• 21/7/2026
ALERTA

Quiénes son los candidatos para quedarse con Aysa, cuáles son las condiciones y las inversiones que pueden venir

Empresas globales buscan operar el servicio en una compulsa sin canon, en medio de cuestionamientos por fallas históricas y falta de controles
21/07/2026 - 07:32hs
Quiénes son los candidatos para quedarse con Aysa, cuáles son las condiciones y las inversiones que pueden venir

Las ofertas para privatizar Agua y Saneamientos Argentina S.A. (AySA) se abrirán el próximo 27 de agosto y hay varios candidatos para quedarse con el 90% del paquete accionario de la empresa, hoy en manos del Estado nacional.

El dato clave es que se trata de una licitación sin precio base. Esto implica que el pliego no fija un precio mínimo para vender un activo estratégico que da servicio de agua potable a unas 14 millones de personas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y del conurbano de la provincia de Buenos Aires.

Para poder ser privatizada en forma de concesión, AySA fue incluida en el artículo 7 de la Ley Bases como compañía sujeta a privatización. El pliego estipula una concesión a 30 años sin el cobro de un canon a la empresa adjudicataria y el Gobierno espera recaudar unos 500 millones de dólares.

Quiénes son los candidatos extranjeros que buscan quedarse con AySA

Entre los candidatos para quedarse con la compañía hay dos grupos empresarios extranjeros que manejan los servicios de agua potable en Santiago de Chile y San Pablo.

La empresa de agua del estado brasileño de San Pablo es Sabesp, que el año pasado fue privatizada por el gobernador Tarcísio de Freitas. El Estado de San Pablo tenía el 50% de las acciones y en junio de 2024 vendió el 32%.

Otro de los interesados es la empresa chilena Aguas Andinas, la firma que controla la empresa de servicios de agua potable de Santiago de Chile y que es controlada por Aguas de Barcelona (Agbar), que tiene el 50,1% del paquete accionario. Agbar, a su vez, es propiedad del grupo francés Veolia.

Lo paradójico del caso es que hasta 2022 Agbar estaba controlada por el Grupo Suez, la empresa que tuvo el control de Aguas Argentinas entre 1993 y 2006 cuando Néstor Kirchner, la estatizó por reiterados incumplimientos de contrato y creó AySA. Agbar también tuvo la concesión del servicio de agua potable en Santa Fe.

El Grupo Suez y Agbar demandaron al Estado argentino ante el CIADI y tuvieron fallos favorables por los que se condenó al país a pagar 200 millones de euros a la empresa francesa y 109 millones de euros a la firma española.

Entre los candidatos a quedarse con la empresa también está el empresario Mauricio Filiberti, que es dueño de Transclor, la única empresa proveedora de cloro de AySA y uno de los insumos básicos para el tratamiento de aguas. Filiberti es técnico en temas de agua y saneamiento y socio de los empresarios Daniel Vila y José Luis Manzano en la distribuidora eléctrica Edenor.

Otro de los interesados es el Grupo Roggio, operador actual de Aguas Cordobesas que también estuvo vinculado a la construcción. A estos posibles oferentes se suma la compañía constructora JCR del fallecido empresario Juan Carlos Relats muy cercana al kirchnerismo.

La primera privatización de AySA en los 90 y su fracaso en 2006

El segundo aspecto que distingue la futura concesión de AySA es que se trata de una empresa que será privatizada por segunda vez en su historia. En 1993 la empresa Aguas Argentinas S.A., manejada por la francesa Suez Lyonnaise des Eaux-Dumez y un grupo empresario argentino, se hizo cargo de la prestación del servicio de agua potable y desagües cloacales en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Hasta entonces había sido controlada por la empresa pública Obras Sanitarias de la Nación (OSN).

Finalmente fue estatizada, durante la presidencia de Néstor Kirchner, en marzo de 2006 a través del decreto 304/2006 tras la rescisión del contrato con la concesionaria que le ganó un juicio al Estado en el CIADI.

Por ese motivo la futura privatización de AySA genera un gran interrogante: ¿cómo resultó la experiencia en los 90 y qué generó su estatización en 2006?

Al respecto una investigación de los economistas Daniel Azpiazu y Karina Forcinito ofrece elementos claros de este proceso y señalan que los aumentos de tarifas por encima del índice de precios al consumidor y la falta de inversión impactaron en una menor cobertura de la red de agua potable.

El estudio señala que a pesar de que las tarifas debían permanecer estables durante los primeros diez años, la factura media del servicio residencial acumuló un incremento del 88,2% entre mayo de 1993 y enero de 2002. "Dicho incremento tarifario no guarda relación alguna con la variación de los precios al consumidor que entre el comienzo de la concesión y enero de 2002 sólo registró un crecimiento del 7,3%", destaca el informe.

