Cierran unas 100 fábricas de calzado en poco más de dos años y la industria está en alerta

Sindicalistas, empresarios y pequeños talleres advierten sobre miles de despidos y piden medidas para frenar el ingreso de productos importados
Cajas con zapatillas apiladas en un negocio

La crisis del calzado argentino llegó a un punto crítico. En apenas dos años cerraron 100 fábricas y se perdieron 10.000 puestos de trabajo. Marcas históricas bajaron la persiana, cadenas con décadas de trayectoria desaparecieron y hasta multinacionales decidieron dejar de producir en el país.

Así lo confirmó Horacio Jerez, secretario Adjunto de UTICRA, sindicato del calzado, quien sostuvo que en el sector "perdimos casi 10 mil compañeros", mientras que "unas 100 100 empresas cerraron sus puertas a raíz de la caída del consumo y las importaciones indiscriminadas de Bangladesh y China; a lo que se suma el contrabando que ingresa por el norte del país".

La desesperación unió al sector. Fabricantes, comerciantes y proveedores armaron un grupo de WhatsApp masivo y salieron a la calle. Ya organizaron marchas  para defender el trabajo argentino y frenar lo que consideran una avalancha de importaciones que está destruyendo la industria local.

La próxima movilización será nacional. Tiene fecha confirmada: 27 de octubre en Plaza de Mayo. Varios gremios ya confirmaron su presencia y el objetivo es presentarle al Gobierno un petitorio con medidas de emergencia.

Qué medidas pide el sector con urgencia

Horacio Moschetto, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado, pidió con urgencia que salga el proyecto de ley de emergencia pyme. Según planteó, esa norma ayudaría a ponerle un freno a los embargos judiciales.

También reclaman:

  • Controlar el ingreso de mercadería de plataformas digitales
  • Reforzar controles para evitar el contrabando
  • Eliminar impuestos como el del cheque
  • Acceso al crédito para las fábricas
  • Volver a aplicar valores criterio en las importaciones

Las marcas históricas que cerraron sus puertas

El listado de cierres es interminable. La fábrica brasileña del Grupo DASS cerró sus plantas en Coronel Suárez y en Eldorado (Misiones). Ahí fabricaban calzado deportivo para Adidas, Nike, Umbro, Fila y Under Armour.

Otra brasileña, Coopershoes, cerró su planta en Las Flores. Producía para Converse.

Viamo, una marca con décadas en el mercado argentino, abrió el concurso preventivo de acreedores tras un fuerte ajuste. La cadena de calzado femenino Mary & Joe llegó a tener 32 locales. Hace unos meses cerró el último y también su fábrica.

Luna Chiara es otro caso emblemático. Arrancó en 2006 y llegó a tener 23 locales y una planta con 100 trabajadores. Hoy atraviesa una dura crisis: apenas le quedan cuatro locales propios y uno franquiciado. De los 100 operarios de la fábrica, solo quedan 15.

La caída del consumo de calzado

La producción del calzado cayó en un 26,5% interanual según los números del INDEC de septiembre. Este resultado surge al combinar una política de importaciones agresiva con la creciente presión impositiva sobre las pequeñas y medianas empresas.

Además, más de 9.000 trabajadores perdieron sus empleos tras el cierre de destacadas plantas de producción. La Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) sostiene que estos despidos son, en parte, responsabilidad del actual gobierno, por su política económica que favorece las importaciones y deprime los salarios.

Las grandes marcas de calzado reemplazan producción local por importaciones

Las grandes marcas de calzado están modificando su modelo de negocios local para dejar atrás el "made in Argentin", reducir su dependencia de la fabricación nacional y ampliar el abastecimiento con productos importados.

Eso si, lo hacen sin abandonar necesariamente sus marcas, canales comerciales, centros de distribución o cadenas de locales.

El cambio aparece desarrollado en el informe sobre calzado y cuero difundido por IES Consultores en donde se sostiene expresamente que "las empresas líderes migran hacia la importación", mientras la fabricación local queda concentrada cada vez más en nichos de diseño y series cortas.

La reconversión avanza sobre un mercado industrial en fuerte retroceso ya que, según el documento, la producción nacional cayó 23,3% interanual durante el primer semestre de este 2026 y quedó en 34,5 millones de pares.

Dentro de ese total, la fabricación de calzado deportivo alcanzó los 13 millones de pares, marcando un 13,3% menos que entre enero y junio del año pasado.

En paralelo, el índice de producción industrial correspondiente al calzado acumuló una disminución interanual de 23,7%, con lo cual IES proyecta que durante todo este año se fabricarán alrededor de 80 millones de pares, una caída cercana al 12% frente al año anterior.

La consultora anticipa que la "depuración empresaria" continuará mientras persista la diferencia de costos entre producir en la Argentina y abastecer el mercado desde Brasil o Asia.

Se trata de un fenómeno que excede la disminución en la cantidad de pares elaborados y muestra que compañías que anteriormente combinaban producción, importación, distribución y comercialización ahora reducen el componente industrial y concentran una mayor parte del negocio en las últimas tres actividades.

Esa contracción industrial estuvo acompañada por una reducción del mercado interno en donde el consumo aparente (la producción local más las importaciones, descontadas las exportaciones), alcanzó los 47,6 millones de pares durante el primer semestre de este año, cayendo así un 25,1% con respecto al mismo período de 2025.

En tanto el consumo por habitante quedó en un equivalente anualizado de 1,99 pares, con una caída interanual de 25,9%.