¿Llega un nuevo "refuerzo de ingresos"?: Massa y CFK negocian con Grabois para evitar una ruptura del Frente de Todos

El dirigente social mantiene la amenaza de dividir el bloque oficialista. Pide una medida para los sectores más vulnerables. El rol de la vicepresidenta
Por Pablo Sieira
19/08/2022 - 20,02hs
¿Llega un nuevo "refuerzo de ingresos"?: Massa y CFK negocian con Grabois para evitar una ruptura del Frente de Todos

Ante el riesgo de una división en el bloque del Frente de Todos de Diputados y otras legislaturas del país, el ministro de Economía, Sergio Massa, mantiene conversaciones con Juan Grabois, líder de un sector del oficialismo, para evitar esa ruptura y la negociación pasa por el otorgamiento de un "refuerzo de ingresos" como el que plantea un proyecto de los senadores que responden a la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Grabois había criticado en duros términos al presidente Alberto Fernández por la situación económica y, tras manifestar decepción con los primeros anuncios de Massa, su Frente Patria Grande advirtió que iba a "rediscutir la pertenencia" de sus diputados a los bloques oficialistas. En los últimos días bajó el perfil y el motivo es el canal de diálogo que abrió con el ministro.

Así lo confirmaron a iProfesional fuentes cercanas a Grabois al señalar que hay una "conversación permanente" pero que también está definido realizar un congreso del Frente Patria Grande para definir si se mantienen dentro del Frente de Todos el 3 de septiembre. Ese sería del "deadline" para la negociación.

"Denme tiempo", les pide Massa a Grabois y los militantes de su espacio que, molestos con los anuncios de ajuste y de beneficios para sectores empresariales que buscan acelerar el ingreso de dólares, le reclaman medidas "para los de abajo", personas que no cubren la canasta básica, trabajadores informales y beneficiarios de planes sociales, mientras mantienen latente la posible ruptura.

En ese marco, Grabois y sus diputados ven con buenos ojos el proyecto que presentó la senadora nacional Juliana di Tullio, estrecha colaboradora de Cristina Kirchner, para establecer una prestación monetaria mensual destinada a las personas que están debajo de la línea de indigencia y quieren que el Gobierno tome una medida de ese tipo más allá de si se trata o no esa ley.

Esto colocó a la vicepresidenta en un lugar de intermediadora entre Massa y Grabois, porque en el Frente Patria Grande saben que la presentación de ese proyecto tuvo su aval y estiman que por ese motivo podría destrabar la negociación con el Ministerio de Economía.

Massa mantiene diálogo permanente con Grabois y negocian un posible "refuerzo de ingresos"

Negociación Massa-Grabois: ¿dará el Gobierno un "refuerzo de ingresos"?

Los diputados del oficialismo que responden a Grabois son Itaí Hagman, Federico Fagioli y Natalia Zaracho, impulsores del proyecto de Salario Básico Universal que quedó prácticamente descartado según coinciden en todos los sectores del Frente de Todos. El costo fiscal hizo que el Gobierno le quitara apoyo y que Cristina Kirchner convalidara esa decisión. Allí empezó la tensión.

En ese contexto el proyecto de Di Tullio sobre "refuerzo de ingresos" surgió como una alternativa, aunque menos costosa para el fisco por alcanzar a una menor cantidad de personas. "No es lo que planteábamos, pero es un avance", señalan en el frente de Grabois.

Sin embargo, el proceso legislativo para convertir ese proyecto en una ley es largo y tiene pocas garantías debido a la paridad entre oficialismo y oposición que hay en Diputados. Por eso, el sector de Grabois le está pidiendo a Massa que aplique un refuerzo de ingresos "basado en ese proyecto" como una "medida circunstancial mientras sale la ley", según las fuentes consultadas.

El ministro de Economía, apremiado por la falta de dólares en el Banco Central, una inflación que le da tregua y reclamos tanto sindicales como empresariales, se limita por el momento a pedirles tiempo para evaluar la adopción de una medida como esa.