Otro aspecto importante del estudio que está directamente relacionado con lo anterior es la razón por la cual el Grupo Suez ganó la licitación. El grupo francés había ganado la licitación con una rebaja del 26,9% de las tarifas. Sin embargo, la suba posterior de tarifas neutralizó por completo el descuento inicial con el que se ganó la licitación. El estudio destaca que los incumplimientos afectaron al 63% de la población comprometida en la oferta original (1.078.000 habitantes) para el servicio de agua potable, y al 88% de la correspondiente al servicio de cloacas (812.000 habitantes).

Las metas de inversión y cobertura que plantea el nuevo pliego

El decreto 494, del 22 de julio del 2.025, inició el proceso para que el Estado venda el 90% de la compañía ya que el 10% restante está en manos de trabajadores desde la privatización de 1.993. El operador se hará del 51% de la empresa y el resto de las acciones se colocarán en el mercado bursátil. El presidente de AySA, Alejo Maxit, coordina el proceso con la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial que es el brazo privatizador del organismo multilateral y es el que le busca el concesionario.

El 12 de agosto terminará el tiempo para la consulta de los pliegos y 15 días después, el 27 se presentarán las ofertas y a partir de allí empezará a tomar forma quién será el nuevo concesionario de una de las empresas sanitarias más grandes de América Latina, que da servicios a 14 millones de usuarios entre la ciudad de Buenos Aires y 26 distritos del conurbano.

El contrato de concesión que es el que se entregará a los nuevos concesionarios fija una inversión de 1940 millones de dólares para el primer quinquenio y 2030 millones para el segundo, hasta llegar a un total de 15.040 millones de dólares en los 30 años de vigencia.

Las metas de esos primeros diez años son: la cobertura de agua potable pasa de 75,3% a apenas 78,9% y la de cloacas de 63,9% a 65,3%. La presión de agua -el reclamo más repetido de los usuarios de la zona sur del conurbano- mejora del 58% al 61% y luego al 67% de las mallas con servicio satisfactorio.

La instalación de 100.000 medidores por año y la renovación de 500 kilómetros de redes de agua y 125 de cloacas por ciclo completan una agenda que el propio pliego describe como de "estabilización operativa", no de expansión.

Las obras de mayor porte quedan, en su mayoría, fuera de la primera década de la concesión.

Entre 2026 y 2036 se deben completar la terminación de Río Sur Tramo 1, la Impulsión Malvinas más Noroeste 1 y la ampliación de la planta de Bernal, junto con el cierre del Plan de Transición heredado de la gestión anterior.

Recién después del 2.036 aparecen en el contrato la construcción del Río Subterráneo Tramo 2, la nueva toma de agua de Bernal y las cuatro plantas de tratamiento cloacal que la Región Metropolitana necesita hace años -Campo de Mayo, Laferrêre, Pilar y Escobar-, todas obras de entre 150 y 560 millones de dólares que el concesionario recién estaría obligado a encarar una vez terminado el segundo quinquenio.

Además no se prevé la universalización del servicio dentro de sus 30 años y esa meta queda relegada a una eventual prórroga, con una cobertura que llegaría, en el mejor de los casos, al 90% en agua y al 75% en cloacas.

Cuáles son las pautas de la licitación publicadas por Caputo

El Gobierno publicó el 14 de mayo pasado los pliegos de la licitación de la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) para avanzar con la venta del 90% de las acciones de la misma como había indicado el ministro de Economía, Luis Caputo.

En la Resolución 704/2026 firmada por Caputo y publicada en el Boletín Oficial, se autoriza el llamado a Licitación Pública Nacional e Internacional de Etapa Múltiple N° 504/2-0003-LPU26 para la venta de la totalidad de las acciones del Estado en AySA, representativas del 90% del capital social.

En ese comunicado se establecieron las siguientes pautas respecto del llamado autorizado por el artículo 1° de la presente medida:

  • Consultas al Pliego Único de Bases y Condiciones: Las consultas deberán efectuarse a través de la plataforma CONTRAT.AR
  • Plazo y horario para la realización de consultas al Pliego Único de Bases y Condiciones: hasta el 12/08/2026 a las 10:00
  • Plazo y horario para la presentación de las ofertas: hasta el 27/08/2026 a las 09:59
  • Lugar y dirección para la presentación de las ofertas: las ofertas se deberán presentar a través de la plataforma CONTRAT.AR utilizando el formulario electrónico que corresponda
  • Acto de Apertura. Lugar y dirección: la apertura de ofertas se efectuará por acto público a través de la plataforma CONTRAT.AR. En forma electrónica y automática se generará el acta de apertura de ofertas correspondiente
  • Plazo y horario del acto de apertura de la Etapa N° 1: 27/08/2026, 10:00

AySA es una de las ocho empresas que el Gobierno prevé privatizar en el marco de la reglamentación de la Ley Bases. Además de AySA, figuran Corredores Viales, Enarsa, Intercargo, Belgrano Cargas, Trenes Argentinos, Nucleoeléctrica y Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).