LECHERÍA

Cuenta regresiva para el retorno de una láctea que es clave para la supervivencia de todo un pueblo

La compañía acumula meses de inactividad y la negociación para su traspaso entró en una pausa a raíz de otro conflicto con ATILRA. Acuerdo con el gremio
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 29 de Junio, 2026

Tras un sinfín de idas y vueltas, y luego de entablar un duro enfrentamiento con el gremio ATILRA, una compañía láctea que también se vio impactada por el mal momento que atraviesa el sector está a un paso de volver a la vida comercial. En un contexto marcado por el presente negativo que atraviesan firmas como Lácteos Verónica, La Serenísima, SanCor y Nuevo Amanecer, entre otros nombres del mismo nicho comercial, finalmente Sudamericana de Lácteos parece haber tomado la recta para su reactivación. En concreto, el flamante dueño de la firma, Pablo González, un empresario rosarino con antecedentes en el sector y una aceitera en la localidad de Serodino, llegó a un acuerdo con el sindicato y volverá a poner en marcha las instalaciones de la empresa en Díaz, en la provincia de Santa Fe. Esta semana, González y ATILRA firmarán un acuerdo donde quedará establecido el veto a los despidos y un régimen laboral acotado hasta tanto Sudamericana de Lácteos recupere los niveles de demanda.

Según detallaron fuentes cercanas a la negociación, el entendimiento cobró forma a partir de la mediación del Ministerio de Trabajo santafesino. Las partes lograron ponerse de acuerdo tras mostrar diferencias en la aplicación del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. Se trata de un mecanismo que permite suspensiones temporarias bajo determinadas condiciones.

Sudamericana de Lácteos y un acuerdo con ATILRA

En concreto, González proponía utilizar esa opción para reducir costos durante los primeros meses de funcionamiento. Por su parte, ATILRA se mostró opuesto a esa alternativa y amagó activar medidas de fuerza en torno a la planta en Díaz.

Tras el entendimiento, se estableció que no habrá despidos en Sudamericana de Lácteos y que, por un lapso de 90 días, unos 78 operarios de distintos turnos trabajarán con una reducción de entre el 50% y el 75% de la jornada laboral.

"En principio hubo un entendimiento y esta semana estaríamos rubricando el acuerdo. Pero remarco el 'en principio', porque hace un mes atrás también habíamos alcanzado un entendimiento y después se dio vuelta. Esta vez las charlas fueron en el Ministerio", declaró el empresario.

"Logramos llegar a un entendimiento con respecto al artículo 223 bis. La discusión era la parte no remunerativa, que hace que uno evite por tres meses las cargas sociales proporcionales. Fue una reunión tensa, pero en los últimos 15 minutos se pudo destrabar", agregó. 

Por su parte, Nicolás Garnero, secretario de la Seccional Gálvez del sindicato en cuestión, confirmó el principio de acuerdo y aseguró que el pacto garantizará la continuidad de los empleos. "La gente trabajaría media jornada y no se despediría a nadie. Ellos querían tener trabajando a la gente, pero suspendida, cuestión que es ilegal", afirmó.

Tras el acuerdo que se cerraría en estos días, lo que viene para la empresa es el traspaso accionario a manos de González. El empresario anticipó que en breve se abrirá una etapa de entre 10 y 15 días destinada a la limpieza, sanitización y puesta a punto de la planta en Díaz para reiniciar la producción.

Sudamericana de Lácteos y un presente por demás complicado

Como expuso iProfesional en notas anteriores, Sudamericana de Lácteos produce marcas como Tambería Holandesa, Pensilvania, Tuca y Sudamlac, entre otras. La compañía en cuestión se encontraba bajo control de la firma cordobesa Servio, orientada a la producción y venta de dulce de leche, ghee y mantecas premium.

La firma mediterránea adquirió las instalaciones en Díaz a mediados del año pasado. Originaria de Villa María, Servio interviene en el mercado local e internacional de lácteos premium a través de productos y marcas como la manteca SyS, la manteca clarificada ghee homónima, el dulce de leche artesanal Servio y variedades de queso rallado con la misma etiqueta.

Tras la compra de Sudamericana de Lácteos, la firma chocó de frente con un mercado de consumo por demás deprimido y las complicaciones para sostener el funcionamiento de la planta de Diaz rápidamente comenzaron a multiplicarse.

La caída del negocio pegó en toda la comunidad santafesina, que posee alrededor de 2.000 habitantes y depende económicamente del funcionamiento de Sudamericana de Lácteos. Díaz se encuentra a poco más de 30 kilómetros de Clason, donde hoy existe un conflicto por la situación de derrumbe productivo y laboral que atraviesa Lácteos Verónica.

Al margen del inminente desembarco de González, Sudamericana de Lácteos debe más de cuatro meses de salarios a sus empleados. El funcionamiento de la empresa comenzó a complicarse durante el segundo semestre del año pasado. Al mismo tiempo, Sudamericana de Lácteos también viene incumpliendo con el pago de las cargas sociales, la obra social y los aportes jubilatorios de sus trabajadores.

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