El Hogar Obrero abrirá una nueva sucursal de su supermercado donde antes funcionaba un Coto
Mientras distintas cadenas de supermercados afrontan problemas por la caída del consumo y se achican, El Hogar Obrero planea continuar con aperturas durante 2026: y uno de sus nuevas sucursales estará donde hasta hace meses funcionaba un Coto.
Tal como ocurrió en septiembre en Caballito, la cooperativa planea abrir en Balvanera una nueva sucursal de Supercoop en uno de sus edificios donde previamente funcionaba la cadena de supermercados Coto.
La apertura del nuevo local, en el barrio de Balvanera, está prevista para el segundo trimestre de este año. Así, Supercoop continuará ganando terreno en la Ciudad de Buenos Aires, luego de su regreso a Capital a fines del 2024.
Supercoop abrirá una nueva sucursal donde antes funcionaba un Coto
A fines de 2025, la cadena Coto cerró su sucursal ubicada en Juan Domingo Perón al 2070, en Balvanera. Estaba ubicado en un edificio que le alquilaba a El Hogar Obrero. Allí, según detallaron desde la cooperativa, abrirá un nuevo Supercoop de 300 metros cuadrados. La idea es que comience a funcionar en junio.
Actualmente, el local permanece cerrado y ya no queda ni el cartel de Coto que lució hasta hace solo unos meses. Pero en la fachada del edificio puede leerse parte de su historia.
"Obra del esfuerzo económico de los trabajadores libremente asociados en la Cooperativa Obrera. El Hogar Obrero. 1997", reza un texto grabado en la pared del frente, entre los amplios ventanales de los pisos superiores, por encima de donde hasta hace poco había un cartel de "Coto".
Lo cierto es que en Balvanera continuará la expansión del Hogar Obrero. En diciembre de 2024, Supercoop abrió su primer local en Independencia 456 en el barrio de San Telmo. Es un local de 700 metros cuadrados que ocupaba Carrefour Express y que fue recuperado tras la finalización del contrato.
Lo mismo ocurrió con el segundo local que Supercoop abrió en 2025 en avenida La Plata 541 en Caballito, justamente donde funcionaba el Coto que cerró en septiembre del año pasado.
En ambos casos, el Hogar Obrero es el dueño de los edificios y le alquilaba el inmueble a Coto.
Pablo Barbieri, subgerente General de Cooperativa Obrera, adelantó a iProfesional días atrás los planes de Supercoop: "La idea es ir recuperando los locales que tenían alquilados a diferentes cadenas de supermercados, a medida que se vayan venciendo los contratos. Para este año planeamos abrir dos autoservicios y un supermercado".
Un sector golpeado por la caída del consumo
La merma sostenida del consumo interno, junto al incremento de los costos operativos y las trabas para acceder a financiamiento, golpea de lleno al supermercadismo en la Argentina. Esta compleja coyuntura se traduce en un presente de cierres y despidos en distintas plazas del país. Recientemente, la decisión de la cadena Libertad de bajar la persiana a su espacio Fresh Market en el DOT porteño dio cuenta de esta realidad, sumándose a despidos masivos en provincias como Misiones y San Juan.
En el ámbito del supermercadismo, se multiplican las versiones de un probable traspaso de activos de Libertad en Mendoza, situación que también aplica para firmas como Vea, Yaguar, Easy y Caromar. A este pelotón se sumó La Anónima, que reconoció un salto multimillonario en incobrabilidad y una baja importante en sus niveles de venta.
Según el balance presentado por la compañía ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), La Anónima registró cargos por incobrabilidad que escalaron a $19.255 millones, contrastando con los $2.830 millones registrados el año anterior. La cadena, así, emerge como otra de las firmas del supermercadismo que atraviesa un presente de turbulencia financiera en el país.
Al mismo tiempo, La Anónima indicó que la facturación de su estructura de supermercados cayó 4,2% durante el último ejercicio. Este retroceso repercute directamente en su caja, dado que esa área de negocios representa casi el 90% de la facturación del grupo. Un aspecto particular, que reconfirma el mal momento del consumo, es que la firma señala que la baja en las ventas tuvo lugar incluso en un contexto de nuevas aperturas de sucursales en Reconquista, Resistencia, Fernández Oro y San Patricio del Chañar.
