NUEVA LICITACIÓN

El plan para convertir la torre del Parque de la Ciudad en un polo de negocios y turismo

Desde ascensores de alta velocidad hasta normas de seguridad: los detalles detrás de la inversión millonaria para reabrir el mirador más alto de Argentina
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 15 de Abril, 2026

El Parque de la Ciudad atraviesa un proceso de reactivación que combina su uso como sede de eventos masivos con un ambicioso plan de recuperación de infraestructura.

El predio, ubicado en el barrio de Villa Soldati, ha recuperado su perfil como sede de grandes recitales ante la falta de espacios abiertos en la Ciudad de Buenos Aires.

Por caso, a principios de este mes de abril, albergó a una multitud para los shows de la banda La Renga, que debieron mudarse desde el estadio de Huracán, evidenciando que la logística de accesos y el playón central están plenamente operativos para eventos de alta convocatoria.

Además, durante la última temporada de vacaciones, el parque funcionó bajo el programa "Verano en la Ciudad" y en la actualidad se encuentra abierto al público (generalmente fines de semana y feriados) con áreas verdes y lagunas habilitadas.

Se instalaron zonas de descanso, juegos de mesa (ping pong, metegol) y actividades culturales gratuitas, además de seguir siendo considerado el corazón del desarrollo de la Comuna 8.

Su estado actual es el de un "parque público activo", pero que aún convive con sectores cerrados al público (viejas estructuras de juegos mecánicos en desuso) que esperan por futuras etapas de puesta en valor o desmantelamiento.

Iniciativa en marcha

En ese contexto, el gobierno porteño acaba de lanzar una licitación para modernizar la famosa torre de 208 metros de altura, construida de acero austríaco que supo ser el mirador más alto de América Latina.

A través de la Resolución N.° 24/SSPO/26 publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad, se dispuso un llamado para la contratación de la obra pública denominada "Torre Espacial: Nuevos Ascensores, Estudios y Trabajos de Reacondicionamiento en Tensores y Macizos".

El proceso tiene como objetivo la readecuación de la torre mediante la provisión de materiales, equipos, maquinaria y mano de obra especializada, para montar dos nuevos ascensores de alta velocidad y desmontar los existentes, además de la verificación del estado del sistema estructural de la torre.

Este eje se vincula con la necesidad de utilizar tecnología de alta velocidad para garantizar un flujo constante de visitantes.

El presupuesto oficial de la obra establecido por las autoridades porteñas es de algo más de $3.499 millones, con un anticipo financiero del 20% y un plazo de ejecución de 18 meses.

La licitación fue convocada para el próximo 6 de mayo a las 13:00 horas y los pliegos pueden ser consultados en el portal BA Obras (https://buenosairesobras.dguiafgcba.gov.ar//Default.aspx).

Riguroso plan

En concreto, el ganador del proceso deberá realizar las siguientes tareas:

  • Reemplazar los equipos originales por ascensores de alta velocidad
  • Ejecutar una obra civil en la sala de máquinas
  • Realizar un estudio de fuerza para tensores existentes
  • Llevar a cabo trabajos de reacondicionamiento en tensores y macizos de hormigón armado

Según el pliego: "El objetivo es dar respuesta a la necesidad de modernizar los medios de elevación de la Torre Espacial, permitiendo el uso del último nivel de mirador, para otorgar más seguridad para los usuarios y empleados del Parque de la Ciudad".

Sin embargo, la intervención trasciende lo mecánico. Dada la magnitud de la estructura y el paso del tiempo, el plan incluye un riguroso estudio de integridad profunda.

Los equipos técnicos deberán realizar una verificación exhaustiva del estado de los tensores, los anclajes y los macizos de hormigón armado que sostienen la mole de acero.

Las tareas de mantenimiento se completarán con la limpieza estructural, la reparación de fisuras y una impermeabilización total, garantizando que el monumento cumpla con las normativas de seguridad vigentes.

Inaugurada el 9 de julio de 1985, la torre fue fabricada en Austria en 1980 y se la conoce popularmente como "Excalibur" por su semejanza con una espada clavada en el corazón del parque.

La Torre Espacial no es una estructura común: su diseño permite oscilaciones mínimas para resistir vientos de más de 200 km/h, una proeza de la ingeniería de los años 80.

Ícono turístico

Con sus 208 metros de altura, se consolidó como la estructura más alta de la región, incluso por sobre los rascacielos más modernos de la Ciudad y sólo superado por el Alvear Tower, con 239 metros, situado en el barrio porteño de Puerto Madero, que es el edificio residencial más alto de Sudamérica.

Al respecto, Pablo Bereciartura, ministro de Movilidad e Infraestructura, sostuvo: "Después de 50 años, la modernización de la Torre Espacial busca actualizar su monumental la estructura para reactivar este ícono turístico del sur porteño".

Agregó: "El proyecto representa una inversión estratégica en infraestructura para devolverle su brillo vanguardista y garantizar la seguridad del mirador más alto de la región".

El diseño de la Torre Espacial tiene tres volúmenes hexagonales situados a 120, 124 y 175 metros, respectivamente, que suman superficies de hasta 509 metros cuadrados para el esparcimiento. Su valor patrimonial es indiscutible y desde septiembre de 2011 fue declarada Bien Cultural de la Ciudad.

Luego de permanecer cerrada desde 2003, la torre tuvo una breve reapertura en 2011, que no logró sostenerse en el tiempo.

Ahora, la apuesta es a largo plazo. El mirador, situado en la tercera plataforma a 176 metros, permitirá nuevamente disfrutar de una vista panorámica de 360° que, en días de cielo abierto, alcanza hasta los 80 kilómetros de distancia, permitiendo divisar inclusive la costa uruguaya.

Gastronomía y turismo

Dentro del mismo plan integral de mejoras, en los últimos días se inauguró en la Torre Espacial de la Ciudad un moderno sistema de iluminación LED multicolor decorativo que la ha vuelto a posicionar en el paisaje nocturno de la Ciudad.

Un informe técnico reciente confirmó que, si bien hay corrosión externa superficial en los tensores, no hay daños internos graves que comprometan la estabilidad.

Para el sector inmobiliario y de servicios, la torre no es solo un hito arquitectónico, sino un activo con un potencial de facturación desaprovechado que busca integrarse al circuito del Distrito Deporte, potenciando la zona sur de la Ciudad.

Fuentes oficiales confirman que su puesta en valor busca integrar la torre al circuito del Distrito Deporte, potenciando la zona sur de la Ciudad, que ha visto una aceleración en su infraestructura desde los Juegos de la Juventud 2018.

El proyecto contempla además concesionar el espacio de la confitería giratoria, un modelo de negocio que funciona con éxito en las grandes capitales del mundo.

Del mismo modo, se busca renovar el mirador con tecnología de realidad aumentada para identificar puntos históricos de Buenos Aires y Colonia (Uruguay).

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