TGN va por un gasoducto de u$s2.200 millones para conectar Vaca Muerta con el norte

Uniría Neuquén con Córdoba, atravesaría cinco provincias y entraría en servicio en abril de 2029, aunque la aprobación del RIGI definirá su ejecución
Parte de una planta transportadora de gas de TGN

Transportadora de Gas del Norte (TGN) anunció un proyecto de u$s2.200 millones para construir un gasoducto entre Vaca Muerta y Córdoba, ampliar su red y reforzar el abastecimiento de industrias y centrales eléctricas del centro, norte y litoral de la Argentina.

La iniciativa, denominada Gasoducto Manuel Belgrano, contempla un ducto troncal de 753 kilómetros entre Tratayén, en Neuquén, y La Carlota, en Córdoba, además de atravesar Río Negro, La Pampa y San Luis y tener una capacidad inicial para transportar 13 millones de metros cúbicos diarios.

La compañía fijó para fines de septiembre el comienzo de la etapa comercial, con la convocatoria a un concurso de capacidad, proceso que deberá determinar cuánto espacio están dispuestas a contratar las productoras, industrias, distribuidoras, generadoras eléctricas y empresas interesadas en exportar.

En el mismo sentido, TGN proyecta habilitar la infraestructura en abril de 2029, aunque antes deberá asegurar contratos de transporte de largo plazo, definir el financiamiento, obtener las autorizaciones correspondientes y conseguir la incorporación de la iniciativa al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, como ocurrió con el ingreso de Mega al RIGI.

El anuncio representa el lanzamiento del proyecto y de su cronograma comercial, pero que la decisión definitiva de inversión quedará condicionada por la demanda que se comprometa a utilizar el sistema y por el cierre de las etapas financiera y regulatoria.

Los contratos que definirán la obra en Vaca Muerta

El primer paso será el concurso de capacidad previsto para fines de septiembre y los potenciales usuarios podrán presentar ofertas para reservar espacio dentro del futuro gasoducto mediante contratos de largo plazo.

TGN estableció para fines de noviembre la presentación y adjudicación de esas ofertas, en tanto que los compromisos que surjan del proceso permitirán proyectar los ingresos futuros y servirán como respaldo para estructurar la inversión.

En paralelo, la transportadora lanzará una manifestación de interés y un posterior concurso abierto sobre su red existente, lo cual determinará los volúmenes que requerirán las industrias, centrales eléctricas, distribuidoras y potenciales exportadores conectados con el Sistema TGN.

Por otra parte, la inversión se divide en dos grandes bloques ya que, por un lado, el Gasoducto Manuel Belgrano demandaría alrededor de u$s1.500 millones, mientras que las obras complementarias sobre la red de la compañía requerirían otros u$s700 millones.

De este modo, el costo total ascendería así a u$s2.200 millones, aunque el monto definitivo dependerá de la ingeniería, el alcance de las ampliaciones, las condiciones de contratación y el esquema financiero que se adopte.

En este contexto, se considera a los contratos de capacidad como determinantes porque garantizan una corriente de ingresos durante la etapa operativa.

Con esa demanda comprometida, la empresa puede respaldar la búsqueda de capital y deuda para financiar la construcción.

Una diagonal de TGN entre Neuquén y Córdoba

Los primeros 278 kilómetros del trazado, desde Tratayén, tendrían un diámetro de 36 pulgadas, mientras que los 475 kilómetros restantes hasta La Carlota se construirían con caños de 30 pulgadas.

Tratayén es uno de los principales nodos de salida de la producción de Vaca Muerta, desde donde parten otros sistemas destinados a transportar petróleo y gas hacia los centros de consumo y los corredores exportadores.

En La Carlota, la nueva infraestructura se vincularía con el Gasoducto Centro Oeste de TGN y permitiría distribuir los volúmenes hacia Córdoba, Santa Fe y el norte argentino.

Se trata de una región que quedó expuesta a mayores restricciones por el declino de la producción de la cuenca del Noroeste y la caída de los envíos provenientes de Bolivia.

Durante los meses de mayor demanda, esas limitaciones obligan a recurrir a GNL y combustibles líquidos importados o a aplicar restricciones sobre grandes consumidores.

En este sentido, el nuevo corredor también permitiría evacuar una parte del gas asociado que surge con el crecimiento de la producción petrolera de Vaca Muerta.

La ampliación de la red existente será la segunda parte del proyecto

El segundo bloque del proyecto comprende la construcción de 147 kilómetros de loops o cañerías paralelas de 30 pulgadas que se agregan a los ductos existentes para aumentar su capacidad.

Las obras se distribuirían entre Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán y el plan también contempla incorporar hasta 71.000 caballos de fuerza en cinco plantas compresoras.

Las intervenciones permitirían incrementar en hasta 14 millones de metros cúbicos diarios la capacidad de diferentes tramos de la red, aunque el alcance final quedará determinado por la demanda que surja de la manifestación de interés y del concurso abierto.

La combinación del Gasoducto Manuel Belgrano con las ampliaciones busca establecer un corredor capaz de trasladar producción neuquina hacia las provincias que históricamente fueron abastecidas por el Gasoducto Norte y por Bolivia.

Al respecto, Horacio Pizarro, CEO de TGN, sostuvo que "Argentina tiene una oportunidad extraordinaria para transformar, con una infraestructura troncal, el gas de Vaca Muerta en energía competitiva, con producción local, sustitución de importaciones y generación de saldo exportable".

