GRUPO ALBANESI

Gigante de la energía se aleja del abismo y avanza en acuerdo clave por su deuda

Tras meses de default y tensiones judiciales, las principales generadoras del grupo energético se encuentran a punto de poder extender los pagos hasta 2036
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 13 de Mayo, 2026

En un movimiento estratégico para estabilizar su estructura de capital, Generación Mediterránea (GEMSA) y Central Térmica Roca (CTR), principales activos de generación del Grupo Albanesi, han logrado avances críticos en la reestructuración de su deuda financiera, estimada en torno a los u$s1.500 millones.

Tras meses de incertidumbre que incluyeron la caída en default en mayo de 2025 y pedidos de quiebra en la justicia comercial, las compañías presentaron un esquema que extiende sus vencimientos, por lo menos, hasta el 2036.

Los protagonistas de este proceso forman parte del Grupo Albanesi, que fue fundado en 1912 en Rosario originalmente nacido como una comercializadora de gas (Rafael G. Albanesi S.A.), que evolucionó hasta convertirse en uno de los principales actores del mercado eléctrico y de gas de la Argentina.

Presidido por Armando Losón (h), es el principal comercializador de gas natural del país, lo que le otorga una ventaja competitiva vertical al autoabastecer sus propias centrales térmicas.

Opera una capacidad instalada de 1.833 MW (aproximadamente el 7,2% de la capacidad térmica de Argentina), con presencia en 10 centrales distribuidas en Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, La Rioja, Santiago del Estero y Santa Fe, además de una planta en Talara, Perú.

En el caso de GEMSA, es el brazo ejecutor y la nave insignia del grupo en el segmento de generación eléctrica.

Es la sociedad que agrupa la mayor cantidad de activos operativos y sobre la cual recae el peso de la estructura financiera del holding y controla centrales estratégicas como Modesto Maranzana (Río Cuarto, la más grande del grupo con 475 MW), CT Ezeiza, y las plantas de Tucumán y La Rioja.

La mayor parte de su flujo proviene de contratos de largo plazo (PPA) firmados con CAMMESA bajo diversas resoluciones (220/07, 21/16, 287/17), lo que le asegura ingresos en dólares (o pesificados al tipo de cambio oficial).

En tanto, Central Térmica Roca (CTR), está ubicada en Río Negro y opera como una unidad independiente pero co-emisora de la deuda junto a GEMSA.

Es una pieza fundamental para el despacho de energía en la región del Comahue, cuenta con una potencia instalada de 190 MW, compuesta por dos turbinas de gas y un cierre de ciclo combinado que optimiza su eficiencia.

Su ubicación es estratégica por la cercanía a los yacimientos de gas, lo que minimiza los costos de transporte de combustible y su rol en el proceso de reestructuración es el de actuar como garante solidaria en las nuevas ON con vencimiento en 2036, unificando su destino financiero al de GEMSA para ofrecer mayor respaldo a los bonistas.

De hecho, este proceso no solo representa un alivio operativo para el holding, sino que actúa como un "escudo legal" frente a los reclamos judiciales de acreedores individuales.

Por lo menos así surge de analizar un documento del grupo, que incluye el plan de normalización financiera presentado por el conglomerado energético a sus acreedores.

En el trabajo se explica la propuesta de canje integral que unifica diversas series de Obligaciones Negociables (ON) en nuevos instrumentos.

Oferta clave

Entre los puntos más destacados del acuerdo se encuentra el anuncio de canje y solicitud de consentimiento para sus ON Garantizadas al 11,0% con vencimiento en 2031 por un monto principal pendiente de u$s353 millones.

A cambio, se ofrecen nuevas ONs con vencimiento en 2034 y Bonos de Recupero de Valor con vencimiento en 2036.

El paper explica que "los Tenedores Elegibles que entreguen válidamente sus tenencias el o antes del 19 de mayo de 2026 tendrán derecho a recibir u$s1.000 en monto principal de nuevos bonos por cada u$s1.000 en monto principal de bonos existentes, y u$s156 en monto principal de VRI Notes por cada u$S1.000 en monto principal de bonos existentes".

En el caso de que la cesión de los títulos sea posterior a la fecha pero antes del próximo 2 de junio tendrán derecho a recibir u$s950 por cada u$s1.000 de bonos, y u$s148 por cada VRI Notes de u$s1.000.

Si el canje se realiza en cualquier momento antes de esa fecha, tendrán derecho a recibir u$s5,00 por cada u$s1.000 en monto principal de bonos existentes.

