Metalfor pidió concurso preventivo con deudas millonarias y más 1.100 cheques rechazados

La fabricante de maquinaria agrícola recurrió a la Justicia de Córdoba tras meses de pérdidas, despidos y embargos. Asegura que continuará produciendo
Metalfor pidió concurso preventivo con deudas millonarias y más 1.100 cheques rechazados

Puntos importantes

Checkbox Checked Metalfor solicitó concurso preventivo por grave crisis financiera.
Checkbox Checked Busca reestructurar deudas para asegurar la continuidad de sus operaciones.
Checkbox Checked La empresa seguirá produciendo y vendiendo para recuperar su negocio.

La fabricante de maquinaria agrícola Metalfor solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia de Marcos Juárez, Córdoba, después de varios meses de crisis financiera, caída de ventas, despidos y reclamos judiciales por deudas impagas. La compañía, que llegó a contar con unos 600 trabajadores, busca ahora reestructurar sus obligaciones y evitar que las acciones individuales de los acreedores comprometan su continuidad. La presentación se produce en un escenario de fuerte deterioro de su cadena de pagos, con 1.178 cheques rechazados por casi $9.500 millones y una deuda financiera que ronda los $49.530 millones, según los últimos registros disponibles del Banco Central.

La decisión fue comunicada este martes por la propia empresa, que aseguró que continuará con sus operaciones mientras avanza el proceso judicial. Metalfor es una de las principales fabricantes nacionales de pulverizadoras autopropulsadas y cuenta con más de cinco décadas de trayectoria en el mercado de maquinaria agrícola. Sin embargo, durante el último año sufrió una fuerte contracción de su actividad, perdió acceso al financiamiento y acumuló dificultades para cumplir con sus compromisos comerciales, financieros y laborales.

En el comunicado difundido por la compañía, la dirección explicó que la presentación concursal tiene como objetivo "proteger la continuidad de la compañía, ordenar sus obligaciones dentro del marco previsto por la ley y evitar que acciones individuales continúen afectando el patrimonio y la capacidad operativa". También aclaró que sigue produciendo, vendiendo, entregando equipos y atendiendo a sus clientes.

La empresa sostuvo que el concurso preventivo constituye una herramienta para preservar la actividad y generar condiciones que permitan recuperar la sustentabilidad del negocio. "La compañía inicia ahora una nueva etapa. El desafío es importante, pero también lo es nuestra decisión de continuar", expresó en su comunicación oficial.

Metalfor acumula casi $9.500 millones en cheques rechazados y deudas con los bancos

Los números de la compañía muestran la magnitud de la crisis que terminó desembocando en la presentación judicial. De acuerdo con la información de la Central de Deudores del Sistema Financiero del BCRA, Metalfor registra compromisos financieros por aproximadamente $49.530 millones.

Entre sus principales acreedores aparecen:

  • El Banco Nación, con $12.601 millones
  • El Banco de Córdoba, con $8.445 millones
  • El Banco de Servicios y Transacciones, con $7.912 millones
  • El Banco Supervielle, con $5.405 millones
  • El Galicia, con $4.131 millones
  • La cooperativa Unicred, con $2.827 millones
  • El Banco Provincia de Buenos Aires, con $2.820 millones

La situación crediticia refleja además un elevado nivel de riesgo. Buena parte de las obligaciones se encuentra clasificada en Situación 3, correspondiente a deudores con problemas, y Situación 4, de alto riesgo de insolvencia. Entre las entidades que ubican a Metalfor en esta última categoría aparecen el Banco del Chubut, Santander, ICBC y Banco Ciudad.

El deterioro también se observa en los cheques rechazados. Los últimos datos del Banco Central contabilizan 1.178 documentos por $9.499,5 millones, de los cuales la compañía abonó apenas 186, por $1.409,5 millones. Esto significa que solamente regularizó el 15,79% de los cheques en cantidad y el 14,84% del monto total.

La evolución de estos indicadores muestra cómo se agravaron las dificultades de pago: a fines de agosto, la compañía acumulaba 729 cheques rechazados por unos $6.419 millones, pero desde entonces se sumaron 449 documentos y más de $3.080 millones en rechazos, una señal de que la crisis de liquidez continuó extendiéndose durante los últimos meses.

