TENSIÓN EN EL OFICIALISMO

Karina Milei apunta contra todos y el Gobierno reconfigura su agenda tras las últimas derrotas

La secretaria presidencial abrió un reclamo masivo, con cuestionamientos hacia Sturzenegger, Caputo y Bullrich. "¿Cuándo habrá resultados?", recriminó
Por Mariano Obarrio
POLÍTICA - 07 de Agosto, 2026

La sucesión de derrotas políticas que sufrió el Gobierno de Javier Milei durante la última semana abrió una reconfiguración en la toma de decisiones en la Casa Rosada y alteró la relacion de fuerzas en el Gabinete.

El principal afectado fue el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, cuya agenda desreguladora quedó bajo la lupa después de una cadena de fracasos que, según admiten altas fuentes oficiales, provocaron el temor de Karina Milei por la pérdida de la gobernabilidad, del control del Congreso y de la relacion con los gobernadores.

Duro reclamo de Karina Milei, tras las derrotas del Gobierno en el Congreso

La gobernabilidad es la capacidad de un presidente para llevar adelante su plan de gobierno. Muchos consideran que está golpeada porque el revés parlamentario fue un punto de inflexión política.

"Por ahora, Sturzenegger está golpeado, todos lo quieren controlar, y Karina Milei se enojó mucho, pero también con el Toto Caputo (ministro de Economía) y con Patricia Bullrich (senadora). La semana fue desastrosa", señalaron fuentes oficiales a iProfesioinal. Las principales derrotas del Gobierno fueron las siguientes:

  • La caída de dos capítulos del proyecto de ley para modificar la Ley de Tierras: el fracaso de la eliminación del límite de venta de tierras a extranjeros y la reforma a la Ley de Manejo del Fuego que permitía cambiar el uso económico de tierras incendiadas para emprendimientos productivos.
  • El conflicto generado por el decreto 690 firmado por Milei que desreguló la actividad del practicaje y permitía a cualquier capitán registrado convertirse en practico para guiar buques en la entrada y salida de los puertos. Eso desató un paro de 150 buques y la paralización de todo el comercio exterior agrícola, cerealero y petrolero. Milei y Karina Milei bramaron contra Sturzenegger y ordenaron dar de baja del decreto a cambio de una baja en las tarifas de los prácticos, negociada de urgencia.
  • Las desafortunadas declaraciones del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, que criticó a "los tarados que hablan de la industria" que "cayó un 10%" y la equiparó a la construcción y el comercio, mientras ponderó como principales sectores a la energía, el campo, la minería y economía del conocimiento.

Claro, estás dos últimas tienen exenciones tributarias y son competitivas. La energía y el campo tienen competitividad asegurada por definición, son de alta rentabilidad, y tienen mercado externo asegurado. En cambio, la industria, el comercio y la construcción tienen mercado interno deprimido por falta de consumo y exceso de importaciones, no tienen exenciones tributarias en su mayoría y tienen alta presión tributaria y bajo nivel de financiamiento.

El sincericidio de Toto Caputo también puso nerviosa a Karina Milei que le pregunta en forma permanente: "Cuándo habrá resultados visibles y cuándo llegarán los mejores 18 meses del Gobierno". Ya se pasaron cuatro meses desde que lo anunció ante una conferencia empresaria.

Todos estos constituyeron, para el núcleo político del Gobierno, mucho más que simples reveses parlamentarios o administrativos. En la evaluación de la Casa Rosada, pusieron en riesgo la gobernabilidad, deterioraron la relación con el Congreso, y con los gobernadores y abrieron frentes simultáneos con sectores productivos que hasta ahora acompañaban al oficialismo.

Según admitieron a iProfesional fuentes oficiales, la principal preocupación de Karina Milei y de su mesa política es la aprobación cuanto antes de la reforma electoral y la eliminación de las PASO para las elecciones presidenciales de 2027. Es por eso que la secretaria general de la Presidencia no romperá con los gobernadores aliados que hicieron caer el corazón de la Ley de Propiedad Privada. Pero los mandatarios reclaman dos condiciones clave:

  • Financiamiento y cumplimiento de las transferencias atrasadas a las provincias.
  • Que la Casa Rosada no presente candidatos "violetas" en sus provincias para no dividir el voto.

