MOVIDA ESTRATÉGICA

Edenor lanza millonaria oferta para recomprar deuda y despejar su horizonte financiero

Busca rescatar ONs en efectivo por hasta u$s150 millones. Los motivos detrás de la jugada: ahorro de intereses y una clara señal de fortaleza financiera
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 15 de Abril, 2026

Entre octubre de 2024 y principios de 2025, la mayor distribuidora de electricidad de Argentina salió al mercado de capitales en busca de fondos frescos para financiar su plan de inversiones y equilibrar sus cuentas.

Lo hizo mediante la emisión de Obligaciones Negociables Clase 7 que fueron diseñadas para estirar los plazos de vencimiento de su deuda de corto plazo hacia octubre de 2030.

Este instrumento se convirtió en el pilar fundamental del financiamiento de Edenor tras las exitosas colocaciones realizadas entre finales de 2024 y 2025 a un interés del 9,75% anual.

En la actualidad, la compañía es propiedad del consorcio integrado por los empresarios Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, grupo que tomó el control total tras la salida de Pampa Energía y que ha mantenido una estrategia de fuerte presencia institucional y negociación regulatoria.

La empresa es considerada como la distribuidora de electricidad más grande de Argentina y una de las más grandes de América Latina en términos de cantidad de clientes y electricidad vendida (tanto en GWh como en pesos).

Suministra energía al 20% del consumo total de Argentina, cubriendo el norte de la Ciudad de Buenos Aires y el noroeste del Gran Buenos Aires, con una base de más de 3,3 millones de clientes. Se trata de una superficie de 4.637 kilómetros cuadrados y una población de aproximadamente nueve millones de habitantes, en su mayoría de ingresos relativamente altos.

Y tras años de balances deficitarios, el EBITDA de 2025 mostró crecimientos reales, lo que le devolvió atractivo en el mercado de capitales local e internacional.

La calidad técnica de Edenor frente al regulador

Por otra parte, la gestión de la calidad técnica es el campo de batalla principal frente al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), con informes que destacan que su red presenta hasta tres veces menos cortes que su contraparte, Edesur.

En el mismo sentido, el indicador SAIDI (duración de cortes) y SAIFI (frecuencia) mostraron mejoras moderadas, aunque persisten sanciones por incumplimientos en zonas específicas como Escobar, San Fernando y Tigre.

Este miércoles 15 de abril la compañía controlada por una sociedad de la que participan Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, decidió lanzar una oferta de recompra, buscando reducir su stock de deuda nominal y aprovechar la mejora en el perfil de riesgo del mercado argentino.

Con este rescate anticipado, la empresa busca reducir el costo de su deuda y despejar el horizonte financiero de cara a los próximos años, en un contexto donde el sector energético comienza a reacomodar sus números tras los ajustes tarifarios.

También tiene como meta optimizar su estructura de capital y capitalizar la ventana de liquidez y la baja del riesgo corporativo en el mercado local.

Los detalles de la operación que anunció Edenor

La transacción fue anunciada mediante el envío de una nota a la Comisión Nacional de Valores (CNV), por parte del directorio de Edenor, en la cual se ofrecen detalles de la operación.

"La empresa ofrece, voluntariamente, la compra en efectivo de hasta u$s150 millones de sus obligaciones negociables clase 7 denominadas y pagaderas en dólares estadounidenses en el extranjero, a tasa de interés fija de 9,75% nominal anual, con vencimiento el 24 de octubre de 2030", se explica en el documento.

También se aclara que, en la actualidad, el valor de las ON Clase 7 en circulación asciende a u$s475 millones.

Esta recompra anticipada de deuda responde a una estrategia financiera de "liability management" (gestión de pasivos) con la que Edenor busca aprovechar el actual escenario de mercado en Argentina, más que nada a partir de la reciente baja del riesgo país y de la estabilidad macroeconómica que permite a empresas de primera línea (blue chips) financiarse a tasas notablemente inferiores (entre el 7% y 8%).

En el caso de Edenor, al recomprar deuda "cara" en efectivo, deja de pagar intereses altos y si luego decide emitir nueva deuda para cubrir ese bache, lo hará a una tasa menor, generando un ahorro directo en el flujo de caja.

Se trata, además, de un nuevo paso en su estrategia financiera, tras los ajustes tarifarios y la normalización de la cadena de pagos en el sector eléctrico a partir de los cuales Edenor ha logrado sanear su balance.

De hecho, la empresa cuenta con la liquidez necesaria para realizar esta oferta de u$s150 millones sin comprometer su plan de inversiones de u$s1.275 millones previsto para esta década.

Además, al haber regularizado sus deudas con CAMMESA (la administradora del mercado mayorista) a través de planes de pago, ya no tiene la urgencia de "tapar agujeros" operativos y puede enfocarse en optimizar su deuda financiera.

Por eso, al cancelar deuda de forma anticipada, mejora sus indicadores ante las agencias de calificación de riesgo (como Moody's o Fix).

Por otro lado, un menor nivel de endeudamiento total sobre el EBITDA (ganancias operativas) le permite obtener mejores notas crediticias, lo que le facilita el acceso a crédito futuro aún más barato para grandes proyectos de infraestructura.

En el mismo sentido, al retirar u$s150 millones ahora, Edenor suaviza la carga que tendrá que enfrentar en octubre de 2030, reduciendo el riesgo de refinanciación futuro si las condiciones del mercado llegaran a cambiar para ese entonces.

Qué señal envía esta maniobra a los inversores

Para los analistas de mercado, lanzar un tender offer en efectivo es una de las señales más potentes que puede dar una empresa privada.

La señal que transmite a los inversores es la de contar con el dinero para hacerlo, evidenciar un negocio sólido y mostrar que sus acciones valen más de lo que marcan las pantallas.

Esto suele empujar hacia arriba el precio del resto de sus bonos y acciones mientras la empresa concreta este cambio de una deuda que hoy le resulta costosa por una posición financiera más liviana, aprovechando que el mercado argentino le permite jugar a la ofensiva.

De hecho, la Clase 7 de la empresa ha tenido un desempeño sólido en el mercado secundario, y esta oferta de compra suele realizarse con una prima sobre el precio de mercado, lo que la hace atractiva para los inversores que buscan realizar ganancias rápidas.

Fuentes del mercado señalan que esta maniobra es una señal de fortaleza financiera. "Que una empresa de servicios públicos, históricamente golpeada por el congelamiento de tarifas, tenga la solvencia para salir a recomprar sus propios bonos en efectivo por semejante monto, habla de un cambio de ciclo en el balance de la compañía", explican analistas del sector.

La decisión de Edenor no es aislada. Se da en un momento donde las empresas argentinas han vuelto a ser protagonistas en el mercado de capitales.

La estrategia de la empresa ha sido clara desde fines de 2024 cuando logró pasar vencimientos de corto plazo (2022 y 2025) hacia la nueva serie 2030, luego de haber consolidado su caja gracias a la normalización parcial de los flujos regulatorios.

Una vez estabilizado el perfil, el paso lógico era achicar la deuda nominal para mejorar los ratios de apalancamiento.

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