Telecom dispara su rentabilidad mientras se sigue reordenando tras la compra de Telefónica
La compra de Telefónica Móviles Argentina (TMA) dejó de ser una promesa para Telecom y ya comenzó a reflejarse en los números de la principal operadora de telecomunicaciones de la Argentina.
Por lo menos así surge de analizar el balance del primer semestre de la empresa, que muestra la consolidación durante todo este período de los resultados de esa operación.
Es decir, mientras exhibe un fuerte salto en su rentabilidad y acelera el ritmo de inversiones para reforzar su liderazgo tecnológico, todavía deberá desprenderse de parte de los clientes y del espectro incorporados con la adquisición para evitar una concentración excesiva del mercado.
Traducido, el nuevo gigante telco todavía deberá achicarse para completar la mayor operación corporativa que vivió el sector en las últimas décadas.
En ese contexto, el balance presentado este viernes 7 de agosto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) constituye mucho más que una rendición de cuentas.
Es la primera radiografía financiera de la Telecom que surgió tras la incorporación de Telefónica Móviles Argentina y que ahora busca demostrar que puede transformar ese mayor tamaño en rentabilidad, eficiencia operativa y capacidad de inversión.
Los números que respaldan el objetivo
Durante el primer semestre, registró una utilidad neta consolidada de $869.038 millones, cuando un año antes había informado una pérdida.
Las ventas consolidadas alcanzaron $5,07 billones, mientras que el EBITDA trepó a $1,82 billones, con un margen de 35,8%, muy por encima del registrado en igual período del año pasado.
En el propio informe, Telecom remarca que el balance incorpora por primera vez seis meses completos de Telefónica Móviles Argentina, mientras que la comparación con 2025 sólo contempla cuatro meses de esa operación.
La diferencia explica parte del crecimiento, aunque la empresa también destaca mejoras en sus negocios históricos.
"Durante el 1H26 las ventas consolidadas alcanzaron los $5.075.511 millones", señala el documento, que además subraya una evolución positiva de los ingresos por servicios incluso al analizar Telecom sin considerar TMA.
Menos volumen en áreas más rentables
De hecho, uno de los datos más relevantes del balance pasa casi desapercibido entre las cifras y es que perdió líneas móviles en Argentina, pero no porque haya cedido mercado, sino porque decidió depurar millones de líneas prepagas inactivas.
Al mismo tiempo, el segmento de clientes pospagos, el de mayor valor para cualquier operador, continuó creciendo, mientras también aumentaron los accesos de internet de banda ancha y los abonados a televisión.
En otras palabras, Telecom redujo volumen en los segmentos menos rentables, pero fortaleció la calidad de su base de clientes.
La mejora tampoco respondió únicamente al negocio comercial si se tiene en cuenta que la propia compañía explicó que "el resultado del semestre estuvo impulsado por una mayor ganancia por diferencias de cambio, favorecida por la evolución del tipo de cambio y el comportamiento del peso durante el período".
El verdadero desafío que recién comienza
Sin embargo, detrás de esos números aparece una pregunta mucho más relevante para el mercado y es cómo será la nueva Telecom una vez que termine de integrar Telefónica y, al mismo tiempo, concrete las desinversiones obligatorias que marcarán el futuro competitivo del sector.
Es que si el desafío financiero quedó reflejado en el balance, el regulatorio todavía está lejos de concluir.
La aprobación de la compra de Telefónica Móviles Argentina no fue un cheque en blanco.
El Tribunal de Defensa de la Competencia autorizó la operación, pero condicionó su ejecución a una de las mayores desinversiones que haya enfrentado una empresa de telecomunicaciones en la Argentina.
La resolución obliga a Telecom a transferir una base mínima de:
- Seis millones de clientes móviles, de los cuales cuatro millones corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otros dos millones al resto del país
- El espectro radioeléctrico necesario para que el futuro comprador pueda competir en igualdad de condiciones
- Una cartera de 211.400 clientes de internet residencial distribuidos entre la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro
Esas condiciones muestran hasta qué punto la adquisición modificó el mapa competitivo del sector.