El ejecutivo sostuvo que el proyecto pretende ofrecer una solución al déficit de abastecimiento del centro y norte del país mediante una inversión privada y con horizonte de largo plazo.

Es decir, el proyecto de TGN apunta a sumar una nueva vía de transporte y ampliar el volumen disponible para industrias, centrales térmicas y eventuales exportaciones.

El ahorro que calcula Transportadora de Gas del Norte

La transportadora estima que la infraestructura permitiría sustituir u$s700 millones anuales en importaciones de GNL y combustibles líquidos, empleados especialmente durante los períodos de mayor consumo.

De todos modos, el resultado efectivo de ese ahorro dependerá de los volúmenes transportados, los precios internacionales, la demanda invernal, la producción disponible y el combustible que sea reemplazado.

Cuando la oferta local o la capacidad de transporte resultan insuficientes, las centrales eléctricas deben utilizar gasoil, fueloil o GNL importado, alternativas que suelen presentar un costo superior al del gas producido en Vaca Muerta.

La transportadora también proyecta que la obra podría habilitar exportaciones por aproximadamente u$s450 millones anuales, con lo cual, la suma de ambos conceptos arroja un impacto potencial de u$s1.150 millones por año sobre el intercambio energético.

La salida hacia los países vecinos

En la actualidad, TGN tiene una posición estratégica dentro del sistema porque su red está vinculada con las conexiones que unen a la Argentina con Chile, Bolivia, Brasil y Uruguay.

Por eso, se considera que el Gasoducto Manuel Belgrano podría ampliar la disponibilidad de producción neuquina para abastecer el norte chileno y avanzar sobre la demanda brasileña.

De todos modos, el desarrollo de esa ruta requerirá acuerdos entre productores, transportistas y compradores de los tres países, además de que deberán definirse las tarifas, las garantías contractuales y las condiciones de acceso y tránsito internacional.

El proyecto busca posicionar a TGN dentro de ese nuevo mapa regional, aunque su viabilidad inicial estará sostenida por los contratos que aporten los consumidores argentinos y los compradores externos.

El pedido para ingresar al RIGI

La transportadora anticipó que presentará la iniciativa ante el Ministerio de Economía para solicitar su adhesión al RIGI, teniendo en cuenta que la inversión supera ampliamente los pisos previstos por el régimen para proyectos de gran escala.

El régimen concede beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios, además de compromisos de estabilidad normativa y para TGN resultaría relevante para estructurar el financiamiento y reducir la exposición de una inversión de largo plazo a eventuales modificaciones tributarias o cambiarias.

La presentación deberá detallar el cronograma de desembolsos, la estructura societaria, las etapas de ejecución y los compromisos asumidos por la empresa.

A modo de preparar esos requerimientos, TGN ya cuenta con una sociedad controlada que adoptó la denominación Gasoducto Manuel Belgrano SAU con la que podrá concentrar la inversión, los contratos y el financiamiento vinculados con la construcción y operación de la infraestructura.

Empleo y proveedores industriales en el proyecto

La compañía calcula que las obras demandarían alrededor de 2.000 puestos de trabajo durante el pico de actividad y que su ejecución también generaría demanda para fabricantes de caños, válvulas, equipos de compresión y otros componentes.

A esos proveedores se sumarían empresas de ingeniería, construcción, montaje, logística y servicios especializados para la industria energética.

Además, TGN presentará los aspectos técnicos y comerciales del proyecto ante la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) para que los proveedores conozcan las características generales de la obra antes de las futuras instancias de contratación.

La participación de fabricantes argentinos dependerá de su capacidad productiva, las especificaciones técnicas, los precios, los plazos de entrega y las condiciones que establezcan el financiamiento y el RIGI.

TGN es un gigante del transporte de gas

TGN opera 11.317 kilómetros de gasoductos de alta presión y 22 plantas compresoras, con una potencia instalada de 393.700 caballos de fuerza.

Sus dos grandes corredores son los gasoductos Norte y Centro Oeste y la empresa asegura que transporta aproximadamente el 40% del gas inyectado en los sistemas troncales argentinos, además de prestar servicios de operación, mantenimiento y asistencia para proyectos energéticos.

Gasinvest controla el 56% del capital de TGN y está integrada en partes iguales por Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, y Compañía General de Combustibles (CGC), controlada por Corporación América.

En tanto, Southern Cone Energy Holding Company posee otro 24%, mientras que el 20% restante cotiza en Bolsas y Mercados Argentinos.

Techint y Corporación América son, de esa manera, accionistas indirectos de la transportadora y del nuevo proyecto.

La prórroga que sigue en trámite

La licencia original de TGN para prestar el servicio público de transporte vence en diciembre de 2027 y la compañía inició el 8 de abril de 2024 el trámite para obtener una prórroga por otros 20 años.

La Ley Bases modificó el plazo de renovación previsto por el marco regulatorio y lo extendió de 10 a 20 años y el entonces Enargas convocó en octubre de 2024 a la Audiencia Pública 105 para evaluar las solicitudes presentadas por TGN y Transportadora de Gas del Sur (TGS).

En los estados financieros intermedios publicados por TGN en mayo pasado la empresa asegura que mantiene la extensión de la licencia entre los procedimientos regulatorios en trámite.