• 1/7/2026
ALERTA

Así quedó el nuevo mapa de empresas lácteas en Argentina, tras ventas, fusiones y quiebras

De la compra de una marca histórica a la salida del país de un gigante y la crisis sin fin de un referente del sector. Qué pasó con las empresas lácteas
Por A.R.
01/07/2026 - 15:05hs
Así quedó el nuevo mapa de empresas lácteas en Argentina, tras ventas, fusiones y quiebras

El mercado lácteo argentino atraviesa uno de los procesos de transformación más profundos de las últimas décadas. En un contexto de producción récord, crecimiento de las exportaciones y mayor concentración de la actividad, las principales empresas del sector aceleraron operaciones de compra, venta y reestructuración que modifican el mapa de la industria.

En apenas unos meses se concretaron movimientos de gran magnitud: Arcor y Danone terminaron de quedarse con el control de Mastellone Hermanos, la canadiense Saputo vendió la mayor parte de su negocio local al grupo peruano Gloria Foods, SanCor avanza hacia la liquidación de sus activos y, en paralelo, aparecen nuevos interesados en compañías emblemáticas como San Ignacio, líder en exportación de dulce de leche.

Más que operaciones aisladas, se trata de una reconfiguración estructural de un negocio que busca ganar escala, fortalecer su perfil exportador y adaptarse a un escenario donde cada vez pesan más el tamaño, la eficiencia y el acceso a los mercados internacionales.

Producción récord, menos tambos y una industria cada vez más concentrada

Detrás de esta ola de adquisiciones existe un fenómeno que explica buena parte de los cambios: la producción de leche sigue creciendo, pero lo hace con una participación cada vez mayor de los establecimientos de gran escala.

De acuerdo con los últimos datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante el primer cuatrimestre del año la producción alcanzó 3,5 millones de litros entre enero y abril, el nivel más alto de los últimos diez años y 9,3% superior al promedio registrado durante la última década.

La productividad también mostró una mejora significativa. Cada tambo produjo, en promedio, 3.287 litros diarios, un rendimiento 27% superior al promedio de los últimos cinco años.

Sin embargo, ese crecimiento vino acompañado de una mayor concentración. Los establecimientos que producen más de 10.000 litros diarios ya representan cerca del 30% de la producción nacional, cuando en 2010 apenas explicaban el 5% del total.

Este proceso favorece a las compañías con mayor espalda financiera y capacidad de procesamiento, que buscan consolidar posiciones mediante adquisiciones y alianzas estratégicas.

Arcor y Danone tomaron el control total de Mastellone y La Serenísima

Uno de los movimientos más relevantes del año se concretó a fines de marzo, cuando Arcor y Danone completaron la compra del paquete accionario de Mastellone Hermanos, empresa propietaria de La Serenísima, la marca líder del mercado argentino.

La operación se realizó a través de Bagley Argentina S.A. y permitió que ambas compañías pasaran a controlar el 100% de la empresa, luego de adquirir el 51,32% del capital y de los derechos de voto que permanecían en manos de la familia fundadora y del fondo Dallpoint Investments LLC.

Con esta operación, los dos grupos consolidaron una estrategia conjunta sobre una de las compañías más importantes del negocio lácteo nacional.

Saputo vendió el 80% de su negocio argentino y Gloria Foods pasó a liderar el mercado

Otro de los grandes cambios llegó en febrero con la salida parcial de la canadiense Saputo, que acordó vender el 80% de su división argentina al holding peruano Gloria Foods.

La operación fue valuada en aproximadamente u$s630 millones y permitirá que Saputo obtenga ingresos netos estimados en u$s400 millones, una vez descontados los impuestos.

La decisión sorprendió al mercado porque la empresa era hasta ese momento la mayor receptora de leche del país, con un procesamiento superior a 3,5 millones de litros diarios durante el período 2024/2025.

Además, controlaba marcas ampliamente reconocidas por los consumidores, entre ellas La Paulina, Ricrem y Molfino.

Según explicó la propia compañía, cuya filial argentina aportaba cerca del 7% de su facturación global, la venta responde a una estrategia internacional de reorganización de activos.