A las obligaciones financieras se agregaron distintos reclamos judiciales. Uno de ellos fue impulsado por el Banco Ciudad, que inició una ejecución contra Metalfor y tres garantes de sus obligaciones, entre ellos Eduardo Alberto Borri, vinculado al grupo propietario.

En ese expediente, que tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N°24, la entidad reclamó el pago de u$s98.895,77, más otros u$s10.000 estimados provisoriamente para intereses y costas. En agosto, la Justicia ordenó medidas de embargo sobre cuentas de los demandados y, a fines de septiembre, dispuso una nueva medida sobre fondos de titularidad de la empresa.

También se conoció en octubre otra medida judicial vinculada con un reclamo de AIR SRL por más de u$s700.000, que sumó presión sobre las finanzas de la fabricante cordobesa.

Pérdidas millonarias, caída de producción y un fuerte ajuste de personal

El concurso preventivo llega después de un período en el que Metalfor intentó reducir gastos, renegociar compromisos y achicar su estructura para sostener la actividad.

Los estados contables correspondientes al primer semestre de 2026 mostraron una pérdida de $26.484 millones, frente a una ganancia de $11.870 millones en igual período del año anterior. En paralelo, los ingresos cayeron prácticamente a la mitad, desde $95.779 millones hasta $48.045 millones.

El resultado operativo también pasó a terreno negativo, con una pérdida de $9.726 millones, mientras que el resultado financiero arrojó un saldo desfavorable de $18.360 millones. Al cierre de junio, la compañía registraba un pasivo total de $194.408 millones, integrado por obligaciones de corto y largo plazo.

La caída de las ventas se trasladó directamente a las fábricas. Durante el primer semestre, Metalfor produjo 95 máquinas, frente a las 208 fabricadas en el mismo período del año anterior. En el segmento de pulverizadoras autopropulsadas, uno de sus principales negocios, la producción pasó de 67 a 21 unidades.

La menor actividad también tuvo consecuencias sobre el empleo. En julio, la empresa solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba, en medio de atrasos salariales y dificultades para sostener su estructura.

La compañía llegó a plantear una reducción de hasta el 70% de una dotación cercana a los 600 trabajadores, lo que implicaba la posible salida de unos 420 empleados. Aunque ese esquema no obtuvo aprobación en el marco de las negociaciones, Metalfor avanzó con desvinculaciones y retiros voluntarios.

Uno de los episodios de mayor repercusión ocurrió en julio, cuando 35 trabajadores de la planta de Noetinger recibieron telegramas de despido mientras se disputaba un partido de la selección argentina frente a Egipto. La situación generó un fuerte conflicto laboral y expuso públicamente las dificultades que atravesaba la compañía.

En paralelo, la empresa comenzó a reorganizar su producción, concentrándose en los equipos de mayor rotación y margen, reduciendo turnos y buscando convertir inventarios y maquinaria usada en efectivo para aliviar sus necesidades financieras.

Qué pasará ahora con la fabricante cordobesa tras el pedido de concurso

La crisis resulta especialmente significativa porque Metalfor había conseguido financiamiento internacional. La compañía obtuvo un crédito de u$s50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), con un plazo de ocho años y dos de gracia, destinado a refinanciar compromisos de corto plazo y fortalecer su capital de trabajo.

Sin embargo, ese respaldo no alcanzó para revertir el deterioro de sus resultados ni para recuperar la normalidad financiera.

Metalfor, fundada por Luis Dadomo y adquirida en 2017 por el grupo Bertotto Boglione, enfrenta ahora una instancia decisiva. La presentación concursal busca frenar la presión de las ejecuciones individuales, ordenar el pasivo y negociar con sus acreedores sin interrumpir la actividad.

Pese a la presentación judicial, Metalfor aseguró que continuará fabricando y comercializando maquinaria, además de mantener la entrega de repuestos y el servicio técnico. La compañía busca así sostener su actividad mientras intenta ordenar una deuda que, solo con el sistema financiero, supera los $49.500 millones y que ya derivó en embargos, atrasos salariales y un fuerte recorte de personal.