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Lácteos Verónica ya entró formalmente en concurso con deudas por u$s80 millones

La Justicia abrió el martes el proceso de la histórica láctea santafesina, que lleva meses con las plantas paradas y los sueldos impagos

22/10/2026
Actualizado 17:22hs

La Justicia abrió el martes 20 de octubre el concurso de acreedores de Lácteos Verónica, un trámite que la histórica láctea santafesina había solicitado en agosto y que ahora entra en su etapa formal. Este viernes se sortean los dos síndicos que intervendrán en un expediente que ya reúne pedidos de quiebra, reclamos salariales y deudas de todo tipo.

La resolución lleva la firma del juez subrogante Horacio Robledo y dispone el sorteo de los funcionarios que acompañarán el proceso. La causa tramita en el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 17, Secretaría N.º 34, y desde la apertura concentra reclamos que hasta ahora corrían por carriles separados.

Los pedidos de quiebra presentados en la ciudad de Buenos Aires o en Cañada de Gómez, por ejemplo, pasan a discutirse en este mismo expediente, igual que las solicitudes de cobro de salarios adeudados de cientos de trabajadores, estén o no desvinculados de la empresa.

Lácteos Verónica y un expediente que ya acumula deudas

Entre los créditos incorporados figuran los que la compañía mantiene con aseguradoras y el impuesto Inmobiliario de la provincia de Santa Fe, que no se paga desde mediados de 2024 y suma más de 20 millones de pesos. A eso se agregan las obligaciones bancarias, impositivas, con proveedores de insumos y servicios, con los tamberos que enviaban leche y, sobre todo, con el personal.

Los síndicos tendrán a su cargo, entre otras tareas, la verificación de esas deudas, un trabajo que en una empresa de este tamaño demanda tiempo. En las últimas horas ingresaron al expediente distintas presentaciones que buscan un trámite transparente, minucioso en la constatación de los pasivos y ágil en sus plazos.

La causa es compleja, aunque no alcanza el nivel de la de SanCor, que fue declarada en quiebra en abril por la Justicia de Rafaela con una deuda superior a los 120 millones de dólares. El impacto, de todos modos, se parece. Alcanza a los trabajadores, a los acreedores y a un sector lechero que necesita plantas en funcionamiento para procesar más leche en una primavera de mayor producción.

Lo que se había anunciado el lunes

La apertura del concurso llega pocos días después de que este medio contara que Verónica volvía a dar señales de actividad. El lunes 19, el gerente de la planta de Lehmann, en el centro de Santa Fe, reunió a los trabajadores para anticiparles que la empresa podría reactivarse con un acuerdo de producción a fasón con la firma Santa Clara, orientado a elaborar leche en polvo a partir del 1 de noviembre. La reunión se interrumpió por un episodio violento con un trabajador que acumula casi un año de deuda salarial.

Lehmann, con 112 empleados, había quedado fuera de las ventas que la empresa pactó en julio y permanece detenida desde enero, cuando se hizo la última producción. Es justamente ahí donde se habla de volver a arrancar, primero con el personal de mantenimiento y después con una parte de los operarios.

Una cosa no necesariamente interfiere con la otra. El concurso es el marco judicial donde se ordenan las deudas de la empresa, mientras que la eventual reactivación de una planta es un movimiento operativo que puede avanzar en paralelo. Lo que todavía no se sabe es cómo se articularán ambos caminos, si el contrato con Santa Clara requerirá algún aval del juzgado, cuántos trabajadores volverían a sus puestos y de qué manera se cancelarían los salarios atrasados.

Una empresa con más deudas que activos

Los balances incorporados al expediente muestran que, al 30 de junio, Verónica tenía activos por $109.234 millones frente a un pasivo de $118.496 millones, unos u$s80 millones de dólares. A eso se suman más de 2.900 cheques rechazados por más de $11.200 millones y una deuda bancaria cercana a los $4.745 millones. De más de 700 empleados, la plantilla se redujo a 362.

Los trabajadores cobraron por última vez en febrero y arrastran atrasos desde 2025. La crisis se profundizó en abril de ese año, cuando la empresa dejó de pagar salarios con regularidad. En diciembre incumplió el cronograma de pagos semanales acordado con Atilra y la actividad se frenó en Clason, Lehmann y Suardi.

Plantas en venta y autorizaciones pendientes

Antes de presentarse en concurso, el 2 de julio, la firma había firmado boletos de compraventa por sus dos plantas más grandes. La de Clason se pactó en 9 millones de dólares con Lacterra y la de Suardi en 6,5 millones con Copalac, con pagos en tres cuotas a 18, 30 y 42 meses y garantías hipotecarias. Ambas operaciones están atadas a contratos de fasón y a la autorización del juzgado. Las compradoras se constituyeron pocas semanas antes de cerrar los acuerdos, un dato que despertó dudas en el sector.

Con el concurso abierto, esas operaciones quedan bajo la órbita del expediente y de los síndicos que se designen. Será otro de los puntos a seguir, porque de lo que se resuelva dependerá qué plantas siguen en manos de la empresa y cuáles cambian de dueño.

Qué viene para Lácteos Verónica

El primer paso es el sorteo del viernes. Una vez designados, los síndicos deberán aceptar el cargo y comenzar a recibir los pedidos de verificación de créditos, en un proceso donde cientos de trabajadores, tamberos, proveedores, bancos y organismos públicos reclaman cobrar. En paralelo, habrá que ver si el acuerdo a fasón para Lehmann se concreta en la fecha prevista y si trae consigo alguna respuesta para quienes llevan meses sin ingresos.