Cuenta regresiva: se define la venta de las estaciones Shell, con pocos candidatos y una cifra potente
Los malos resultados financieros y comerciales que Raízen, dueña de la estructura y la marca Shell en la Argentina, viene obteniendo en los últimos meses siguen añadiendo velocidad al deseo de la compañía brasileña de desprenderse de sus activos en el país. A las pérdidas netas del orden de los u$s430 millones registradas durante su más reciente trimestre fiscal, la compañía en cuestión le añadió una caída de casi el 10% en su negocio de molienda de caña de azúcar, clave para su producción de biocombustibles. Como consecuencia de esa merma, la generación de etanol también mostró una baja cercana al 18% durante el último año, lo cual agravó aún más los números de Raízen. Dado ese contexto, la firma intensificó el diálogo con los interesados en los activos de Shell con el fin de cerrar el traspaso entre fines de febrero y la primera parte de marzo.
En Brasil, la operación de venta de la estructura que controla Raízen en la Argentina ya se da por hecha, aunque la oficialización recién se haría efectiva al cierre de este mes. En esa línea, medios locales afirman que el traspaso se firmará por un monto del orden de los 1.900 millones de dólares.
"La venta de activos en Argentina, sin embargo, estaría muy avanzada, prácticamente en su fase final, con perspectivas de reportar alrededor de R$10 mil millones (u$s1.900 millones) para la compañía", precisaron fuentes paulistas.
Raízen y la necesidad de hacerse con fondos frescos
"Las dos operaciones, la ampliación de capital y la venta de activos en Argentina, totalizarían entre R$15.000 millones y R$17.000 millones (u$s2.800 millones y u$s2.300 millones) para Raízen, pero la empresa tiene una deuda neta de más de R$50.000 millones (u$s9.500 millones), con un apalancamiento de 5,1 veces (deuda neta sobre beneficio operativo de los últimos 12 meses). En otras palabras, aún queda mucho por hacer", añadieron.
A la par, la firma reconoce buenos resultados en la Argentina, más allá de su intención de abrochar cuanto antes la venta de la estructura de Shell. "En Argentina, las ventas (de combustibles de Shell durante el tercer trimestre de 2025) oscilaron entre 1.780 y 1.830 millones de litros, lo que representa un incremento de entre el 2,9% y el 5,8% respecto al año anterior", precisó el medio especializado Novacana.
Asimismo, y de acuerdo a O Globo, Shell Plc y Cosan, accionistas mayoritarios de la compañía, junto con BTG Pactual Holding, procuran hacerse con una inyección de capital urgente para revertir la fuerte caída de los títulos de deuda de la compañía en el exterior.
"Este es un momento crucial para uno de los principales actores de la agroindustria brasileña, que también ocupa una posición sólida en la distribución de combustibles. Una inyección de capital se considera esencial para el futuro de la empresa", indicó ese medio recientemente.
"Raízen enfrenta una creciente presión financiera mientras lidia con altas tasas de interés, cosechas más débiles de lo esperado y una serie de apuestas ambiciosas (desde etanol de segunda generación hasta combustible de aviación sustentable) que aún no han dado frutos", añadió.
Al mismo tiempo, el valor de los bonos de la empresa cayeron 17% en los últimos tres meses, mientras que la cotización de sus acciones preferentes se ubicaron por debajo de 1 real.
Por su parte, agencias internacionales como S&P Global Ratings y Moody’s rebajaron la calificación de Raízen, alegando el deterioro de los indicadores crediticios de la firma y exponiendo sus flujos de caja negativos.
Quienes negocian por los activos de Shell
Raízen, dueña de los activos de Shell en la Argentina, busca desprenderse de su refinería en Dock Sud, además de una red de al menos 700 puntos de expendio y una fábrica de lubricantes, entre otros bienes.
En esa línea, la compañía abrió una compulsa en la que rápidamente se posicionaron como candidatos la firma Trafigura, con base en Singapur y dueña de Puma Energy en la Argentina, las suizas Glencore y Vitol, y CGC, la petrolera de Eduardo Eurnekian. A esos nombres luego se les añadió el empresario José Luis Manzano.
De esa nómina, según se conoció en semanas recientes, Vitol y el grupo Mercuria, ligado a Manzano, quedaron en la definición por los activos. Y CGC también se mantiene entre los actores interesados.
En el ámbito de los hidrocarburos y refinados se señala que Mercuria asomó como candidato firme a partir de la segunda parte de 2025. De origen suizo, el grupo es aliado de Manzano y su par Daniel Vila en Vaca Muerta a través de la petrolera Phoenix Global Resources.
La agencia Bloomberg afirma que, en el camino por hacerse de Shell en el país, Trafigura, dueña de la marca Puma, ya quedó "fuera de competencia". Por su parte, CGC no ha perdido su condición de firma interesada.