Trump reavivó la disputa por Groenlandia con una advertencia tajante: "De una forma u otra"
A bordo del Air Force One, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció el discurso diplomático y afirmó que Washington tomará control de Groenlandia "de una forma u otra", una declaración que elevó la tensión con Europa y volvió a poner a la isla ártica en el centro del debate geopolítico.
El argumento de la seguridad nacional
Ante periodistas, Trump justificó su postura con un escenario de competencia global. "Si no tomamos Groenlandia, Rusia o China lo harán, y no voy a permitir que eso pase", sostuvo.
Aunque ninguno de esos países ha planteado reclamos formales sobre el territorio, el mandatario insistió en que la región —rica en minerales estratégicos— es clave frente al incremento de la presencia militar en el Ártico.
Ironías y presión directa a la isla
En un mensaje dirigido a las autoridades locales, Trump instó a Groenlandia a negociar con Estados Unidos, sugiriendo que su capacidad de defensa es limitada frente a las grandes potencias. "¿Saben cuál es su defensa? Dos trineos tirados por perros", lanzó con tono burlón, antes de contrastarlo con el despliegue militar de Moscú y Pekín, que, según dijo, cuentan con "destructores y submarinos por todas partes".
Colonia de Dinamarca hasta 1953, Groenlandia hoy cuenta con un régimen de autogobierno. En su territorio funciona una base militar estadounidense desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
No obstante, tanto la mayoría de sus habitantes como el arco político local han rechazado de forma reiterada cualquier intento de pasar a control directo de Washington y reivindican su derecho a decidir su futuro.
Malestar entre los aliados y la OTAN en segundo plano
Las declaraciones de Trump encendieron alarmas en Europa. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, avisó días atrás que un eventual uso de la fuerza por parte de Estados Unidos para tomar la isla supondría la ruptura de ocho décadas de cooperación en materia de seguridad transatlántica.
Lejos de moderar el tono, Trump relativizó el impacto de sus palabras sobre la alianza militar occidental. Consultado por una posible crisis con la OTAN, contestó sin rodeos: "Si afecta a la OTAN, pues afecta a la OTAN. Pero ya saben, Groenlandia nos necesita mucho más de lo que nosotros los necesitamos a ellos".
Trump endurece el tono y mantiene abierta la carta militar en la disputa por Groenlandia
El martes pasado, la Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contempla el uso de las Fuerzas Armadas como una de las alternativas posibles para avanzar sobre Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía danesa.
La definición reavivó una controversia diplomática que venía escalando en las últimas semanas. Desde Washington, explicaron que la cuestión forma parte de una discusión más amplia dentro del Ejecutivo estadounidense.
En un comunicado difundido a medios locales, la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, señaló: "El presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar al Ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe".
Según revelaron fuentes citadas por la cadena CBS, la Casa Blanca no cerró otras vías para avanzar sobre la isla. Entre las alternativas que siguen sobre la mesa figuran la compra directa del territorio o la firma de un acuerdo de libre asociación, un esquema que permitiría a Estados Unidos ampliar su influencia sin una anexión formal.