Los principales aliados en esta negociación son los gobernadores de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; de Chubut, Ignacio Torres; de San Luis, Claudio Poggi; de San Juan, Marcelo Orrego; de Mendoza, Alfredo Cornejo; de Corrientes, Juan Pablo Valdes; de Chaco, Leandro Zdero, y de Jujuy, Carlos Sadir, y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, que podrían unificar candidaturas a cambio de un apoyo irrestricto a la reelección de Milei.

"Ahora lo más urgente es eliminar las PASO o suspenderlas para facilitar la reelección de Milei, para eso hay que mantener la alianza con los gobernadores, aunque no nos hayan ayudado. Es urgente un acuerdo electoral con ellos para asegurar el triunfo", señalaron fuentes libertarias. No obstante, no existe una agenda y una fecha para esa ley, que por ahora no tiene apoyo en el Senado.

Hubo aliados que no respaldaron a Milei en la Ley de Tierras: el chubutense, Nacho Torres; el neuquino Rolando Figueroa, el misionero Hugo Pasalaqcua; el tucumano Osvaldo Jaldo, el catamarqueño Raúl Jalil, y el salteño Gustavo Saénz. Pese a que no pretende el apoyo a la reelección de todos ellos, que podrían optar por un candidato peronista, los cuenta como aliados para reformar la ley electoral y eliminar las PASO.

Luego de esa reforma, la agenda pendiente incluye además el denominado Super RIGI, la nueva Ley de Sociedades, la ley de Inocencia Fiscal y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, proyectos que están en las cámaras de Diputados y en el Senado, pero demoradas.

Las futuras reformas pasarán por la mesa política de Karina Milei

Las futuras leyes reformistas, como la Ley de Desregulación que había redactado Federico Sturzenegger con más de 100 páginas para desregular las actividades inmobiliaria, farmacéuticas, arrendamientos de campos, venta de carne, libros y otros: ahora deberán atravesar un filtro político mucho más exigente antes de llegar al Congreso.

La mesa política que preside Karina Milei será la que revisará cada punto y coma que escriba Sturzenegger para que no haya sorpresas en el Congreso. Por lo general, el "Coloso" solía conversar los proyectos con Milei, se relamían juntos en la redacción, y los enviaba directamente a la secretaría Legal y Técnica que conduce María Ibarzabal Murphy y de ahí al Congreso, sin mucho análisis político. Lo técnico era suficiente: pero ya no será asi.

En la mesa política los principales analistas serán el jefe del Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, mano derecha de Karina Milei. Santilli ganó mucho terreno por su afinidad con Menem y con Karina Milei. Pesará mucho allí el diálogo de Santilli con los gobernadores.

Un peldaño por abajo también opinarán el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, que serán los que tengan el pulso fino de los votos en el congreso.

Por esa razón, en las reuniones reservadas de la mesa política comenzó a imponerse una nueva lógica: ningún proyecto de alto impacto será impulsado sin una evaluación política previa sobre su viabilidad legislativa y su costo territorial. En los hechos, Karina Milei decidió fortalecer ese ámbito y asumir un control más estricto sobre la agenda reformista.

Detrás de esa decisión aparece una preocupación que se repite en los despachos oficiales: preservar las condiciones políticas para la reelección presidencial. En Balcarce 50 consideran que la acumulación de conflictos puede erosionar la capacidad del Gobierno para negociar con los gobernadores y construir mayorías parlamentarias.

Tras los últimos fracasos, dentro del Gobierno ya nadie puede asegurar cuándo volverá a intentarse ese debate para la suspensión o eliminación de las PASO.

Federico Sturzenegger, el principal apuntado

Dentro del Gobierno nadie habla de una salida de Federico Sturzenegger. Javier Milei mantiene intacta su confianza personal en quien suele definir como "el Coloso". Sin embargo, el ministro quedó claramente debilitado. Altas fuentes oficiales describen que recibió fuertes recriminaciones de Karina Milei por la secuencia de iniciativas que terminaron convirtiéndose en conflictos políticos.

