El Gobierno evalúa aceptar un límite a la venta de tierras a extranjeros para poder aprobarla en el Senado
El gobierno de Javier Milei busca la forma de aprobar el jueves en el Senado el controvertido capítulo que elimina el límite actual para la venta de tierras rurales a extranjeros, contenido en el proyecto sobre "inviolabilidad de la propiedad privada", y con el fin de asegurarse los votos aceptará nuevas modificaciones, entre ellas la de relajar la restricción actual en lugar de sacarla.
La bancada de senadores de La Libertad Avanza confirmó que Patricia Bullrich brindará una conferencia de prensa este martes a las 16:00 en el Salón de las Provincias. Allí, la jefa del bloque junto a los senadores Nadia Márquez y Agustín Coto -alfiles de Karina Milei que presiden las comisiones donde se abordó el proyecto- darán los detalles de las modificaciones al texto.
Esos cambios todavía están siendo conversados con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, impulsor de la iniciativa, en el marco de la extensa negociación que lleva a cabo Bullrich con los bloques dialoguistas del Senado para evitar que ese capítulo central del proyecto sobre "propiedad privada" resulte rechazado.
El Senado retomará el jueves la sesión que pasó a cuarto intermedio el 16 de julio pasado, cuando el oficialismo entendió que no tenía los votos para aprobar el capítulo que reforma la actual Ley de Tierras y los postergó por tercera vez. Las nuevas modificaciones que aceptará el Gobierno buscan evitar que se repita esa situación y destrabar el proyecto.
Venta de tierras a extranjeros: ¿cuál es el cambio drástico que evalúa el Gobierno para el proyecto?
Si bien los cambios están todavía en estudio, fuentes del oficialismo confirmaron a iProfesional que una de las posibilidades más firmes es elevar el límite que existe hoy, del 15% del territorio (nacional o de una misma provincia) para la tenencia de tierras rurales en manos de personas humanas o jurídicas extranjeras.
De concretarse, sería un cambio drástico en comparación con la intención original del proyecto impulsado por Milei y Sturzenegger, que era borrar cualquier tipo de tope para la venta de tierras a extranjeros. En este caso, por el contrario, el Gobierno aceptaría que haya un límite para esas operaciones.
Según el último borrador que circuló entre los senadores y al que accedió iProfesional, ese límite subiría del 15% al 25%. Es decir que se flexibilizaría, al permitir que pueda ser adquirida por extranjeros una extensión de tierras mayor a la permitida hoy por la Ley de Tierras Rurales que rige desde 2011, pero seguiría existiendo un tope.
Un detalle técnico que asoma en ese borrador -sobre el que aún hay dudas y discusión entre los senadores- es que ese límite se establecería para "el territorio de cada provincia", sin una mención a la superficie total del país como tiene la norma actual.
A pesar de que ser una versión extraoficial y que en el oficialismo remarcan que "la verdad se sabrá recién en la conferencia" que dará Bullrich, fuentes que siguen de cerca las negociaciones señalaron a este medio que el cambio se daría con "ese número que está circulando" y que, en principio, ya estaría "bastante cerrado" con el Gobierno.
¿Por qué al oficialismo se le complicó la aprobación del proyecto en el Senado?
El oficialismo aceptaría esta modificación clave apremiado por la pérdida de apoyo entre los bloques dialoguistas, que se empezó a sentir con más fuerza en los últimos días debido a la creciente presión social contra la "extranjerización" de tierras. Para el 6 de agosto, día de la sesión, se organiza una marcha al Congreso en rechazo al proyecto, que promete ser contundente.
Entre los convocantes hay agrupaciones civiles, políticas y ecologistas que van desde la CGT hasta la Iglesia Católica y, como contó iProfesional, esa presión se empezó a sentir en el Senado a medida que se acerca el día de la sesión y amenaza al oficialismo con dejarlo sin los votos que necesita para aprobar el capítulo más importante -para el Gobierno- del proyecto sobre "propiedad privada".
"La UCR está muy en duda y los dos misioneros también", afirmaban hasta el último viernes en el Senado. El Comité Nacional de la UCR le pidió públicamente a los radicales que no acompañen la reforma de la Ley de Tierras y entre los diez que integran la bancada, Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama se oponen y hay otros que lo están pensando.
En tanto, los senadores de Encuentro Misionero Sonia Rojas y Carlos Arce, que suelen ser clave para que el oficialismo construya mayoría, no comprometieron su apoyo y según deslizan fuentes parlamentarias vienen recibiendo presiones en su provincia por parte de distintos actores sociales.
Los tres senadores de Convicción Federal -desprendimiento del bloque peronista K- ni siquiera dieron quórum en el último intento del oficialismo por tratar el proyecto de "propiedad privada" y el último viernes sumó su rechazo a la iniciativa la cordobesa Alejandra Vigo, del bloque Provincias Unidas.
