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La historia de Mercuria: el gigante suizo que se quedó con las estaciones de Shell en Argentina

Con una facturación mayor a los u$s170.000 millones al año, acaba de concretar una de las mayores operaciones del mercado local junto a José Luis Manzano
05/06/2026 - 14:35hs
La historia de Mercuria: el gigante suizo que se quedó con las estaciones de Shell en Argentina

La venta de los activos del grupo brasileño Raizen en Argentina abrió un nuevo capítulo para el negocio de los combustibles en el país.

Detrás de la operación, que fue concretada este jueves 4 de junio por u$s1.420 millones, aparece un nombre poco conocido para el público masivo, pero de enorme peso en el mercado energético global como es el trader suizo Mercuria Energy Group.

Para el público local, se comenzará a hacer conocido por haber acordado la adquisición de la refinería de la localidad bonaerense de Dock Sud; la red de alrededor de 700 estaciones de servicio Shell; terminales logísticas, plantas de almacenamiento y el negocio de comercialización de combustibles.

Hasta ahora, ese combo de activos se encontraba bajo control de Raizen, sociedad integrada por la multinacional Shell y el grupo brasileño Cosan, que decidió desprenderse de su negocio en Argentina en el marco de un proceso de reestructuración de un pasivo global que supera los $12.000 millones.

A nivel local, la operación no solo representa una de las mayores inversiones privadas recientes en Argentina.

También implica el desembarco definitivo de uno de los traders más poderosos del negocio energético del planeta en el mercado local de refinación y venta minorista de combustibles.

Mercuria: perfil de un gigante global

Mercuria nació en 2004 en Ginebra, Suiza, fundada por los traders Marco Dunand y Daniel Jaeggi.

En apenas dos décadas se convirtió en una de las principales comercializadoras independientes de petróleo, gas natural, electricidad y materias primas energéticas del mundo, compitiendo con gigantes como Vitol, Trafigura y Glencore.

Actualmente opera en 50 países, emplea a más de 1.100 personas y registra ingresos anuales superiores a los u$s170.000 millones.

Su negocio principal consiste en comprar, vender, transportar, almacenar y financiar operaciones vinculadas a hidrocarburos, energía eléctrica, biocombustibles y minerales estratégicos.

La compañía maneja millones de barriles de petróleo por día y participa en mercados energéticos de América, Europa, Asia y África.

Pero durante los últimos años, dejó de ser únicamente una empresa de trading para avanzar hacia una estrategia de integración vertical mediante la adquisición de activos físicos vinculados a toda la cadena energética.

Estrategia global: por qué eligen Argentina

Ese cambio explica gran parte de su interés por Argentina a partir de la compra de los negocios de Raizen, que responde a una estrategia global muy clara.

Por un lado, le permite ingresar de manera inmediata al negocio de refinación y comercialización de combustibles en uno de los principales mercados energéticos de América Latina.

Por el otro, le brinda control sobre activos estratégicos que complementan sus operaciones internacionales de trading.

La refinería de Dock Sud constituye una de las instalaciones industriales más importantes del país, mientras que la red de estaciones Shell le garantiza acceso directo al consumidor final.

Para un trader global, controlar toda la cadena de valor significa capturar mayores márgenes y reducir riesgos operativos.

Además, la compañía ve una oportunidad de largo plazo en Argentina por el crecimiento esperado de Vaca Muerta y la expansión de las exportaciones energéticas.

Dentro de la industria consideran que Mercuria apuesta a que el país se transforme en uno de los grandes proveedores mundiales de petróleo y gas durante la próxima década.

Qué activos adquirió

La operación incluye:

  • La refinería de Dock Sud.
  • Más de 700 estaciones de servicio bajo la marca Shell.
  • Plantas de almacenamiento y terminales logísticas.
  • El negocio de lubricantes.
  • La comercialización de combustibles para industrias y grandes clientes.

Se trata de una estructura que representa aproximadamente una quinta parte del mercado argentino de combustibles.

Por esa razón, Mercuria pasará a convertirse de manera inmediata en uno de los principales jugadores del sector energético local.

Inversión: cómo financiará el desembarco

La operación fue valuada en u$s1.420 millones.

Mercuria cuenta con una ventaja clave frente a otros inversores que es la de poseer una enorme capacidad financiera propia y una extensa red de bancos internacionales que habitualmente respaldan sus operaciones globales.

A diferencia de una petrolera tradicional, gran parte de su negocio consiste precisamente en estructurar financiamiento para transacciones energéticas de gran escala.

El acuerdo con Raizen contempla un pago en efectivo al cierre de la transacción junto con la asunción de determinados compromisos financieros de esa sociedad.

En el mercado se estima que la operación combinará fondos propios, líneas de crédito internacionales y participación de socios estratégicos vinculados al proyecto.

Presencia local

Aunque para muchos se trata de un desembarco reciente, el gigante suizo tiene presencia en el país desde hace varios años.

Su principal apuesta estuvo concentrada en Vaca Muerta, donde desarrolló inversiones vinculadas a la producción de petróleo y gas.

También participó en operaciones de comercialización internacional de hidrocarburos argentinos.

Sin embargo, hasta ahora no contaba con una presencia visible para los consumidores.

La compra de la red Shell cambia completamente esa situación y la convierte en un actor central del mercado energético nacional.

El socio argentino en su negocio

La llegada de Mercuria a la Argentina no puede entenderse sin mencionar su relación con José Luis Manzano.

El empresario mendocino construyó durante los últimos años una alianza estratégica con el grupo suizo para desarrollar inversiones energéticas en el país.

Ambos son socios en Phoenix Global Resources, una de las petroleras con fuerte actividad en Vaca Muerta y proyectos de expansión vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Esa relación previa fue clave para que Mercuria pudiera profundizar su conocimiento del mercado argentino y avanzar en oportunidades de inversión de gran escala.

Fuentes del sector sostienen que la operación por Raizen fue estructurada con apoyo de socios locales vinculados al grupo Integra Capital, el holding controlado por Manzano.

Para este empresario, la compra también tiene una importancia especial.

Hasta ahora su actividad estaba concentrada principalmente en la producción de hidrocarburos y en negocios vinculados a infraestructura energética.

La adquisición de los activos de Raizen le permite participar indirectamente en toda la cadena de valor, desde la extracción de petróleo y gas en Vaca Muerta hasta la refinación y comercialización final de combustibles.

Se trata de un movimiento que fortalece su posición dentro del sector energético argentino y lo ubica entre los empresarios con mayor presencia en un mercado que atraviesa una profunda transformación.

Cambio histórico

Aunque la marca Shell seguirá operando en el país, esta venta expone el fin de una etapa iniciada hace décadas bajo control directo de la petrolera angloholandesa y continuada luego por Raizen.

Si bien el grupo anglosajón permanecerá en Argentina con sus negocios en el segmento de la producción petrolera en Vaca Muerta, cede su participación en el segmento de la comercialización de combustibles.

Ahora, el nuevo dueño de ese negocio será un gigante global del comercio energético que apuesta a largo plazo por Argentina y que llega acompañado por uno de los grupos empresarios más influyentes del sector local.

La combinación de Mercuria y la experiencia de José Luis Manzano en el mercado argentino configura un nuevo actor con capacidad para disputar posiciones de liderazgo en toda la cadena energética nacional.

Por eso se asegura que la operación no sólo redefine el negocio de los combustibles.

También anticipa una nueva etapa de inversiones vinculadas al crecimiento de Vaca Muerta y al potencial exportador que hoy atrae a los grandes jugadores internacionales.

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