El resultado operativo de la empresa descendió un 46%, de $22.246 millones a $12.001 millones, a causa del aumento de los costos operativos y salarios (9,77% interanual), y la caída en la rentabilidad de los supermercados. La ganancia neta fue de $9.709 millones, apenas el 0,65% de los ingresos, frente al 1,71% del año anterior. En contrapartida, La Anónima encontró un respiro económico en la exportación de carne, que en el último ejercicio mostró un incremento superior al 57,7%.
Achique y despidos: las estrategias de Libertad frente a la baja de ventas
La merma en las ventas solo en el nicho de los autoservicios acumula más de seis meses consecutivos a la baja. En paralelo, las empresas informaron complicaciones para cubrir el alza de los costos laborales y la suba casi permanente que muestran los alquileres comerciales. Este combo de aspectos negativos deriva en la reducción de la presencia comercial de varias cadenas, tanto en la Capital Federal como en el interior de la Argentina.
En este contexto, Libertad inició un proceso de achique que se acentuó fuerte en los últimos meses y, en lo que va de este año, se evidencia aún más con la decisión de cerrar Fresh Market en el DOT porteño. Este comercio mantendrá sus puertas abiertas hasta el próximo marzo. Previo a esto, Libertad activó despidos masivos en provincias como Misiones y San Juan.
Durante el año pasado, la compañía recortó 29 puestos de trabajo en San Juan, mientras que en enero sumó dos nuevos despidos. En Posadas, Misiones, Libertad desvinculó a 100 empleados en el último tiempo, pasando de 200 a cerca de 60 trabajadores. Además, decidió dejar de operar como hipermercado para adoptar un formato mucho más reducido. En esta decisión influyó la caída de la afluencia de compradores de Brasil y Paraguay, que redujeron su presencia por la suba de precios argentinos.
Cadenas en reestructuración: Vea, Yaguar y Caromar también ajustan
La chilena Cencosud, dueña en la Argentina de marcas como Vea e Easy, lidera las firmas que aplican el achique para sortear las menores ventas. Tras desistir de competir por los activos de Carrefour en el país, la empresa trasandina aceleró la política de cerrar sucursales de ambas cadenas. En meses recientes, Cencosud cerró puntos de venta de Vea en el territorio bonaerense —como Castelar, Moreno, San Pedro y La Plata— y aplicó despidos en Luján y Bahía Blanca, Catamarca, San Juan, Mendoza y Tucumán.
A mediados de enero, Vea bajó la persiana de su sucursal en el barrio porteño de Saavedra. En el ámbito del supermercadismo afirman que el local seguirá operando como autoservicio, ya que la firma Supercoop, controlada por El Hogar Obrero y la Cooperativa Obrera, tomaría posesión del inmueble.
Otra compañía clave del ámbito mayorista que empezó a reducir presencia en los últimos meses es Yaguar, que en el pasado noviembre bajó persianas en Bahía Blanca y recortó 30 puestos de trabajo. Alejandro Olea, secretario gremial de la Asociación de Empleados de Comercio, declaró que la empresa comunicó el cierre de la sucursal de Bahía Blanca a raíz de la baja venta y las complicaciones por la obra pública.
Esto último refiere a la falta de mejoras en los caminos que padece Bahía Blanca, tras la desactivación de las labores en ese nicho fijadas por el Gobierno nacional. La ciudad bonaerense atraviesa un momento crítico en cuanto a los accesos y rutas que la conectan, impactando de forma contundente en la actividad comercial en ese punto al sur de la provincia de Buenos Aires.
Por último, el pasado diciembre, otra cadena encendió las luces de alarma en el tablero de los empleos: el mayorista Caromar, con presencia comercial en la Capital Federal, el territorio bonaerense y Neuquén, entre otros puntos nacionales, activó una ola de cierres imprevistos que dio pie a una serie creciente de despidos generalizados. Ese mes abrió con la decisión de la firma de poner fin a la vida comercial de sus locales en Mar del Plata y San Justo, lo cual redundó en la pérdida de casi 80 empleos.
Lo cierto es que la caída del consumo impacta de lleno en el negocio de distintas cadenas de supermercados. Así se percibe desde la posible salida de Carrefour de Argentina hasta el cierre de dos sucursales de Coto en la Ciudad, pasando por otras cadenas que debieron achicarse en los últimos meses.