De vender Adidas y Puma a la crisis: Mega Sports enfrenta deudas millonarias y despidos
Mega Sports enfrenta deudas millonarias, una fuerte caída de las ventas, menos locales y reclamos laborales por despidos y pagos pendientes
Durante más de tres décadas, Mega Sports fue una referencia para quienes buscaban zapatillas, ropa y accesorios de las principales marcas deportivas. Con locales en Belgrano y distintos puntos del conurbano bonaerense, la cadena logró construir una extensa red comercial. Sin embargo, el negocio que comenzó a expandirse en 1994 hoy atraviesa una crisis financiera que golpea tanto a sus empresas como a sus trabajadores.
Mega Sports entró en concurso preventivo de acreedores a través de dos sociedades que acumulan pasivos por más de $20.800 millones. Se trata de Sport's Life S.A. y Carjul S.A., empresas pertenecientes a la familia Gacio que comparten proveedores, depósito, logística, dirección comercial y parte de su estructura administrativa.
La caída de las ventas, el aumento de los costos y las dificultades para cumplir con sus obligaciones llevaron a la cadena a recurrir a la Justicia. Además, durante septiembre, exempleados denunciaron despidos y reclamaron el pago de indemnizaciones, salarios y liquidaciones finales pendientes.
La contracción del negocio también se refleja en la cantidad de sucursales. De más de 50 puntos de venta en sus mejores años, Mega Sports contaría actualmente con menos de 20 locales. Aunque trascendieron estimaciones de hasta 150 desvinculaciones, las presentaciones judiciales no precisan cuántos trabajadores fueron despedidos.
La empresa comercializa productos de marcas como Adidas, Puma, Topper, Fila y Reebok, y opera bajo tres formatos: Mega Sports, Factory Deportivo y Shopping Deportivo. Su presencia en corredores comerciales, centros de compras y zonas de circulación masiva le permitió ampliar su alcance durante años. Ahora, la prioridad pasa por reorganizar las cuentas y encontrar una salida para las deudas acumuladas.
Mega Sports y sus deudas millonarias con proveedores y bancos
Los estados patrimoniales presentados ante la Justicia, con información al 31 de mayo de 2026, permiten ponerle números a la situación que atraviesa la cadena.
Sport's Life declaró pasivos por $13.729 millones, mientras que Carjul informó deudas por $7.110 millones. Entre ambas sociedades, las obligaciones superan los $20.800 millones y abarcan compromisos comerciales, financieros, fiscales y laborales.
Una parte importante de esas deudas corresponde a proveedores. Sport's Life registró $5.691 millones en cuentas a pagar y Carjul declaró otros $3.666 millones. En las nóminas concursales, Topper Argentina S.A. aparece identificada como el proveedor con el mayor crédito en ambas compañías.
La dependencia de los proveedores es un aspecto central para entender el problema: en un negocio que necesita reponer mercadería de manera constante para mantener sus locales en funcionamiento, las deudas comerciales pueden complicar tanto las compras como la capacidad de sostener las ventas.
A esos compromisos se suman las obligaciones con entidades financieras y organismos fiscales:
- Las dos sociedades contabilizaban aproximadamente $5.866 millones en deudas fiscales
- Otros $3.575 millones en compromisos financieros
La situación patrimonial de Sport's Life ya mostraba un desequilibrio entre sus activos y sus pasivos. La compañía declaró bienes y derechos por $12.072 millones frente a obligaciones por $13.729 millones. La diferencia dejó un patrimonio neto negativo de $1.657 millones.
Carjul, por su parte, informó activos por $8.219 millones y un patrimonio neto positivo de $1.109 millones. De todos modos, también enfrentaba dificultades para afrontar sus compromisos corrientes. Es decir, contar con activos no alcanzaba para resolver las necesidades de pago más inmediatas.
Las dos empresas solicitaron tramitar sus concursos preventivos de manera conjunta debido a la relación económica y operativa que mantienen: ambas pertenecen a las hermanas Carolina Verónica y Juliana Gacio, quienes comparten la propiedad accionaria en partes iguales, y desarrollan sus actividades de manera integrada compartiendo recursos vinculados con la operación comercial.
