Hamburguesas: el plato preferido de los argentinos que mueve un mercado millonario
El mercado de hamburgueserías se ha convertido en el refugio predilecto para los gastronómicos argentinos.
A diferencia de un restaurante de cocina de autor o una parrilla tradicional, la hamburguesería ofrece varias ventajas como, por ejemplo, una menor complejidad operativa ya que requiere menos personal calificado en cocina, lo que reduce costos fijos.
Su formato fast-casual permite una alta rotación de mesas y una eficiencia en el delivery que otros platos no logran igualar, además de que requiere más que nada de una inversión escalable.
Muchos emprendedores empiezan como "dark kitchens" (solo delivery) y, a medida que la marca gana tracción en redes sociales, dan el salto al local físico o a la franquicia.
El éxito no es solo de las grandes cadenas (Mostaza, McDonald's, Burger King), sino de la capacidad de las marcas locales para copiar la eficiencia de las multinacionales sin perder el "toque artesanal".
Firmas como The Food Truck Store, Big Pons o Dean & Dennys han profesionalizado su estructura, permitiendo que el formato sea replicable.
Un "lujo" accesible
Este modelo de negocio es el que realmente está "explotando" durante este 2026, convirtiendo a la hamburguesa en un activo financiero para inversores más que en una simple receta de cocina.
Además, el consumo de este plato actúa como un indicador de poder adquisitivo con un mercado que este año se enfrenta al desafío de la inflación y la caída de la capacidad de compra.
Y si bien el ticket promedio subió, se mantiene como el "lujo accesible" del argentino.
El consumidor elige el combo como un premio de fin de semana que sigue siendo más económico que una cena completa en un restaurante tradicional.
El sector alcanzó un valor cercano a los u$s1.650 millones en 2025, con proyecciones de crecimiento constante para este año, teniendo en cuenta que ya compite por ser el plato de frecuencia semanal, impulsada por las agresivas promociones de apps de delivery como PedidosYa.
Precisamente, un informe de esta empresa asegura que, en los últimos años, se compran aproximadamente 3.500 hamburguesas por día a través de su plataforma.
La investigación, que se da a conocer antes de que se conmemore, el próximo 28 de mayo, el día de la hamburguesa, asegura que se trata del plato más demandado en la Argentina y la región a través de la plataforma.
Se ubica además dentro del top 3 de preferencias en 14 de los 15 países donde está presente PedidosYa.
La ciudad líder del consumo
En el caso propio de Argentina, el consumo muestra patrones definidos con picos de pedidos que se registra los viernes a las 21 hs, un momento asociado al cierre de la semana y el encuentro con amigos.
En el mismo sentido, el trabajo agrega que Buenos Aires lleva la delantera por su alto nivel de demanda, seguida por Santiago de Chile, Montevideo, Santa Cruz De La Sierra, Ciudad de Panamá y Lima.
Estos datos no solo reflejan una preferencia gastronómica, sino que confirman cómo el delivery ha transformado los hábitos de consumo, convirtiendo a este ícono de la comida rápida en el "rey" absoluto de los pedidos online.
La investigación detalla que el consumo de hamburguesas ha experimentado un crecimiento sostenido.
Pero, ¿qué hace que este producto destaque sobre otras opciones clásicas como la pizza o las empanadas?
Si se analizan los datos fríos frente a la tradición cultural, la respuesta tiene matices interesantes.
Comida "llave en mano"
Aunque la milanesa es, sin lugar a dudas, el plato más emblemático de los hogares argentinos, la hamburguesa tiene ventajas estratégicas que la posicionan mejor en el entorno de las aplicaciones.
Uno es el llamado factor "hándicap" de la milanesa que, al ser un plato clásico, suele cocinarse más en casa.
Cuando se pide delivery, se busca algo que sea difícil de replicar o que requiera un equipo especial (como la plancha a alta temperatura para una buena smash burger o el pan específico).
Además, la hamburguesa está diseñada para ser comida "en la mano", viaja excepcionalmente bien y a diferencia de la pizza cuyo consumo suele ser más grupal, funciona tanto como una comida individual como social, lo que le otorga una frecuencia de compra mucho más alta.
