argentina, las transferencias entre cuentas se procesan a través de sistemas electrónicos administrados por las entidades financieras y compensadoras. Una vez acreditado el dinero, el banco receptor no puede retirarlo sin autorización o sin un procedimiento específico.
Por ese motivo, la reversión no es automática y requiere gestiones entre las partes. El banco puede contactar al receptor para pedir conformidad o tramitar la anulación cuando se comprueba el error.
Las comunicaciones por fuera de estos canales no ofrecen garantías sobre la identidad del solicitante ni sobre la trazabilidad de los fondos.
Prevención y verificación antes de enviar dinero
Además de las recomendaciones para quien recibe un depósito equivocado, el caso refuerza la importancia de revisar los datos antes de concretar una transferencia.
Entre las prácticas sugeridas por bancos y especialistas se encuentran:
- Confirmar el nombre del titular que muestra el sistema
- Revisar los últimos números del CBU o alias
- Validar el importe antes de aceptar
- Guardar comprobantes de la operación
Estas verificaciones reducen la probabilidad de errores y eventuales reclamos posteriores.
La experiencia difundida por Domínguez expone el recorrido administrativo que puede implicar una transferencia equivocada y la necesidad de canalizar cualquier devolución por vías formales. El procedimiento bancario, según su testimonio, permitió anular la operación, evitar costos adicionales y dejar registro de cada paso ante las entidades involucradas.