La minería busca que las pymes se suban al negocio que más inversiones promete
Cuando se habla del crecimiento de la minería argentina, la atención suele concentrarse en los grandes proyectos, las inversiones extranjeras o el potencial exportador del litio y el cobre.
Sin embargo, detrás de esa transformación comienza a gestarse otro fenómeno que promete tener un fuerte impacto sobre la industria nacional como es el de la explosión de la demanda de proveedores.
Ocurre que cada nuevo proyecto minero necesita miles de productos y servicios antes incluso de comenzar a producir.
Desde estructuras metálicas, tableros eléctricos y transformadores hasta fibra óptica, redes de comunicación, software, automatización, transporte, catering, construcción, seguridad industrial, mantenimiento y logística.
En otras palabras, el verdadero negocio no se limita a quienes extraen minerales, sino que se extiende a toda una cadena de valor integrada por cientos de empresas.
Ese escenario explica las razones que llevaron a la Cámara Argentina de Pymes Proveedoras de la Industria de las Telecomunicaciones (Cappitel) a mirar hacia un mercado que, hasta hace pocos años, parecía ajeno a su actividad tradicional.
Junto con la Unión Industrial de Berazategui (UIB), la entidad organizará el próximo 4 de agosto la jornada "Cómo ingresar y crecer en Minería", destinada a empresarios, directivos y mandos medios interesados en transformarse en proveedores del sector.
Estrategias para el desarrollo minero
Aunque se presenta como una capacitación, la iniciativa refleja un cambio de época y muestra cómo la minería dejó de ser un negocio exclusivo de las grandes multinacionales para convertirse en una oportunidad de diversificación para miles de pymes industriales que buscan nuevos mercados.
El momento elegido para llevar a cabo el evento coincide con el furor por la minería argentina, que atraviesa uno de los mayores ciclos de inversión de su historia.
A la expansión del litio en Jujuy, Salta y Catamarca se suman proyectos de cobre como Josemaría, Los Azules, MARA, El Pachón y Taca Taca, además de nuevas iniciativas vinculadas al oro, la plata y minerales críticos.
Muchos de esos emprendimientos avanzan bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que busca acelerar desembolsos de largo plazo y mejorar la competitividad del país para atraer capitales internacionales.
Escasa oferta local de proveedores
Pero junto con el ingreso de esas inversiones aparece un problema que preocupa tanto al sector privado como a los gobiernos provinciales.
Ocurre que buena parte de los bienes y servicios especializados todavía deben contratarse fuera del país porque la oferta local no alcanza o no cumple con los estándares exigidos por las compañías mineras.
Por ese motivo comenzaron a multiplicarse los programas destinados a desarrollar proveedores nacionales, más que nada si se tiene en cuenta que para las pymes, ingresar a esa cadena de abastecimiento puede significar un cambio radical.
No sólo por el volumen de contratos que mueve la actividad, sino porque cumplir con las exigencias de la minería abre luego las puertas para trabajar con industrias como petróleo, gas, energía o infraestructura.
Oportunidad para el sector tech
De hecho, quienes impulsan esta iniciativa provienen del mundo de las telecomunicaciones que entienden que la minería moderna depende cada vez más de la tecnología.
Las operaciones requieren conectividad permanente, redes privadas de comunicaciones, centros de datos, sensores inteligentes, monitoreo remoto, inteligencia artificial, automatización industrial, videovigilancia y sistemas capaces de controlar procesos productivos en tiempo real.
Eso abre una enorme oportunidad para empresas que históricamente trabajaban para otros mercados como las 1.200 pymes que representa Cappitel representa y que se dedican a desarrollar soluciones de ingeniería e infraestructura para telecomunicaciones, electrónica y energía.
De hecho, muchas empresas cuentan con capacidades que pueden adaptarse rápidamente a las necesidades de la industria minera.
Por su parte, la Unión Industrial de Berazategui reúne empresas de sectores como metalmecánica, plástico, alimentación, papel, madera y muebles distribuidas en 14 parques industriales del distrito.
