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Milei redobla su ataque al Congreso, corta diálogo con gobernadores y estudia los riesgos de un plebiscito

Tras el fracaso de la Ley ómnibus, recrudeció la pelea, incluso, con las provincias más cercanas y el clima entre el Ejecutivo y el Legislativo empeora
Por Pablo Sieira
08/02/2024 - 07:00hs
Milei redobla su ataque al Congreso, corta diálogo con gobernadores y estudia los riesgos de un plebiscito

El presidente Javier Milei descargó desde Israel su furia sobre los diputados de todo color político por el revés que sufrió la Ley ómnibus y escaló su pelea con el Congreso, mientras que en Buenos Aires sus funcionarios tienen la mira fija en los gobernadores, con quienes la relación hoy está rota y, no solo por el lado de la Casa Rosada, sino también de las provincias.

La primera reacción de La Libertad Avanza tras devolver el proyecto a comisiones por la falta de apoyo para la aprobación de los artículos que consideraba clave fue acusar a los gobernadores de "traidores" y de "extorsionar al pueblo". Esto generó un fuerte malestar entre los mandatarios, en especial, los del PRO y los radicales que buscaron colaborar y sienten que el oficialismo puso a todos en la misma bolsa.

Este miércoles hubo una reunión en la Casa Rosada entre el ministro del Interior, Guillermo Francos, que fue junto al asesor Santiago Caputo el principal negociador con gobernadores y diputados, y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, quienes analizaron el panorama legislativo tras la sonora derrota del último martes.

Luego del encuentro, fuentes del oficialismo indicaron a iProfesional que, si bien todos esperan el regreso del Presidente, por el momento, se descarta prorrogar las sesiones extraordinarias que fueron convocadas hasta el 15 de febrero. Con esto, dan el proyecto por muerto. Pero, además, tampoco tienen prevista reunión o contacto alguno con ninguno de los gobernadores.

Qué dicen en el Gobierno de Milei sobre la relación con los gobernadores

La decisión de cortar las transferencias directas a las provincias ya había sido tomada por Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, al calor de las negociaciones. Tras el revés del Congreso, esa táctica se mantiene más firme que nunca. "La bajamos un 98%", ratificó el Presidente este mismo miércoles en el marco de su intensa actividad en X (antes Twitter), como respuesta a un usuario que pidió hacerle sentir la presión del ajuste a los gobernadores.

En la Casa Rosada, hay quienes afirmaron que, luego de las furibundas críticas que realizó el oficialismo, potenciadas por miles de usuarios en las redes sociales (el "territorio" favorito de Milei y La Libertad Avanza) algunos gobernadores habían empezado a llamar al Gobierno para lograr un nuevo acercamiento.

El Gobierno de Milei da por rota la relación con los gobernadores, quienes también expresan malestar con la Rosada.

Sin embargo, cerca de los mandatarios que más predisposición mostraron para acordar con el Gobierno y acompañar la Ley ómnibus lo negaron y dejaron ver su malestar con la escalada de la pelea por parte del oficialismo, al indicar que no retomarán el contacto "hasta que no bajen los humos", según supo iProfesional.

La relación está más tirante que nunca y el aire que se repira por estas horas en el Gobierno y en el ambiente político general es muy espeso. Contribuye y mucho a eso el accionar de Milei, sus funcionarios y sus simpatizantes, que repiten el calificativo "traidores" y juegan al escrache de los legisladores que votaron en contra de algunos artículos, mientras evalúan la posibilidad de llamar a un plebiscito o consulta popular.

¿Cuáles son las posibles dificultades de un plebiscito sobre la Ley ómnibus?

La idea de llamar a una consulta popular sobre alguno de los puntos medulares de la frustrada "Ley de Bases" en efecto se está estudiando en Balcarce 50. Sin embargo, tiene voces a favor y en contra dentro del oficialismo.

Quienes lo ven como una opción viable entienden que el único objetivo sería exponer a los diputados que votaron en contra del proyecto o que mostraron su disidencia con algunos de los artículos, algo que para Milei es lo mismo. Todos son "traidores".

Así, serviría para machacar sobre ese ataque y darle mayor fuerza al "escrache" contra los legisladores que no acompañaron al oficialismo en la votación particular del martes, que la Oficina del Presidente llevó a cabo y alimentó en las redes sociales, pero no mucho más.