Si el podio fuera por "identidad cultural", la milanesa ganaría por goleada.
Sin embargo, en el "podio de la conveniencia tecnológica", la hamburguesa ha sabido capitalizar la cultura fast-casual que ha explotado en Buenos Aires y las principales ciudades del país en los últimos años.
Es decir, se ha convertido en el "comodín" perfecto: es rápida, es consistente y, gracias a la explosión de las hamburgueserías artesanales, ha pasado de ser comida rápida a ser una experiencia accesible.
Opción completa
Además, la tendencia de las "hamburguesas gourmet" y las opciones "smash" han permitido que cada usuario personalice su pedido, desde la elección del pan hasta los ingredientes premium.
Al ser un producto de alta rotación, los locales gastronómicos han optimizado sus tiempos de cocina, garantizando que el producto llegue en condiciones óptimas.
A esto se le suma que, a pesar de los cambios económicos, la hamburguesa sigue siendo percibida por los consumidores argentinos como una opción de comida completa, satisfactoria y a un precio competitivo.
Si bien el dato de las 3.500 hamburguesas diarias marca un promedio nacional, el informe de PedidosYa destaca que esta preferencia es transversal a todas las edades y regiones.
Agrega que el consumo se intensifica durante los fines de semana y en horarios nocturnos, consolidando a la hamburguesa como el acompañante ideal tanto para eventos deportivos como para reuniones informales en casa.
Necesidad estratégica
Este fenómeno no pasa desapercibido para los empresarios del sector.
La alta demanda ha impulsado la creación de nuevas marcas y el fortalecimiento de cadenas locales que apuestan por la calidad de la carne argentina.
Para los dueños de locales, estar presentes en las aplicaciones de delivery ya no es opcional, sino una necesidad estratégica para capturar una parte de este mercado que, tal como indican las cifras de PedidosYa, no para de crecer.
En este sentido, el informe revela que, además de las hamburguesas, el sector de delivery de comida en Argentina sigue expandiéndose gracias a la digitalización del servicio.
"Con más de 58 millones de unidades pedidas el último año en la región, de los cuales más de la mitad, 30 millones, corresponden a Argentina, esta categoría ha trascendido el concepto de fast food para consolidarse como un verdadero tipo de cocina con identidad propia que se adapta a distintos momentos, ocasiones y preferencias de los usuarios y que cuenta con un gran impulso dado por la expansión de las hamburgueserías de barrio, cervecerías artesanales y emprendimientos locales", destaca el documento.
La mejora en los tiempos de logística y la oferta de promociones exclusivas para usuarios de apps han logrado que el pedido online sea la modalidad preferida por encima del retiro en el local o el consumo en salón.
Competencia segmentada
Si bien no existe una cifra oficial consolidada sobre la cantidad exacta de hamburgueserías en Argentina, el sector combina grandes cadenas multinacionales con miles de establecimientos gastronómicos informales, bares que ofrecen el producto como parte de su menú y los denominados "refugios de emprendedores" que han surgido recientemente.
Esta falta de un censo nacional de locales de hamburguesas se debe a que gran parte del mercado opera bajo licencias gastronómicas generales (bares, restaurantes, casas de comidas).
Además, el sector ha crecido como un "refugio de emprendedores" ante la crisis, con una proliferación masiva en centros urbanos.
El mercado está segmentado principalmente por tres tipos de actores, pero liderado por las grandes cadenas como McDonald's, Mostaza y Burger King.
Otro tipo de competencia la impone el segmento artesanal/gourmet con marcas como El Desembarco, The Food Truck Store, Big Pons, Dean & Dennys o Williamsburg.
Operan con estructuras más pequeñas pero con una alta rotación por delivery y muchas han crecido mediante el sistema de franquicias, permitiendo que una sola marca pueda operar de 10 a 30 puntos de venta.
También se incluye, en este sentido, a la venta industrial y, según datos del sector, el consumo per cápita de hamburguesas en Argentina es de aproximadamente 18,7 kilos por año.
El mercado se mueve a través de supermercados y autoservicios, donde marcas como Paty (Quickfood) dominan el consumo hogareño.