No obstante, Saputo mantendrá una participación del 20% en la sociedad, lo que le permitirá continuar vinculada al negocio exportador. Además, Gloria Foods seguirá produciendo determinados productos para la empresa canadiense.

Gloria Foods busca convertirse en el gran jugador de la lechería argentina

Antes de esta adquisición, Gloria Foods ya operaba en el país mediante Corlasa, donde procesaba cerca de 800.000 litros diarios.

Con la incorporación de los activos de Saputo, el grupo peruano pasa a controlar la principal plataforma exportadora de quesos de Argentina, transformándose en la empresa de mayor volumen del sector.

La estrategia también quedó definida. La compañía apuesta a potenciar La Paulina como su principal marca para competir directamente con gigantes como Mastellone y Adecoagro por el liderazgo del mercado local.

SanCor entra en la etapa decisiva: salen a la venta todos sus activos

Mientras algunas compañías crecen mediante adquisiciones, otras enfrentan el desenlace de una larga crisis.

Es el caso de SanCor, la histórica cooperativa con sede en Sunchales, que solicitó su propia quiebra tras acumular un pasivo cercano a u$s120 millones. 

La Justicia ya autorizó el proceso de liquidación pública de la empresa.

El juez Marcelo Germán Gelcich ordenó poner a la venta todos los activos de la cooperativa, divididos en siete lotes, con una base total de u$s52,1 millones.

Entre los interesados aparecen algunos de los principales jugadores del mercado: Savencia (propietaria de Milkaut), Adecoagro, Elcor (dueña de La Tonadita), La Tarantela, Punta del Agua y el empresario Gustavo Scaglione.

El activo más codiciado es el lote número siete, que reúne las marcas comerciales y demás activos intangibles de SanCor y posee una base de u$s24,7 millones.

En el sector consideran que, pese al deterioro operativo de la cooperativa, el valor de la marca SanCor continúa siendo uno de los principales atractivos para cualquier inversor que busque ganar participación rápidamente en el mercado de consumo masivo.

San Ignacio también negocia un cambio de dueño

La ola de operaciones todavía no terminó. En el mercado circulan versiones sobre negociaciones muy avanzadas para la venta de Establecimientos San Ignacio S.A., empresa fundada en 1939 y considerada la principal exportadora argentina de dulce de leche.

Aunque la compañía evita hacer declaraciones públicas, distintas fuentes señalan que el comprador sería el holding mexicano Mexicana de Industrias y Marcas (MIYM).

El grupo, con sede en Puebla, ya desembarcó este año en el mercado argentino mediante la compra de las pymes Lácteos Aurora y Lácteos Karina.

Su interés por San Ignacio responde a una estrategia para expandirse en el negocio internacional del dulce de leche y del queso azul, aprovechando una marca consolidada y con fuerte presencia exportadora.

El nuevo mapa de la industria láctea argentina

Las operaciones registradas durante los últimos meses reflejan un cambio profundo en la estructura del negocio.

Por un lado, las empresas con mayores dificultades financieras o con modelos menos competitivos enfrentan procesos de venta, reestructuración o liquidación. Por otro, los grandes grupos regionales e internacionales aceleran inversiones para quedarse con marcas históricas y ampliar su capacidad industrial.

La combinación de producción récord, crecimiento de las exportaciones, mayor eficiencia de los grandes establecimientos y el valor comercial de las marcas tradicionales convirtió a la industria láctea argentina en un sector atractivo para nuevos inversores.

Uno de los principales factores detrás del ingreso de nuevos capitales es el fuerte crecimiento del comercio exterior.

Durante el primer cuatrimestre del año, las exportaciones de productos lácteos alcanzaron 130.000 toneladas, el mayor volumen desde 2012, por un valor de u$s455 millones FOB.

El principal comprador continúa siendo Brasil, que recibió más de 60.000 toneladas, un 40% más que durante el mismo período del año anterior.

También sobresalen mercados como Argelia, Chile y China, que consolidan la presencia internacional de los productos argentinos y refuerzan la importancia de contar con mayor escala productiva para competir.

Todo indica que el proceso de consolidación todavía está lejos de terminar. El tablero ya comenzó a reacomodarse, pero la disputa por el liderazgo del mercado lácteo argentino sigue abierta y podría sumar nuevos protagonistas en los próximos meses.

Temas relacionados