Cómo funciona la IA que crearon dos emprendedores y revoluciona el trabajo de escribanos
Puntos importantes
Fundado por el emprendedor tecnológico Lucas Ubertino Rosso y el escribano Alejo Pires, iNOTARY está transformando la gestión en el sector legal e inmobiliario mediante la incorporación de un motor de Inteligencia Notarial diseñado específicamente para las exigencias del derecho argentino.
Desarrollada de manera autofinanciada con una inversión inicial de u$s100.000, la plataforma ya está presente en Ciudad de Buenos Aires y en 21 provincias del país, acompaña la operatoria diaria de más de 200 escribanías con 400 usuarios activos y apunta a alcanzar una facturación bruta de hasta u$s400.000 en 2026, con la meta de superar el millón de dólares para 2028.
La propuesta permite realizar pre-estudios de títulos, detectar inconsistencias en antecedentes, organizar bibliotecas de modelos y redactar borradores de escrituras en minutos, conservando en todo momento la validación final y la responsabilidad en manos del profesional matriculado.
Qué problema resuelve iNOTARY en las escribanías de Argentina
La génesis de la compañía se remonta a febrero de 2024, cuando Lucas Ubertino Rosso, un joven emprendedor tecnológico que a los 18 años ya había fundado su primera agencia de marketing asistiendo a más de 50 empresas de la región, creó un primer producto mínimo viable (MVP) enfocado en resolver las ineficiencias operativas de las escribanías. Pocos meses después, en mayo de 2024, conoció a Alejo Pires, un escribano público de Chubut que ejerce en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, y además se desempeña como desarrollador inmobiliario en la cuenca patagónica.
Al poner en común sus lecturas del mercado, ambos identificaron una gran fragmentación en la dinámica cotidiana del sector notarial: los profesionales debían lidiar con normativas locales, doctrina, modelos de escrituras, expedientes físicos, carpetas compartidas y planillas dispersas. Esta desorganización obligaba a realizar controles manuales expuestos a errores de tipeo o de versión, generando además una alta dependencia operativa respecto del escribano titular.
Para superar las especulaciones teóricas, los fundadores decidieron probar y perfeccionar el software en el "campo de batalla" real. Durante todo 2024, la plataforma fue testeada de punta a punta dentro de la propia escribanía de Pires. Esta etapa de validación permitió adaptar los algoritmos al lenguaje, la estructura y las exigencias de la fe pública antes del lanzamiento comercial oficial, que tuvo lugar en enero de 2025.
"Yo necesitaba una herramienta que entendiera realmente cómo funciona una escribanía", expresa Pires. "Lucas tenía la capacidad tecnológica para construirla y la combinación de nuestras dos miradas permitió desarrollar una solución desde la práctica y no desde una idea teórica".
Por otro lado, al abordar la complementariedad entre el desarrollo de software y el derecho de nicho, Pires profundiza sobre el impacto estratégico de esta alianza: "Impacta de forma decisiva porque resuelve el principal problema de la tecnología en sectores tradicionales: la falta de empatía con el problema real. Lucas aporta la visión técnica, la agilidad y la capacidad de construir un producto escalable; yo aporto el día a día en la escribanía, las exigencias regulatorias y el rigor que demanda la fe pública. Esa sinergia permitió no teorizar: probar y validar la plataforma durante un año entero en una escribanía real antes de salir al mercado".
En qué se diferencia iNOTARY de inteligencias artificiales genéricas
El valor diferencial de iNOTARY no reside únicamente en la capacidad conversacional del modelo, sino en el ecosistema técnico e institucional que rodea a la herramienta. A diferencia de inteligencias artificiales de propósito general como ChatGPT, Claude o Gemini, que carecen de formatos notariales adaptados, no organizan bibliotecas internas y no ofrecen auditoría de cambios, iNOTARY integra una arquitectura de Inteligencia Notarial ajustada al marco normativo argentino y a la operativa de cada despacho.
El sistema estructura su conocimiento en tres niveles anidados:
- Nivel general: compuesto por leyes, decretos, doctrina, jurisprudencia y material académico curado y actualizado en forma constante.
- Nivel local: adaptado a los criterios internos, antecedentes, modelos de documentos y particularidades de cada escribanía.
- Nivel individual: basado en los archivos e información específica que cada usuario carga dentro de sus proyectos.
Esta estructura permite realizar análisis de factibilidad en minutos, detectar cláusulas faltantes, extraer datos de DNI o actas societarias y generar borradores preliminares directos para el protocolo. Asimismo, incorpora un procesador de texto dinámico con formatos listos para imprimir, control de versiones por usuario, notificaciones en tiempo real y proyectos compartidos para trabajar en equipo.
Respecto a la integración de procesos y la distancia que separa a la herramienta de los chats genéricos, Ubertino Rosso explica: "La comparación no es entre dos chats. iNOTARY integra conocimiento, documentos, equipos y procesos dentro de un mismo flujo de trabajo. Además, el desarrollo de inteligencia notarial con tecnología especializada permite acompañar una operación de manera mucho más cercana a la realidad cotidiana de los profesionales".
Otro pilar clave es la convivencia con el trabajo humano en un rubro caracterizado por la cautela y la regulación estricta. iNOTARY no reemplaza al profesional ni firma escrituras; su función se limita a filtrar errores materiales, ordenar la documentación antecedente y agilizar la redacción previa para que el escribano pueda volcarse al asesoramiento personal y al análisis de fondo.
