El nuevo vocero de Milei dejó su banca en Diputados y Bullrich gana influencia en medio de la interna
La Cámara de Diputados aceptó la renuncia a su banca de Adrián Ravier, recién designado como nuevo vocero presidencial como parte de los cambios que realizó Javier Milei a partir del escándalo que sacude al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y que abrió una disputa interna con Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores del oficialismo.
En ese marco, la salida de Ravier como diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA) para cubrir el "bache" que dejó Adorni en la vocería desde que se lo investiga por sus gastos en efectivo tiene como condimento político que beneficia a Bullrich, porque el reemplazo del flamante vocero es Martín Matzkin, un hombre sindicado como "bullrichista" en las filas oficialistas.
De hecho, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza asistió a la sesión de Diputados para presenciar la jura de Matzkin, que celebró con abrazos con otros legisladores que llegaron a las filas libertarias de la mano de la exministra, como Silvana Giudici, actual secretaria parlamentaria del bloque que preside Gabriel Bornoroni.
¿Cómo se trató la renuncia de Adrián Ravier en Diputados?: aplausos al nuevo vocero
La renuncia de Ravier estuvo en duda en los últimos días precisamente por este factor, al que prestaron atención en Casa Rosada debido a la tensión que existe entre la secretaria de Presidencia, Karina Milei -jefa política de Adorni y celosa custodia de la estrategia libertaria- y Bullrich.
No obstante, se decidió finalmente que el flamante vocero presidencial renuncie a su banca y tomarle juramento a Matzkin como su reemplazo. Fue el primer punto de la sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados, convocada para tratar también la ley que habilita el acuerdo de pago a los holdouts y la media sanción para el proyecto de Súper RIGI.
Luego de que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, pusiera a votación la renuncia (que debe ser siempre aceptada por el cuerpo) toda la bancada oficialista se puso de pie para despedir con un aplauso a Ravier, a modo de su reconocimiento por el nuevo rol que asumirá en el Gobierno.
Los diputados saben -aunque no lo digan- que el paso de Ravier del Congreso al Ejecutivo es algo forzado por la situación en la incómoda situación en la que el oficialismo se ve colocado hoy por el caso Adorni y por la decisión de Milei de sostenerlo en el cargo, al menos hasta que la Justicia determine si hubo delito o no.
La llegada de un nuevo "bullrichista" a Diputados
Tras la salida de Ravier del recinto, Menem invitó a pasar a Matzkin, que hasta ahora se desempeñó como subsecretario de Programación Federal y Articulación Legislativa del Ministerio de Seguridad, y le tomó juramento como nuevo diputado nacional por La Pampa.
Su llegada no cambia demasiado la situación interna del bloque libertario, pero no deja de ser una ganancia política para Bullrich. Cuando la exministra de Seguridad asumió como jefa del bloque de senadores hizo una jugada muy importante para Milei en Diputados, al llevar siete legisladores del PRO -que respondían a ella- al bloque de LLA.
Con Matzkin, el ala "bullrichista" del oficialismo pasa a tener ocho referentes. Los que saltaron el año pasado del amarillo al violeta fueron Damián Arabia, Sabrina Ajmechet, Laura Rodríguez Machado, Patricia Vásquez, María Luisa González Estevarena, Carlos Almena y Silvana Giudici, que se convirtió en secretaria parlamentaria del bloque de LLA, un cargo estratégico.
Esa cuota de poder es, en parte, la razón por la que Bullrich se anima a cuestionar la situación de Adorni y su efecto sobre la gestión, a contramano de la obedicencia total que quiere Karina Milei de toda la tropa oficialista. La llegada del nuevo "bullrichista" se da en uno de los momentos más álgidos de esa tensión interna.
La tensión entre Bullrich, Adorni y Karina Milei, cada vez más expuesta
La última muestra de esa interna se dio el último martes, cuando Bullrich dio a conocer que le pidió a la Casa Rosada cancelar el informe de gestión de Adorni ante el Senado, previsto para el 2 de julio, pero a las pocas horas el jefe de Gabinete salió por la red social X a decir que él está "dispuesto" a presentarse en la Cámara alta.
Esa contradicción expuso una vez más la pelea que hay entre Bullrich y Adorni -que ya cruzaron reproches en una reunión de la "mesa política"- y por extensión, entre la senadora y Karina Milei, que hace tiempo está molesta por la autonomía con la que se mueve la exministra en el Senado.
Además, en los últimos días distintas fuentes del Senado deslizaron que Eduardo "Lule" Menem -mano derecha de la hermana presidencial- retomó un contacto bastante frecuente con los bloques aliados, lo que sugiere un intento por acotar el margen de acción de Bullrich.
En el Senado dan por descartado que, a pesar de lo que expresó Adorni por X, lo más probable es que no asista el 2 de julio tal y como le pidió Bullrich a la Casa Rosada. La senadora no solo le confirmó a la prensa la cancelación sino que además lo conversó con los bloques dialoguistas, a los que LLA necesita para destrabar su agenda.
La explicación fue que, al demorarse la interpelación a la que quieren citar a Adorni, "no tenía sentido hacerlo venir" para que la oposición lo castigue durante horas en el marco de un informe de gestión que no le interesará demasiado a la oposición. Todos le preguntarán por su patrimonio y las respuestas -como ya ocurrió- puede agravar el problema que tiene hoy el Gobierno.
En el bloque oficalista incluso dejaron trascender que "los senadores no están interesados en hacerle preguntas como jefe de Gabinete". Se refieren tanto a miembros de LLA como a dialoguistas y opositores duros. La traducción política es que no quieren avalarlo, porque en realidad todos creen que debería renunciar.
El reemplazo del flamante vocero Adrián Ravier en la Cámara de Diputados por alguien identificado con el sector de Patricia Bullrich como es Martín Matzkin se da en ese contexto, en el que la senadora hace valer su capital político dentro del Gobierno y tensiona con Karina Milei y, especialmente, con Manuel Adorni.