El "riesgo Villarruel" que sumó tensión de cara a la sesión del Senado
Conocedora de la dinámica parlamentaria, Bullrich advirtió puertas adentro del Gobierno que el escenario para la sesión asomaba complicado, incluso a pesar de que el oficialismo ya había aceptado otras modificaciones al texto, entre ellas que el Poder Ejecutivo comparta con las provincias el poder de autorizar la venta de tierras.
Y al riesgo de carecer de los votos suficientes para aprobar ese capítulo se le sumó en los últimos días uno adicional: el de arañar un empate. En la sesión del 16 de julio Bullrich contaba con 35 votos a favor pero evaluó que era un número muy ajustado y arriesgado para un tema tan sensible, según confió a sus allegados.
Ocurre que si la tropa libertaria llegara al recinto con lo justo y se diera un empate, la definición quedaría en manos de la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, quien ya acusó al gobierno de Milei de querer "vender el país" con este proyecto. Todo un anticipo de cómo votaría si tuviera que hacerlo.
En efecto, a las críticas de la Iglesia -que se mueve activamente contra el proyecto- y de múltiples sectores que cuentan, además, con la ayuda de figuras populares como Lali Espósito para amplificar por redes sociales la convocatoria a la marcha, se le sumó la escalada de la pelea entre Milei y Villarruel, quien encontró en este proyecto otro motivo para marcar diferencias públicas.
Es por ello que, a pocos días de la sesión, el oficialismo evalúa conceder más modificaciones para asegurarse una mayoría, aunque deba resignar el objetivo original de Sturzenegger de que la venta de tierras a extranjeros no tenga límite alguno con el argumento de que la Constitución Nacional le otorga a los extranjeros en el territorio nacional los mismos derechos civiles que el resto de los ciudadanos.
¿Cómo se mueve la tropa de Bullrich para conseguir los votos en el Senado?
Hace varios meses que el oficialismo intenta sin éxito aprobar el proyecto sobre "inviolabilidad de la propiedad privada", que también introduce cambios sensibles en materia de desalojos de inmuebles por falta de pago u ocupación ilegal y de expropiaciones por parte del Estado. Pero la traba más importante es el capítulo que reforma la Ley de Tierras.
En busca de apoyo, el oficialismo ya había aceptado numerosas modificaciones, entre ellas que la regulación y las restricciones finales para esas operaciones sean potestad de los gobiernos provinciales. También se acordó mantener "la prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de los Estados extranjeros".
Respecto de las empresas que tengan participación estatal extranjera sí podrán adquirir tierras rurales cuando exista una "autorización de la provincia donde se encuentre ubicado el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional".
De esta forma, el gobernador y la Casa Rosada tendrán que estar de acuerdo con la venta cuando el interesado sea una compañía donde tenga acciones un Estado extranjero. La misma condición se había acordado para la adquisición de tierras en "zonas de seguridad de frontera".
¿Qué otros cambios al proyecto estudia el Gobierno para reformar la Ley de Tierras?
Entre los nuevos cambios que aceptaría el Gobierno para tratar de asegurarse los votos, se encuentra "la prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de personas humanas o jurídicas, de nacionalidad extranjera, por encima del veinticinco por ciento (25%) en el territorio de cada provincia".
De acuerdo al borrador al que accedió este medio, también se incluirá una línea para aclarar que "cada provincia podrá establecer la normativa aplicable", con lo que se reforzarían las atribuciones de los gobernadores para fijar condiciones a la venta de tierras.
Además, ante el pedido de algunos senadores se aceptaría que toda adquisición de tierras rurales por parte de personas humanas o jurídicas extranjeras deba inscribirse "en el registro inmobiliario de cada provincia consignando en un asiento especial los datos y la nacionalidad del adquirente".
Los dos puntos habían sido resistidos en un principio por Sturzenegger según dejaron saber fuentes del Ministerio de Desregulación. Bullrich trataba de convencerlo, para lograr el consenso necesario que permita destrabar el avance de la iniciativa, que hasta ahora parece estancado.
Por otro lado, el mismo artículo aclararía que en el caso de las empresas con participación estatal extranjera, debrán adjuntar en el registro la autorización de la provincia donde se encuentre ubicado el inmueble y la del Poder Ejecutivo Nacional.
Todo está aún en estudio, aunque el oficialismo deja trascender que espera destrabar con estos cambios la aprobación del capítulo que modifica los límites para la venta de tierras a extranjeros. La conferencia de prensa que encabezará Patricia Bullrich permitirá saber con mayor certeza qué tan cerca está el gobierno de Javier Milei de cumplir ese objetivo, pero la verdad se conocerá el jueves, cuando el Senado tenga que votar.