ESTADOS UNIDOS

Trump autorizó a cinco grandes petroleras a operar en Venezuela y anunció una visita al país

Estados Unidos emitió dos licencias generales para cinco empresas, que no serán alcanzadas por el régimen de sanciones vigentes desde 2019
Por iProfesional
POLÍTICA - 13 de Febrero, 2026

En un giro de alto impacto geopolítico y energético, Estados Unidos anunció este viernes la emisión de dos licencias generales que habilitan a cinco grandes petroleras a retomar operaciones en Venezuela sin quedar alcanzadas por el régimen de sanciones vigente desde 2019.

La decisión se conoció en medio de la visita de cuatro días a Caracas del secretario de Energía, Chris Wright, quien fue recibido en el Palacio de Miraflores por la presidenta interina Delcy Rodríguez. El funcionario habló de un "acuerdo histórico" impulsado por el presidente Donald Trump, en el marco de una reactivación plena de la cooperación energética bilateral.

Desde la Casa Blanca, Trump sumó un gesto político adicional al anticipar que viajará a Venezuela, aunque sin confirmar fecha. "Voy a visitar Venezuela, aún no hemos definido cuándo pero lo haré", aseguró ante la prensa en los jardines de la residencia presidencial.

Qué habilitan las nuevas licencias

Las compañías beneficiadas son la estadounidense Chevron, la italiana Eni, la española Repsol y las británicas BP y Shell.

Según se informó en Washington, quedan autorizadas "todas las transacciones" vinculadas al sector petrolero venezolano realizadas por estas empresas, incluidos contratos para nuevas inversiones en petróleo y gas. Esto supone un paso decisivo hacia la apertura total del sector energético venezolano, que permanecía bajo fuertes restricciones estadounidenses.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, emitió una licencia general que permite reanudar operaciones, pero establece que el pago de regalías e impuestos venezolanos deberá canalizarse a través del Fondo de Depósitos de Gobiernos Extranjeros, controlado por Estados Unidos.

Una segunda licencia habilita a empresas de todo el mundo a firmar contratos para nuevas inversiones en petróleo y gas en Venezuela. No obstante, excluye transacciones con compañías de Rusia, Irán o China, así como con entidades controladas por personas o firmas de esos países.

Nuevo escenario político

El cambio de política energética se da tras el derrocamiento, el 3 de enero, del presidente Nicolás Maduro, quien fue expulsado del país por fuerzas especiales estadounidenses. Inmediatamente después, Washington anunció que solo permitiría exportaciones de crudo venezolano bajo su control directo y endureció el bloqueo a las ventas realizadas mediante "buques fantasma".

El nuevo gobierno encabezado por Rodríguez avanzó rápidamente en negociaciones con Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio, que supervisa la transición política y económica.

En paralelo, Caracas aprobó una nueva ley de hidrocarburos que flexibiliza de manera sustancial las restricciones a la inversión extranjera, tras años marcados por litigios internacionales, contratos incumplidos y disputas con multinacionales.

Hasta ahora, Chevron era la única empresa estadounidense que operaba en el país bajo una licencia específica para acuerdos puntuales con la estatal PDVSA. Con las nuevas autorizaciones, el espectro se amplía significativamente.

La apuesta de Donald Trump

Las dos licencias se suman a otras medidas recientes que permiten comprar equipamiento, instalar infraestructura, negociar contratos portuarios y aeroportuarios y facilitar exportaciones, almacenamiento e importaciones de crudo.

Además, el Tesoro autorizó el suministro de bienes, tecnología, software y servicios estadounidenses para la exploración y producción de petróleo y gas en territorio venezolano, en un intento por acelerar la recuperación de un sector que lleva años en declive.

El objetivo político y económico de la Casa Blanca es ambicioso: Trump busca captar u$s100.000 millones en inversiones energéticas en Venezuela, reconfigurando el mapa petrolero regional.

En ese marco, Washington también intenta que compañías como ExxonMobil y ConocoPhillips -cuyos activos fueron confiscados en 2007 durante el gobierno de Hugo Chávez- regresen al país sudamericano.

La reapertura del sector petrolero venezolano, bajo condiciones supervisadas por Estados Unidos, marca un cambio estructural en la política de sanciones y reconfigura la dinámica energética del hemisferio.

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