El kirchnerismo rechaza la reforma laboral, critica a gobernadores y anticipa conflictos
A pocas semanas del inicio de un nuevo período de sesiones extraordinarias, convocadas por el presidente Javier Milei, el kirchnerismo expresó un fuerte rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno. El secretario general de la Asociación Bancaria y diputado nacional de Unión por la Patria, Sergio Palazzo, cuestionó con dureza la iniciativa y advirtió sobre sus posibles consecuencias políticas, judiciales y sindicales.
En declaraciones radiales, Palazzo fue contundente al referirse a la reforma laboral: "Son unos delincuentes si votan esto, es un mamarracho jurídico". En ese sentido, sostuvo que el proyecto no apunta a generar empleo y que el problema del desempleo no está vinculado a las leyes laborales.
"Cuando hay políticas que tienen que ver con no quitarle derechos a los trabajadores, el desempleo cae. No se trata de las leyes laborales", afirmó. Además, recordó que durante los gobiernos kirchneristas, "entre 2002 y 2015 se generaron 233 mil empresas y más de 4 millones de puestos de trabajo".
El escenario en el Congreso
Al analizar el respaldo parlamentario con el que contaría el oficialismo, Palazzo puso en duda que el Gobierno tenga los votos necesarios para avanzar con la reforma. "No creo que le sea tan fácil", señaló, y agregó que, de haber contado con los apoyos suficientes, el tratamiento se habría adelantado.
En esa línea, remarcó: "Si hubieran tenido los votos, en lugar de reabrir las extraordinarias el 2 de febrero las hubieran hecho el 15 de enero", y consideró que la demora evidencia dificultades para reunir consensos en la Cámara de Diputados.
Advertencia de movilizaciones y medidas de fuerza
El diputado y dirigente sindical anticipó un escenario de tensión si el proyecto avanza en el Congreso. "Tiene que haber un proceso de movilización de aquí al tratamiento de la ley", afirmó, y planteó la posibilidad de que la CGT adopte medidas de fuerza previas y durante el debate legislativo.
Según indicó, dentro del sindicalismo existe coincidencia en que, si se concreta la reforma, el conflicto será inevitable. "Están todos en sintonía de que, si esta es la reforma laboral, no hay posibilidad de que no termine en un conflicto severo", advirtió.
Palazzo también criticó la orientación general de la política laboral del Ejecutivo. "Siempre los procesos neoliberales, aquí y en el mundo, lo que buscan es quitarle derechos a los trabajadores", afirmó, y sostuvo que este tipo de iniciativas ya fracasaron en experiencias anteriores.
Recordó que en Argentina se aprobaron "31 o 32 leyes o decretos desde la época de los ’90 en adelante" con una lógica similar y aseguró que sus efectos fueron contrarios a los prometidos, al aumentar la informalidad y la desocupación.
El rol de los gobernadores
Finalmente, el legislador se refirió a la relación entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales. Señaló que el Ejecutivo utiliza los recursos fiscales como herramienta de presión y sostuvo que eso explica las posiciones cambiantes de algunos gobernadores.
En ese contexto, planteó que los mandatarios deberían enfocar su estrategia en el debate por la coparticipación federal: "Tienen que hacer valer los votos que tienen en las cámaras para discutir la cuestión de fondo", y evitar así, según expresó, contradicciones entre sus discursos y sus decisiones en el Congreso.