Se trata de un entramado productivo que ahora busca posicionarse como proveedor de uno de los sectores con mayor proyección del país.
Capacitación cada vez más exigente
La jornada estará a cargo de Magistrali Consultores, firma con más de 35 años de trayectoria en asesoramiento estratégico para mercados industriales.
Durante el encuentro se analizarán casos prácticos, el funcionamiento del negocio minero, los principales actores del sector y el marco regulatorio vigente.
También se debatirá sobre metodologías para detectar oportunidades comerciales y herramientas para planificar inversiones y desarrollar estrategias de largo plazo.
Al respecto, Aníbal Stancanelli, presidente de Cappitel, aseguró que el objetivo es brindar a las pymes herramientas concretas para comprender el potencial de la minería, ampliar su red de contactos y detectar nuevas oportunidades de negocio.
Según el dirigente empresario, la apuesta no es menor ya que si la Argentina logra consolidar la cartera de proyectos que hoy tiene en marcha, el éxito de la minería no dependerá únicamente de las inversiones de las grandes compañías.
También estará atado a la capacidad de la industria nacional para generar proveedores competitivos, incorporar tecnología y capturar una mayor porción del valor agregado que dejará uno de los negocios más dinámicos de la próxima década.
Cómo aumentar el contenido nacional
Durante la jornada también se debatirá sobre uno de los principales objetivos de la política minera de las provincias y de las propias compañías como es el de elevar el denominado "compre local".
Si bien la legislación y los distintos regímenes de promoción incentivan la contratación de proveedores argentinos, la realidad muestra que todavía existe una fuerte dependencia de bienes y servicios importados, especialmente en equipamiento de alta complejidad, automatización, electrónica y soluciones digitales.
Esa situación representa, al mismo tiempo, un problema y una oportunidad.
En el primer caso porque reduce el impacto multiplicador que tienen las inversiones mineras sobre la economía local mientras que en el segundo porque abre un enorme espacio para que empresas nacionales desarrollen capacidades y puedan competir en un mercado de alto valor agregado.
De hecho, en provincias como San Juan, Catamarca, Salta, Jujuy y Mendoza ya funcionan registros de proveedores mineros y programas específicos para certificar empresas locales.
Sin embargo, especialistas del sector coinciden en que el desafío ya no pasa únicamente por inscribirse en esos registros, sino por cumplir exigencias internacionales en materia de calidad, seguridad, sustentabilidad, trazabilidad y cumplimiento normativo.
Es precisamente esa brecha la que buscan reducir iniciativas como la impulsada por Cappitel y la Unión Industrial de Berazategui.
Un sector que gana protagonismo
Para los expertos, la imagen tradicional de una mina dominada únicamente por camiones y maquinaria pesada quedó atrás.
Los nuevos desarrollos funcionan como verdaderos complejos industriales digitalizados donde conviven inteligencia artificial, sensores IoT, centros de monitoreo remoto, redes privadas de comunicación, fibra óptica, drones, videovigilancia, automatización industrial y sistemas de gestión en tiempo real.
Por eso, se entiende que la transformación digital de la minería también abre oportunidades para empresas de software, ciberseguridad, análisis de datos, conectividad industrial y mantenimiento de redes, segmentos que hace apenas una década tenían una presencia marginal dentro del sector.
Por eso, se entiende que la jornada del 4 de agosto fue diseñada con un enfoque eminentemente práctico e incluirá análisis de casos reales, identificación de los principales actores del negocio, funcionamiento del marco regulatorio y metodologías para detectar oportunidades comerciales y planificar inversiones.
Además, el encuentro buscará generar espacios de networking entre empresarios, uno de los aspectos más valorados por las pymes que intentan ingresar a la actividad.
Según explicó Stancanelli, "el objetivo es brindar herramientas concretas para que las empresas comprendan el potencial de la minería, amplíen su red de contactos y puedan integrarse a una industria que promete convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de la economía argentina durante la próxima década".