El DNU de Milei que expulsa a extranjeros quedó en la mira de la oposición y buscarán derogarlo en Diputados
Puntos importantes
A pocas horas de que el presidente Javier Milei firmara el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que habilita la expulsión del país y la prohibición de ingresar para extranjeros que inciten "mensajes de odio" contra los argentinos, la oposición denunció que la medida es "inconstitucional" y empezó a moverse en la Cámara de Diputados para tratar su derogación.
El DNU 681/2026 se publicó este jueves en el Boletín Oficial e introdujo un cambio en sensible en la Ley de Migraciones, al establecer como nueva causal de prohibición de ingreso y de expulsión del territorio nacional a cualquier extranjero que "dirigiere o incitare mensajes de odio, discriminación y/o violencia contra el pueblo argentino o sus ciudadanos por razón de su nacionalidad, así como el ultraje a los símbolos patrios", según informó la Oficina del Presidente.
Dirigentes de todo el arco opositor, sectores aliados como la UCR y hasta el exsenador Esteban Bulrrich (que recientemente renunció al PRO con críticas por su cercanía a Milei) salieron inmediatamente a criticar el DNU a través de redes sociales y el diputado Esteban Paulón (Provincias Unidas) fue el primero en presentar un proyecto cuyo único artículo establece la derogación del decreto.
En la Cámara de Diputados, fuentes opositoras anticipan que a partir de la semana próxima, cuando se retome a pleno la actividad parlamentaria tras el receso de invierno, ingresarán otros proyectos similares y que "habrá más margen para que se active el debate" sobre el tema. El eje de la discusión que buscan instalar pasa por la presunta "inconstitucionalidad" de la medida.
¿Qué argumenta la oposición para empujar la derogación del DNU de Milei sobre extranjeros?
En declaraciones a iProfesional, Paulón consideró que el DNU 681 es "totalmente inconstitucional" e "impracticable". Al respecto, agregó: "No le veo mucho recorrido, pero lo dejan por escritocomo decreto de necesidad y urgencia. Entonces, ¿quién determina qué es lo discriminatorio y por qué? ¿Hay un proceso penal o derecho a la defensa? ¿Qué instancia administrativa analiza esos casos? ¿Es de oficio? Es bastante ridículo el planteo y bastante peligroso si se propusieran hacerlo".
Por su parte, el presidente de la UCR, Leonel Chiarella, también sostuvo que el decreto de Milei "es inconstitucional" porque "no hay necesidad ni urgencia" y afirmó que el "Congreso Nacional debe rechazarlo expresamente". El líder radical señaló que "la soberanía nacional se defiende cuidando el patrimonio de los argentinos e integrando a la comunidad sin divisiones innecesarias".
"Inconstitucional, en la forma y en el fondo", sostuvo la diputada Mónica Frade (Coalición Cívica). "Patrioterismo de cartón", lanzó a su turno Pablo Juliano (Provincias Unidas) mientras que Florencia Carignano (Unión por la Patria) sostuvo que es el Gobierno el que "hace de los mensajes del odio una política de estado" e ironizó: "Si todos los países hiciesen esto, Milei no podría entrar en varios".
De esta forma, las críticas al decreto unen a distintos sectores de la oposición, aunque está por verse si esa coincidencia se traduce una mayoría suficiente como para derogar la medida de Milei. Con independencia de los proyectos que se presenten, todo DNU debe pasar por la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que es la que dictamina sobre su validez. Es allí donde tendrá lugar el primer round de la nueva pelea que abre el oficialismo.
¿Qué camino seguirá el DNU y cuál sería la hoja de ruta de la oposición en el Congreso?
La Libertad Avanza tiene ocho legisladores en la Comisión Bicameral, incluida la presidenta del cuerpo, María Belén Monte de Oca. Es exactamente la mitad de los miembros, por lo que le alcanza con conseguir la firma de solo un diputado o senador más para emitir un dictamen favorable al DNU y tiene aliados a los que recurrir.
De todas formas, el dictamen debe votarse luego en el recinto, donde a la oposición puede aprobar la derogación con una mayoría simple de la mitad más uno de los presentes. Esto debe ocurrir en las dos Cámaras para que el DNU caiga. El oficialismo tiene un antecedente negativo de 2024, cuando el Congreso derogó el decreto que ampliaba el financiamiento de la SIDE.
Pese a ello, La Libertad Avanza hoy tiene un manejo del Congreso que le permite maniobrar para, de mínima, dilatar los debates o impedir que que alguna de las dos Cámaras trate el DNU, lo que lo deja vigente por defecto. Esa táctica le ha funcionado en numerosas ocasiones.
Sin embargo, si la Bicameral no se expide en un plazo de diez días los decretos pueden tratarse "de oficio" por cualquiera de las dos cámaras. Allí cobra relevancia la práctica a la que se habituó la oposición en la Cámara de Diputados ante la capacidad de maniobra que ha mostrado el oficialismo: juntar la mayoría y esperar a una sesión para forzar que se abra el debate en las comisiones.
¿Cuál es el trasfondo político y la motivación de Milei detrás del decreto?
Los argumentos en contra del DNU pueden ser versar sobre la constitucionalidad, pero la disputa es política, como siempre. Así lo entiende la oposición. Paulón señaló a iProfesional que para él es "una movida política del Gobierno, que había quedado en falsa escuadra con lo de la bandera de Malvinas en el Mundial".
Pero también lo es para el Gobierno, dado que el trasfondo de la medida es la "campaña anti argentina" que se propagó por redes sociales a propósito de la final del Mundial. En la misma comunicación con la que anunció el DNU la Oficina del Presidente señaló que se trata de una medida "frente a las recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos".
Milei y sobre todo la tropa digital de La Libertad Avanza que se referencia en el asesor Santiago Caputo afirman que esa campaña fue promovida por sectores progresistas o de centro izquierda transnacionales, los "woke" contra los que el Gobierno libra pretende librar su "batalla cultural". El DNU se inscribe en ese relato del oficialismo.
El momento para dictar la medida tampoco es casual. Milei busca por estos días erigirse como líder o referente de la corriente de derecha que se extiende por la región. La idea de ser el armador de una cumbre de presidentes identificados con ese sector empezó a tomar forma con el gran protagonismo que tuvo el libertario en la asunción de Keiko Fujimori en Perú esta semana.
Al atribuir la "campaña anti argentina" a sectores ideológicamente enfrentados con esa corriente, el DNU de Milei se convierte en una pieza más de esa operación, cuyo telón de fondo es el alineamiento con los Estados Unidos de Donald Trump, que se inmiscuye cada vez más en la política interna de la región.
Pero además, el DNU instala una polémica puertas adentro que no está claro que le juegue en contra, porque miles de personas vieron en sus redes sociales expresiones ofensivas contra el país por parte de figuras internacionales del deporte o el espectáculo. Los casos que mas resonaron fueron los del actor Samuel L. Jackson y la cantante Rosalía. El interrogante es si la medida no tendrá acaso más apoyo social del que calcula la oposición en este contexto.
En cualquier caso, el DNU de Javier Milei que habilita la expulsión de extranjeros por expresiones contra la Argentina o sus ciudadanos ya está en le radar del Congreso y la oposición intentará empujar su derogación, lo que abre un nuevo foco de conflicto justo cuando el Gobierno quiere acelerar la aprobación de varios proyectos relevantes. En los próximos días se verá quién tiene más fuerza para marcar el ritmo del debate parlamentario.