Carjul fue constituida en diciembre de 1992, mientras que Sport's Life se creó en mayo de 2002. Aunque tienen trayectorias societarias diferentes, las compañías desarrollan sus actividades de manera integrada y comparten recursos vinculados con la operación comercial.
El 12 de junio de 2026, ambas solicitaron la apertura de sus concursos preventivos. Finalmente, el 18 de septiembre, el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 4, a cargo de Juan Pedro Giudici, dispuso la apertura de los procesos y su tramitación conjunta.
Por qué Mega Sports llegó al concurso preventivo
En las presentaciones judiciales, las compañías atribuyeron sus dificultades a una contracción sostenida de la demanda de indumentaria y calzado deportivo entre 2023 y 2026. Según explicaron, la reducción de las ventas coincidió con el aumento de los costos operativos y fue limitando los recursos disponibles para cumplir con las obligaciones del negocio.
Los informes incorporados a los expedientes muestran que las ventas de Sport's Life cayeron un 39,5% entre 2023 y 2025, medidas en pesos constantes mediante el índice general de inflación. En Carjul, el retroceso acumulado llegó al 48,3% durante el mismo período.
La verdad es que una caída de esa magnitud modifica el funcionamiento cotidiano de una cadena comercial. Hay menos ingresos para pagar alquileres, salarios, impuestos y proveedores, mientras que buena parte de esos gastos no baja al mismo ritmo que las ventas.
Eso es lo que las empresas plantearon ante la Justicia: según sus escritos, la reducción de los ingresos no pudo compensarse con una disminución equivalente de los costos, ya que los alquileres, las remuneraciones, las cargas fiscales y los precios de los proveedores continuaron presionando sobre la estructura, mientras que la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores condicionó las compras.
Las compañías describieron un deterioro progresivo de la rentabilidad de los locales. Primero se redujeron los excedentes disponibles y, después, el endeudamiento se convirtió en una herramienta para sostener el capital de trabajo y mantener las operaciones.
Con el tiempo, las dificultades alcanzaron el cumplimiento de las obligaciones con proveedores, propietarios de inmuebles y organismos fiscales. Y es que, cuando los ingresos dejan de alcanzar para cubrir los gastos corrientes, los atrasos pueden acumularse hasta comprometer toda la estructura financiera.
Las propias sociedades identificaron el 18 de mayo de 2025 como una fecha determinante. Ese día, según sus presentaciones, dejaron de poder afrontar las cuotas de planes de facilidades de pago ante el organismo recaudador.
Sport's Life informó obligaciones vinculadas con esos planes por $2.042 millones, mientras que Carjul registró otros $970 millones. El incumplimiento profundizó los problemas financieros y redujo las posibilidades de regularizar los compromisos fiscales.
En sus escritos, las empresas sostuvieron que la crisis no respondía a una gestión empresarial deficiente ni a circunstancias aisladas o transitorias. En cambio, atribuyeron el deterioro a la evolución de la demanda y a la presión de los costos. El concurso preventivo, argumentaron, les permitiría reorganizar las deudas y procurar la continuidad del negocio.
La caída de la facturación ya se reflejaba en los balances
Los resultados contables de los ejercicios anteriores muestran que las dificultades comerciales comenzaron a impactar en las cuentas de las dos empresas antes de la apertura de los concursos.
Sport's Life facturó $19.338 millones durante 2024, frente a los $25.822 millones del ejercicio anterior. La disminución fue del 25,1%, según las cifras comparativas de sus estados contables.
La ganancia también se redujo de manera significativa. Pasó de $4.165 millones a $1.092 millones, una diferencia que refleja el retroceso de los resultados de la compañía durante ese período.
En Carjul, el balance cerrado en marzo de 2025 registró ventas por $19.053 millones, frente a los $25.121 millones del ejercicio anterior. La facturación cayó un 24,2%.
Los datos ayudan a reconstruir cómo se fue gestando la crisis. La reducción de los ingresos ya aparecía en los balances cuando todavía quedaban compromisos por afrontar y una estructura comercial que sostener. Con menos recursos disponibles, las dificultades para cumplir con los pagos comenzaron a trasladarse a distintos frentes.