Una vez completadas con éxito las transacciones mencionadas anteriormente, las empresas habrán reprogramado efectivamente casi la totalidad de sus obligaciones de deuda financiera por u$s1.500 millones.

El informe asegura que "las empresas han completado con éxito diversos e importantes pasos hacia la reestructuración de su deuda financiera por aproximadamente u$s1.500 millones".

Extender plazos

En ese sentido, se detalla el consentimiento obtenido por GEMSA, el 19 de agosto de 2025, del 96,35% de los tenedores de sus ON por u$s438,2 millones pendientes de pago, emitidas para financiar inversiones en las plantas generadoras de Ezeiza, Río IV y Arroyo Seco.

La empresa acordó con esos acreedores extender los vencimientos originales, entre otros términos clave.

Luego, el 20 de marzo pasado, celebró un acuerdo de apoyo a la reestructuración con el 43,45% de los tenedores de sus ON Garantizadas con vencimiento en 2031, por el cual se comprometieron a entregar todos sus bonos y proporcionar sus consentimientos, sujeto a los términos y condiciones acordados.

Seis días después, firmó una enmienda a su línea de crédito sindicado por u$s59 millones con un conjunto de ocho bancos, extendiendo los plazos de pago hasta agosto de 2028.

En tanto, el 22 de abril y en virtud de una oferta de canje local y solicitud de consentimiento, ambas empresas recibieron ofertas de ONs locales por u$s337,1 millones, de un monto principal total pendiente de pago de u$s442,1 millones de dichos bonos, representando el 76,24% del monto principal al vencimiento de dicha oferta.

En el mismo sentido, el 8 de mayo, cerraron la oferta de canje y solicitud de consentimiento y de Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE), de sus ON emitidas al 9,625% con vencimiento en 2027, logrando una aceptación del 49,41%.

Despejar el horizonte

Es decir, entre los puntos principales alcanzados hasta ahora, se destaca una extensión de plazos para los nuevos títulos que tienen un horizonte de 10 años, postergando la presión de pagos hasta 2036.

En el caso de las tasas de interés, comenzarán en niveles bajos para permitir la recuperación de la caja y se incrementarán gradualmente con el tiempo.

Según analistas del sector, el acuerdo permite capitalizar intereses durante periodos semestrales específicos, sumando un adicional de 0,75% sobre el tramo capitalizado, lo que evita salidas de divisas en momentos de baja liquidez.

También se ofrecieron opciones para canjear títulos tanto en pesos (bajo ley argentina) como en dólares, buscando limpiar la compleja arquitectura de deuda que el grupo arrastraba desde 2024.

A diferencia de otras crisis corporativas, el problema de GEMSA y CTR no fue la falta de actividad.

Con una capacidad instalada que representa aproximadamente el 3,6% del total nacional, las centrales operaron a pleno durante todo el proceso.

Efectos indirectos

Sin embargo, el grupo fue golpeado por un "efecto pinza" de retrasos en pagos de CAMMESA y de una fuerte carga financiera.

En el caso de la entidad mixta reguladora del mercado eléctrico, las demoras en la cadena de pagos del sector afectaron el capital de trabajo de las compañías.

Con respecto al endeudamiento, había alcanzado ratios de entre 9,0x y 10,0x EBITDA, un nivel que el mercado consideraba insostenible sin una quita o reperfilamiento.

"El éxito de esta reestructuración de estas empresas va a ser un termómetro para el sector energético. Una caída de GEMSA hubiera generado un efecto dominó en el sistema eléctrico nacional debido a su relevancia en la matriz de generación", señalaron analistas de la City.

Lo que viene

A futuro, el grupo apunta ahora a la formalización del APE.

Con una adhesión que busca superar el 90% del capital, GEMSA podría ejercer cláusulas de arrastre para forzar a los tenedores remanentes y dar por cerrado el capítulo legal del default.

Es más, con la entrada en operación de nuevos proyectos (como el cierre de ciclo en la CT Ezeiza y la ampliación en CT Arroyo Seco), Albanesi proyecta un EBITDA consolidado de u$s250 millones anuales para el bienio 2025-2026, lo que garantizaría el servicio de la nueva deuda reestructurada.

Para los inversores, el mensaje es de cauteloso optimismo, teniendo en cuenta que el gigante energético parece haber encontrado la salida al laberinto financiero, aunque el cumplimiento del plan dependerá de la estabilidad de las tarifas y la puntualidad en los pagos del sistema mayorista eléctrico.

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