De escapar de la pobreza a los 13 años a levantar un holding millonario: la historia de Héctor Laca
Héctor Laca prefiere definirse como un artista o un cantante antes que como el dueño de uno de los conglomerados de insumos agrícolas más pujantes de la Argentina. Con más de 80 canciones registradas y su propia banda musical, este cordobés por adopción maneja los hilos de FACYT, una firma que proyecta un valor de entre 500 y 600 millones de dólares para los próximos 5 años.
Lo que hoy es un gigante del sector agroindustrial con cinco plantas operativas y una flota de 85 camionetas que recorren los campos del país, comenzó hace exactamente tres décadas como un "accidente" impulsado por la rebeldía y la necesidad de escapar de un destino prefijado.
De la pobreza a ser multimillonario: los primeros pasos de Héctor Laca
Nacido en un entorno sumamente humilde a 25 kilómetros de Nogoyá, Entre Ríos, Laca fue el décimo de doce hermanos y creció en un contexto donde los recursos escaseaban al punto de tener que enfriar la bebida en el pozo del aljibe.
Tras quedar huérfano de padre a los cinco años, su infancia estuvo marcada por la ropa heredada y las carencias materiales, una realidad que moldeó un carácter fuertemente rebelde.
A los 13 años, una discusión familiar por un baile de campo fue el detonante para abandonar su hogar en busca de independencia, comenzando a trabajar de inmediato en una carpintería que al mes ya lo tenía al frente del aserradero.
A pesar de la temprana distancia, el joven Laca enviaba la mitad de sus ingresos para sostener a su familia, desafiando la máxima que su madre solía repetirle sobre la inevitabilidad de morir en la pobreza.
Su camino laboral lo llevó años más tarde a formar parte del staff técnico de la represa binacional de Salto Grande, en Concordia, donde durante 13 años gozó de un salario de u$s3.000 mensuales con vivienda y transporte corporativo incluidos.
Sin embargo, la comodidad económica no le alcanzó para aplacar su ambición de desarrollo independiente y, a los 45 años, decidió mudar a su esposa y sus dos hijos a la provincia de Córdoba para fundar su propia compañía.
El nacimiento de FACYT y el quiebre con el modelo tradicional
En una reciente entrevista a la revista Forbes, el empresario detalló las dificultades iniciales de aquel salto al vacío en marzo de 1996, un proyecto que inició con apenas u$s1.500 netos luego de destinar parte de un préstamo de u$s2.500 a los gastos de mudanza.
La elección de Córdoba como base de operaciones respondió a su visión de que el interior del país albergaba un capital humano más comprometido con el lenguaje de la ruralidad. El despegue no estuvo exento de crisis severas: durante la transición hacia el montaje de su primera fábrica propia en Laguna Larga, sufrió la deslealtad de sus proveedores de Buenos Aires, quienes se aliaron para quitarle gran parte de su fuerza de ventas.
"Cuando decidí montar mi propia fábrica, les avisé con un año de anticipación a los que me proveían en Buenos Aires. Soy un tipo de palabra. Pero me traicionaron: se unieron entre ellos y se llevaron 10 o 12 de mis vendedores", recordó el empresario.
"Junté a los que quedaban y les dije: me han hecho enojar. Ahora la voy a hacer diez veces más grande de lo que pensaba. A Messi lo hacés enojar y te mete tres goles. A mí me hacés enojar y no paro", agregó Laca, equiparando su capacidad de reacción ante la adversidad con el instinto competitivo de las grandes figuras del deporte.
La compañía se diferenció en el mercado mediante la implementación de un sistema de venta directa al productor, logrando una logística que permite abastecer pedidos en puntos distantes del mapa en cuestión de horas.
Actualmente, el catálogo de la firma supera los 80 productos, apuntando fuertemente al desarrollo de soluciones biológicas desde hace dos décadas, una apuesta anticipada que surgió tras observar el impacto ambiental de los agroquímicos tradicionales y que validó mediante convenios científicos con la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad de Río Cuarto.
Entre los pilares comerciales de la organización se destacan el corrector integral de aguas "Todo Terreno" y el coadyuvante "Amiguito", una fórmula adquirida a un investigador del CONICET que optimiza la aplicación simultánea de fitosanitarios sin alterar sus propiedades.
A estas líneas se sumará en los próximos meses la inauguración de una sexta planta industrial en su predio de cinco hectáreas, proyecto que demandó una inversión de u$s10 millones en maquinaria europea y que se especializará en un sustituto de la urea convencional capaz de reducir drásticamente los volúmenes necesarios por hectárea, elevando la facturación global a los u$s50 millones anuales.
Finanzas, geopolítica y la visión del escenario local
La coyuntura internacional, puntualmente el encarecimiento global de los fertilizantes por los conflictos en Medio Oriente, es percibida por Laca como una ventana de oportunidad para acelerar la adopción de sus desarrollos tecnológicos de menor dosificación.
Su proyección de crecimiento y la parte sentimental, sumado a que las ofertas no cumplían con sus expectativas, fueron el argumento central para rechazar ofertas de compra de corporaciones extranjeras durante la pandemia.
De esta forma, priorizó la continuidad de un proyecto que considera un legado familiar directo. En el plano político y económico, el recorrido de FACYT atravesó las administraciones de los últimos siete presidentes argentinos.
El empresario evalúa que las mejores condiciones de previsibilidad de costos se dieron durante la vigencia de la convertibilidad, mientras que ubica al período presidencial de Alberto Fernández como el de mayor complejidad para la operación industrial debido a las restricciones para el acceso a insumos importados.
Respecto a la gestión actual, Laca manifestó su respaldo al rumbo económico, aunque señaló que la reducción de las retenciones agropecuarias sigue siendo la asignatura pendiente para liberar el potencial productivo del interior del país.
Coincidiendo con el 30° aniversario de la fundación de FACYT, el industrial presentó su primer libro, titulado "De pobre a rico, por el camino correcto", una obra que combina sus memorias personales con herramientas de gestión orientadas a guiar a los emprendedores en la transición hacia estructuras corporativas complejas.
La filosofía de Laca sintetiza un recorrido de resiliencia: el mismo directivo que hoy transita los caminos rurales del país desde la comodidad de vehículos de alta gama es quien comenzó su educación musical con una guitarra rústica construida con los retazos de madera del aserradero donde buscó su libertad a los 13 años.