Por el escándalo de Manuel Adorni con hipotecas, hay 3 inmobiliarias en la mira de la Justicia
La Justicia llevó adelante una serie de allanamientos en tres inmobiliarias involucradas en la compra del departamento que posee Manuel Adorni en el barrio porteño de Caballito.
La medida fue dispuesta en el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete de la Nación y luego de que la escribana Adriana Nechevenko de Schuster declarara este miércoles ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien busca identificar a los intermediarios de la operación y verificar cuáles fueron los valores reales de la transacción.
Escándalo de Manuel Adorni: 3 inmobiliarias, en la mira de la Justicia
La investigación se centra en el financiamiento que hubo en la adquisición del inmueble situado en la calle Miró al 500, por medio de préstamos privados otorgados por cuatro mujeres mayores con un ingreso económico que no coincide con la suma del crédito que le cedieron al funcionario, ya que serían jubiladas y empleadas públicas.
Por su parte, Nechevenko negó tener algún tipo de vinculación con el origen del dinero y señaló que dichas operaciones fueron "normales" desde su visión profesional como escribana y que, por ese motivo, validó las escrituras.
También se ordenó el levantamiento del secreto bancario para investigar el financiamiento de otros gastos de Adorni, como vuelos privados hacia el exterior, como ocurrió con sus visitas a Nueva York y Punta del Este.
Hipoteca privada: qué es y cómo funciona esta operatoria usada por Adorni
El nombre de Manuel Adorni volvió a quedar en el centro de la escena, esta vez por una serie de operaciones inmobiliarias bajo la lupa judicial. Documentos oficiales revelaron que el funcionario obtuvo al menos u$s100.000 mediante una hipoteca sobre un departamento, financiada no por un banco sino por dos particulares.
No se trata de un caso aislado: según las investigaciones, este tipo de operaciones —conocidas como hipotecas privadas o no bancarias— se repitieron en distintas compras de propiedades, lo que encendió las alarmas sobre el origen de los fondos y la transparencia de las transacciones.
Pero más allá del escándalo, el caso dejó al descubierto un mecanismo cada vez más utilizado en la Argentina: el financiamiento inmobiliario entre particulares.
Una hipoteca privada es un acuerdo entre dos partes —generalmente personas físicas— en el que una de ellas presta dinero y la otra ofrece un inmueble como garantía.
En términos legales, funciona igual que una hipoteca tradicional: es un derecho real que grava una propiedad para asegurar el pago de una deuda. Si el deudor no cumple, el acreedor puede ejecutar el inmueble para recuperar el dinero.
La diferencia clave es que no interviene un banco ni una entidad financiera, sino que el crédito lo otorga un particular.
Cómo funcionan en la práctica
El mecanismo tiene varias etapas formales, similares a las de un crédito bancario:
- Evaluación del inmueble: se tasa la propiedad para determinar cuánto se puede prestar
- Monto del crédito: en general, el prestamista financia hasta el 30% o 35% del valor del bien
- Condiciones: se pactan tasa, plazo y moneda (muchas veces en dólares)
- Escritura: la operación se formaliza ante escribano
- Registro: la hipoteca se inscribe en el Registro de la Propiedad
Esto significa que, aunque el crédito sea "entre privados", tiene respaldo legal pleno y queda documentado.
Por qué crecen en Argentina
El auge de las hipotecas privadas no es casual. Está directamente vinculado a la crisis del crédito hipotecario tradicional.
En la Argentina, el acceso a préstamos bancarios para vivienda es extremadamente limitado: se otorgan pocos créditos y gran parte de la población no califica.
En ese contexto, el mercado encontró una alternativa:
- vendedores que financian parte de la operación
- inversores que prestan dinero con garantía inmobiliaria
- compradores que no pueden acceder al sistema bancario
Así, el financiamiento privado terminó ocupando el lugar que dejaron los bancos.
Ventajas y riesgos
Ventajas
- Mayor flexibilidad: condiciones negociables entre las partes
- Acceso rápido: menos requisitos que un banco
- Posibilidad para no bancarizados
Riesgos
- Tasas más altas o informales
- Menor regulación que el sistema financiero
- Posibles conflictos legales si no está bien documentado
Además, en contextos como el del caso Adorni, estas herramientas pueden ser utilizadas para estructurar operaciones difíciles de justificar, lo que explica el interés judicial.
Un instrumento legal, pero bajo la lupa
Las hipotecas privadas son completamente legales en Argentina y forman parte del mercado inmobiliario desde hace años.
Sin embargo, su crecimiento reciente —impulsado por la falta de crédito bancario— también las convirtió en un terreno fértil para operaciones poco transparentes.
El caso de Adorni expuso esa realidad: detrás de una herramienta válida, puede haber tanto soluciones de financiamiento legítimas como maniobras que despiertan sospechas.
En un país donde acceder a un crédito hipotecario sigue siendo una excepción, las hipotecas privadas aparecen como una alternativa cada vez más utilizada, pero también cada vez más observada.