Frente al desafío cultural de introducir inteligencia artificial en despachos tradicionales, Pires reflexiona: "No es una guerra ganada, es una batalla diaria y lógica, pero es posible hablando el mismo idioma del escribano y cuidando la fe pública. iNOTARY no reemplaza al escribano, no toma decisiones ni firma documentos; funciona como un colaborador de apoyo que filtra errores, ordena antecedentes y redacta el borrador preliminar. La validación y criterio del escribano nunca se pierden porque es la esencia de nuestra función. Desde el momento que el escribano entiende que la IA se ocupa de lo operativo para que el profesional se concentre en el asesoramiento, la audiencia con su cliente y el criterio jurídico, la adopción es inmediata".
En la misma línea, Ubertino Rosso ratifica cuál es la frontera conceptual del software: "La tecnología no viene a reemplazar al escribano. Viene a devolverle tiempo para hacer aquello que ninguna tecnología puede reemplazar: escuchar al cliente, interpretar sus necesidades, ejercer su criterio y asumir la responsabilidad profesional".
Los números del negocio
Desde sus comienzos, la compañía optó por un esquema de bootstrapping, financiándose íntegramente con recursos propios de los fundadores y sosteniendo su expansión mediante la reinversión continua de las utilidades generadas por la operación. "La compañía fue financiada con capital propio de sus fundadores y reinvierte utilidades para sostener su crecimiento. La inversión inicial fue de u$s100.000", comparte Ubertino Rosso.
En relación con la eventual apertura del paquete accionario a fondos de inversión o inversores ángeles, el CEO aclara la hoja de ruta financiera de la empresa: "Actualmente no proyectamos incorporar inversión externa salvo que necesitemos escalar considerablemente un área determinada".
El modelo de ingresos de la plataforma se apoya en un esquema B2B de suscripción por usuario, comercializado bajo la modalidad de software como servicio (SaaS). Los precios vigentes a octubre de 2026 se ubican en $55.000 + IVA mensuales por usuario, contemplando descuentos por pago semestral ($49.500 + IVA por mes) o por pago anual por adelantado ($44.000 + IVA por mes).
Gracias a la rápida adopción federal alcanzada tras el lanzamiento, que ya supera los 400 usuarios y las 200 escribanías clientes en 21 provincias, los fundadores trazaron un sendero de escalabilidad con metas financieras precisas para los próximos tres ejercicios.
Consultado sobre las perspectivas de ingresos y el crecimiento proyectado de la nómina de clientes, Ubertino Rosso precisa: "La compañía proyecta alcanzar una facturación bruta de entre u$s350.000 y u$s400.000 en 2026, determinada en 500 usuarios. Para 2027, estima ubicarse entre u$s600.000 y u$s750.000, duplicando la cantidad de usuarios, mientras que para 2028 prevé superar u$s1 millón y los 1.000 usuarios".
Cuáles son los próximos pasos de iNOTARY
Aunque el sistema nació enfocado en las tareas de la escribanía, la dinámica del negocio impulsó una evolución hacia el sector inmobiliario. Corredores, agentes y brokers comenzaron a incorporar iNOTARY como un asesor legal preliminar para efectuar pre-análisis documentales, revisar títulos y corroborar antecedentes antes de tomar reservas o firmar boletos de compraventa.
Esta herramienta actúa como un puente de comunicación que unifica el lenguaje comercial del agente inmobiliario con el encuadre técnico del escribano, evitando que las operaciones se frenen en etapas avanzadas por inconsistencias no detectadas a tiempo. La tracción dentro del sector también se sostiene mediante acciones de capacitación: recientemente, la empresa organizó la primera edición de su Taller de Inteligencia Notarial, un encuentro virtual que convocó a más de 230 profesionales de todo el país y derivó en un incremento en las registraciones de la plataforma
Sobre este desembarco en el canal inmobiliario y la función integradora del software, Ubertino Rosso detalla: "Para el mundo inmobiliario desarrollamos soluciones de pre-análisis documental: chequeo ágil de antecedentes para tomar reservas seguras y asistencia técnica en contratos preliminares actuando como un verdadero puente que unifica el lenguaje entre el mundo inmobiliario y el notarial. Nuestra visión es que iNOTARY sea el nexo integrador entre ambos sectores, cerrando la brecha de comunicación y unificando el lenguaje técnico y comercial. El corredor gana velocidad y profesionalismo frente a su cliente, sabiendo que la intervención final del escribano sigue siendo indispensable e insustituible para autorizar el negocio".
El siguiente hito estratégico de la compañía es dar el salto al plano internacional. El destino seleccionado para iniciar la expansión regional es Uruguay, donde prevén desembarcar formalmente durante el año 2027. La elección responde a la afinidad del sistema legal uruguayo con el modelo de notariado latino, lo que facilita el entrenamiento de los modelos de inteligencia artificial con la normativa y los criterios registrales de la banda oriental.
Al proyectar el despliegue geográfico y delinear la visión de la empresa a largo plazo, Ubertino Rosso concluye: "Uruguay es el paso natural porque compartimos la tradición del notariado latino. Adaptamos la base de conocimiento entrenando el motor con la legislación y los criterios registrales locales, siempre validados junto a profesionales del país. A 5 años, nuestra visión es ser la plataforma líder de Inteligencia Notarial en América Latina: el puente tecnológico indispensable que une la agilidad del negocio inmobiliario con la seguridad jurídica del escribano en toda la región".
La transformación que impulsa iNOTARY va más allá de acelerar tiempos de redacción o digitalizar procesos: plantea un nuevo paradigma en la relación entre la tecnología y las profesiones tradicionales. Al asumir la carga operativa rutinaria y filtrar inconsistencias documentales, la plataforma le devuelve al profesional horas clave para reenfocarse en lo verdaderamente insustituible: el análisis de fondo, el criterio jurídico y el trato humano con los clientes. Con un modelo de crecimiento sustentable, presencia federal y el salto regional en el horizonte, la legaltech argentina se encamina a convertirse en la infraestructura digital indispensable para el ecosistema notarial e inmobiliario de América Latina.