Es que la Constitución Nacional establece que el Poder Ejecutivo solo puede convocar a una consulta popular "no vinculante", es decir, que no tiene efecto legal. Para que un proyecto se convierta en ley de esa manera, el llamado tiene que ser aprobado por el Congreso.

El Presidente no descarta llamar a un plebiscito para presionar más al Congreso pero el plan presentaría dificultades.

Por otro lado, una parte del oficialismo, no ignora que el riesgo de una derrota siempre está presente y que, en este contexto, si se diera sería letal para un Gobierno cuya estrategia es, precisamente, resaltar su apoyo popular.

No obstante, el tema es analizado y la decisión por sí o por no se tomaría cuando Milei vuelva a la Argentina. "Todas las herramientas constitucionales están siendo evaluadas", señaló el vocero presidencial, Manuel Adorni, en referencia a ese mecanismo y a la posibilidad (más firme) de que el Presidente empiece a tomar medidas por decreto.

Milei escaló la pelea con el Congreso y amaga con un punto de no retorno 

La posibilidad de una derrota en el Congreso se empezó a tener en cuenta en la mesa chica de Milei, con Santiago Caputo a la cabeza, cuando aparecieron las primeras dificultades para arribar al dictamen de mayoría y luego aprobarlo en general. En ese contexto, estaba tomada la decisión de salir a señalar "traidores" si el proyecto caía. Así lo hicieron.

Apenas se levantó la sesión el últmo martes en la oposición dialoguista sabían que enfrentarían la ya conocida ira del Presidente, según fuentes consultadas por iProfesional después de la sesión. Sin embargo, Milei fue más allá de lo que se imaginaba. Durante una de sus actividades en Israel tildó a los diputados de "delincuentes".

Pero además, desde su cuenta de X (antesTwitter) el Presidente difundió insultos, amenazas y descalificaciones de todo tipo publicadas por otros usuarios contra los legisladores. Mientras medita sus próximos movimientos políticos, Milei eligió las redes sociales como la arena para la batalla con el Congreso.

Además de difundir allí la lista de los diputados que votaron en contra del primer inciso de la Ley ómnibus que salió rechazado -y que anticipó el derrumbe- la diatriba incesante del mandatario contra los diputados llevó a sus seguidores a convertir en tendencia en X los términos "escrache", "traidores" y "putitas", este último para atacar a la UCR.

El escenario del Congreso se complica para Milei por el enfrentamiento

La táctica del "escrache" abre un panorama incierto en el Congreso 

Si bien los diputados esperaban una reacción fuerte del Presidente, pero la lista de los que "votaron en contra del pueblo" (como lo indicó en redes la Oficina del Presidente) y los insultos reproducidos por el mandatario descolocó a más de uno.

Por caso, la UCR emitió un comunicado oficial en el que sostuvo que "hay una incitación generalizada a la violencia contra el que piensa distinto que debe terminar". En tanto, varios legisladores respondieron al ataque al mencionar algo que, hasta ahora, solo comentaban por lo bajo: la sospcha de que el Gobierno no quería aprobar la ley, sino ir al conflicto.

Una de ellos fue el radical Martín Tetaz, quien sostuvo que "da la sensación de que el Gobierno nunca quiso que saliera la ley. Uno lo vio durante toda la discusión, con el Gobierno tratando de romper todo y los bloques constructivistas tratando de aportar". Otra fue Paula Oliveto Lago, de Hacemos Coalición Federal.

En tanto, la diputada Carolina Píparo, que hasta hace poco era una aliada de Milei y se sintió destratada cuando le negaron la titularidad de la Anses, acusó al Gobierno de tener "prácticas fascistas". Otros, como Nicolás Massot (el primer mencionado en la lista de "traidores" del Gobierno) sostuvo del traspié de la Ley ómnibus es "exclusiva responsabilidad" de la gestión de Milei por "su impericia, falta de diálogo y nula vocación por construir consensos".

En ese contexto, la pelea de Javier Milei con el Congreso escaló al ritmo del enfrentamiento con los gobernadores. El clima recalentado pone en juego la posibilidad de que el oficialismo pueda aprobar algún proyecto cuando empiecen las sesiones ordinarias, más allá de la intención de gobernar por decreto.