¿Cómo afectaría al Gobierno una ruptura en Diputados?

Si las negociaciones no llegaran a un punto de acuerdo y el sector de Grabois decidiera el 3 de septiembre escindirse del Frente de Todos, el Gobierno se vería afectado en la Legislatura porteña y en otros palacios legislativos del país pero el golpe más duro estaría en la Cámara de Diputados.

Si los diputados Hagman, Fagioli y Zaracho salieran de la bancada oficialista que preside Germán Martínez, el Frente de Todos pasaría de 118 a 115 bancas y quedaría por debajo del interbloque de Juntos por el Cambio, que cuenta con 116 diputados y se convertiría en la primera minoría del recinto, con posibilidad de reclamar más lugares en las comisiones y hasta las presidencias.

Si la negociación fracasa y se da la ruptura, el Gobierno tendría más dificultades en la Cámara de Diputados 

La única alternativa para impedir ese escenario que debilitaría todavía más al Gobierno en el ámbito legislativo sería que el Frente Patria Grande arme un bloque diferenciado pero se mantenga dentro de un eventual interbloque oficialista (al estilo de Juntos por el Cambio, donde conviven 10 bloques distintos).

Consultado al respecto por iProfesional, Hagman suavizó la amenaza de ruptura, aunque evitó dar por hecho que el espacio se quede dentro de un interbloque. "Nuestra intención no es irnos del Frente de Todos, pero en caso de que no haya una política concreta para los sectores más vulnerables vamos a evaluar la posibilidad de abrirnos de los bloques legislativos", remarcó.

En ese sentido, "será una discusión que tendremos que dar la de si conformaremos un interbloque del Frente de Todos o no, y no solo en el Congreso sino en las legislaturas de las provincias", agregó el diputado nacional.

Refuerzo de ingresos: ¿qué dice el proyecto clave en la negociación?

En el espacio de Grabois suponen que si Massa acepta tomar una medida como la que le plantean, Cristina Kirchner haría avanzar el tratamiento del proyecto de Di Tullio en el Senado, donde el oficialismo suele conseguir más fácil los votos que necesita. La construcción de una mayoría para sacar la ley por Diputados quedaría en manos del kirchnerismo y el Frente Patria Grande.

El proyecto instituye un "refuerzo de ingresos" como "una prestación monetaria mensual no contributiva y de alcance nacional" por un "monto igual al valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de un adulto informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC)", estipulada en $15.057 al mes de junio de 2022.

Podrán solicitar este refuerzo mensual "las mujeres de entre 25 y 59 años y varones de entre 25 y 64", siempre y cuando no perciban prestación por desempleo o programas como el Progresar, el Potenciar Trabajo o la Tarjeta Alimentar, entre otros planes sociales. Tampoco jubilaciones, pensiones o retiros de carácter contributivo o no contributivo.

Cristina Kirchner quedó como una suerte de mediadora en la negociación, por su aval al proyecto de "refuerzo de ingresos"

La diferencia con el Salario Básico Universal es que aquel proyecto preveía alcanzar a 7,5 millones de argentinos (desempleados, trabajadores informales y otras personas que a principios de año cobraron el bono extraordinario o "nuevo IFE") mientras que este se limita a quienes no llegan a cubrir la canasta básica alimentaria y que serían alrededor de 1,7 millones de personas.

"Así se busca cubrir a la franja etaria que no está alcanzada por otros programas sociales entendiendo que las personas que quedan por fuera de ese rango pueden acceder a Asignación Universal por Hijo y Progresar o ya han cumplido la edad jubilatoria y por lo tanto se presume que tienen cubierta la canasta básica alimentaria", explicaron los senadores.

El objetivo, según destacó el bloque al presentar la iniciativa, es reducir la indigencia "garantizando el acceso a una adecuada alimentación de las personas que se encuentren en situación de extrema vulnerabilidad". El beneficio "será de carácter temporal" por un año, aunque se podrá renovar si el beneficiario no presentara mejoras en sus condiciones de vida al cabo de ese período.