Telecom pasará a administrar una infraestructura de una escala inédita en la Argentina, pero una parte de esos activos deberá cambiar nuevamente de manos antes de que la integración quede definitivamente consolidada.
Un balance que dimensiona el tamaño del nuevo grupo
Si se tienen en cuenta los datos del informe financiero, se observa que Telecom cerró el semestre con 19,4 millones de clientes móviles propios en Argentina, a los que se suman 19,5 millones de TMA, además de más de 2,6 millones de usuarios en Paraguay, donde opera a través de Núcleo.
En banda ancha, la empresa reúne casi 5,9 millones de accesos, mientras que en televisión supera los cuatro millones de abonados considerando todas las operaciones.
Sin embargo, el crecimiento no fue homogéneo y la empresa reconoció que la cantidad de líneas móviles de Personal disminuyó porque decidió dar de baja tarjetas prepagas que permanecían inactivas durante largos períodos.
Esa depuración redujo el número total de clientes, pero no afectó los ingresos y permitió mejorar la composición de la cartera, ya que el segmento pospago continuó creciendo.
Para cualquier operador, ese dato resulta más importante que el volumen total de líneas porque los clientes con abono mensual generan mayores ingresos y presentan menores niveles de rotación.
Algo similar ocurrió en los servicios de internet y televisión, donde aumentó la cantidad de accesos de banda ancha, incorporó nuevos abonados de TV y atribuyó parte de ese crecimiento al Mundial 2026, que impulsó la contratación de paquetes convergentes y del Pack Fútbol.
En paralelo, la empresa anunció un acuerdo exclusivo para incorporar Netflix a la plataforma Flow , buscando fortalecer su estrategia de entretenimiento frente a una competencia cada vez más intensa entre operadores y plataformas de streaming.
A partir de este escenario se puede inferir que Telecom busca dejar de competir únicamente por cantidad de clientes para enfocarse en elevar el ingreso promedio por usuario, ampliar la venta de servicios integrados y aprovechar las sinergias derivadas de la compra de Telefónica.
Inversión récord para consolidar el liderazgo
La otra señal que deja el balance es que Telecom decidió no utilizar la mejora de sus resultados para reducir el ritmo de expansión.
Por el contrario, optó por acelerar las inversiones en infraestructura en un momento clave para el negocio de las telecomunicaciones, donde la competencia ya no pasa únicamente por captar clientes sino por ofrecer redes con mayor capacidad para soportar el crecimiento del consumo de datos, el streaming, la inteligencia artificial y los nuevos servicios digitales.
De hecho, destinó $946.470 millones a bienes de capital y activos intangibles, cifra que supera $1,08 billones si se incorporan los derechos de uso y que representa un incremento del 41,7% respecto del mismo período del año anterior y elevó el peso de las inversiones hasta representar cerca del 19% de las ventas consolidadas.
El plan tuvo varios frentes: ampliar la cobertura de su red 4G, incorporar 375 nuevos sitios de 5G, continuar desplegando fibra óptica hasta el hogar y modernizar la infraestructura fija para responder a una demanda de conectividad que sigue creciendo.
Hoy la cobertura 4G alcanza al 98% de la población, mientras que los accesos de fibra óptica (FTTH) ya representan el 36% de toda su base de banda ancha, con más de 1,5 millones de conexiones.
Además, la empresa obtuvo para su datacenter de Pacheco la certificación internacional CEEDA, que reconoce la eficiencia energética de los centros de datos.
Aunque pueda parecer un dato menor, refleja la creciente importancia que tendrán este tipo de instalaciones para sostener el desarrollo de servicios en la nube, inteligencia artificial y procesamiento de grandes volúmenes de información.