La evolución de ambas sociedades muestra, además, que la caída de las ventas se prolongó durante varios ejercicios. Mientras los ingresos retrocedían, continuaban las obligaciones con proveedores, bancos y organismos fiscales.
El concurso preventivo abre ahora una instancia para determinar qué créditos serán reconocidos y bajo qué condiciones podrán negociarse las deudas. El procedimiento no implica por sí mismo la quiebra de las compañías: busca facilitar un acuerdo con los acreedores que permita reorganizar los pagos.
Despidos en Mega Sports y reclamos por salarios e indemnizaciones
La crisis financiera también tuvo consecuencias sobre los trabajadores. Durante septiembre, exempleados de la cadena denunciaron despidos y reclamaron el pago de indemnizaciones, salarios, aguinaldos, vacaciones y liquidaciones finales pendientes.
La nómina de personal presentada ante la Justicia indica que Sport's Life tenía 142 empleados en relación de dependencia al momento de solicitar el concurso preventivo. El listado incluye trabajadores con más de 20 años de antigüedad y corresponde exclusivamente a esa sociedad.
El dato permite dimensionar una parte del impacto laboral, aunque no representa el total de empleados de ambas empresas ni confirma cuántas personas fueron desvinculadas durante el proceso de reducción de la cadena.
Los estados patrimoniales al 31 de mayo de 2026 también reflejan obligaciones laborales y previsionales pendientes. Sport's Life declaró $1.005 millones en remuneraciones y cargas sociales por pagar, mientras que Carjul registró otros $440 millones.
En conjunto, las sociedades contabilizaron alrededor de $1.444 millones en ese rubro. Se trata de obligaciones que incluyen distintos conceptos laborales y previsionales, por lo que el monto no equivale necesariamente al total de las indemnizaciones reclamadas por los exempleados.
Los reclamos se produjeron en paralelo con el achicamiento de la red de locales. Aunque trascendieron estimaciones de hasta 150 desvinculaciones, esa cifra no aparece confirmada como un total de despidos en las presentaciones concursales. Por ese motivo, la cantidad definitiva de trabajadores afectados no puede establecerse a partir de esos documentos.
A las dificultades comerciales y laborales se sumaron los conflictos fiscales. En el expediente de Sport's Life se informaron ejecuciones fiscales y embargos sobre fondos bancarios, medidas que la empresa buscó levantar al considerar que comprometían la continuidad de sus operaciones.
La situación plantea dos cuestiones que avanzan en paralelo: la negociación con los acreedores y la resolución de las obligaciones pendientes con los trabajadores. Para las empresas, ambas forman parte del desafío de reorganizar sus cuentas y sostener la actividad.
Cuáles son los próximos pasos del concurso de Mega Sports
Con la apertura de los concursos preventivos, la Justicia puso en marcha el procedimiento para que los acreedores presenten y acrediten sus créditos. Esta etapa permitirá establecer qué obligaciones se reconocen dentro de cada proceso y cuáles serán las bases para negociar un eventual acuerdo.
La sindicatura quedó a cargo del Estudio Villoldo y Casal. Según el cronograma judicial informado, los acreedores tendrán plazo hasta el 23 de febrero de 2027 para presentar sus pedidos de verificación de créditos.
Por su parte, el período de exclusividad para negociar una propuesta de acuerdo vencerá el 18 de noviembre de 2027. Durante esa etapa, las compañías podrán presentar alternativas de pago y buscar el respaldo necesario para reestructurar sus obligaciones.
El resultado de las negociaciones será determinante para definir cómo continuará la actividad de Sport's Life y Carjul. También permitirá conocer qué compromisos se reconocen y en qué condiciones podrán afrontarse las deudas acumuladas.
Mega Sports comenzó a operar en 1994 y durante años extendió su presencia mediante locales dedicados a la venta de indumentaria y calzado deportivo. Hoy, las sociedades que sostienen el negocio enfrentan una deuda conjunta superior a los $20.800 millones, una red comercial más pequeña y reclamos laborales.
El concurso preventivo abre una nueva etapa para la cadena. La posibilidad de alcanzar un acuerdo con los acreedores será central para reorganizar sus compromisos y procurar la continuidad de una actividad que durante más de tres décadas tuvo presencia en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.