"Todos lo quieren matar, pero Javier todavía lo banca", resumió un funcionario con acceso al despacho presidencial. Las críticas apuntaron especialmente al momento elegido para impulsar las reformas, la falta de construcción política previa y la escasa consulta con los sectores afectados.

El episodio que terminó de agravar la situación fue el decreto 690 sobre la actividad del practicaje. La norma habilitaba que el ingreso y salida de buques pudiera ser realizado por capitanes sin necesidad de ser prácticos habilitados, modificando un sistema vigente desde hace décadas. La respuesta fue inmediata: comenzó un paro nacional de prácticos que paralizó el movimiento de más de quince buques y generó fuertes reclamos de exportadores cerealeros, petroleras y compañías navieras.

El conflicto alcanzó justamente a dos de los sectores más valorados por el Gobierno por su capacidad para generar divisas: el complejo agroexportador y la industria energética. Las dificultades para movilizar mercadería terminaron obligando a la Casa Rosada a retroceder y revisar la aplicación del decreto.

Ese episodio se sumó a los fracasos legislativos de la Ley de Tierras y la reforma de la Ley de Manejo del Fuego, conformando una secuencia que, según reconocen en el oficialismo, dañó la autoridad política del ministro.

La economía también quedó bajo revisión

Las recriminaciones no se concentraron únicamente sobre Sturzenegger. El ministro de Economía, Luis Caputo, también recibió cuestionamientos por la demora de la recuperación económica. Hace cuatro meses había anticipado que comenzaban "los mejores dieciocho meses" del gobierno de Milei gracias al proceso de estabilización. Sin embargo, dentro del propio oficialismo comenzaron a preguntarse cuándo la mejora macroeconómica llegará a la actividad cotidiana.

En las conversaciones reservadas aparece siempre la misma pregunta que, según distintas fuentes, formula Karina Milei. "¿Cuándo la macro va a derramar sobre la micro?". La preocupación responde a una serie de indicadores que el propio Gobierno sigue diariamente: más de siete millones de deudores en situación irregular, caída del consumo, descenso de las ventas, menor recaudación tributaria, cierre de empresas, salarios que aún no recuperan poder adquisitivo y un creciente malestar social.

En ese contexto se interpretó también la reciente defensa pública realizada por Caputo, quien cuestionó a "los tarados que hablan de la industria", al sostener que el verdadero motor de crecimiento está hoy en la energía, el agro, la minería y la economía del conocimiento, sectores que aportan dólares al país, mientras la industria, el comercio y la construcción continúan mostrando mayores dificultades.

Patricia Bullrich tampoco escapó a los cuestionamientos

La ministra Patricia Bullrich tampoco quedó al margen de las críticas. Según distintas fuentes oficiales, Karina Milei le reprochó no haber garantizado los votos necesarios para sostener los proyectos legislativos y le exigió acelerar el trabajo político con diputados y senadores. "No se salvó nadie. Esta vez socializó la reprimenda", resumió con crudeza un funcionario que participó de las reuniones posteriores a los fracasos legislativos.

Otra fuente cercana a la conducción política relativizó ese diagnóstico y sostuvo que "el único que realmente ligó fuerte fue Sturzenegger". Pero existe consenso en que la semana dejó secuelas para varios integrantes del gabinete. Las consecuencias políticas ya comenzaron a reflejarse en la agenda oficial. Como efecto inmediato del conflicto con el practicaje y del rechazo parlamentario a las reformas sobre tierras y manejo del fuego, el Gobierno decidió frenar el envío del proyecto de desregulación ómnibus que Sturzenegger preparaba para avanzar sobre nuevos sectores de la economía.

Esa iniciativa incluía modificaciones para el corretaje inmobiliario y financiero, la comercialización de medicamentos, el mercado de carnes, la actividad vitivinícola, los arrendamientos rurales y otras regulaciones sectoriales.

En la Casa Rosada admiten que la experiencia reciente dejó una enseñanza política. Cada reforma impulsada sin negociación previa terminó generando una rápida reacción corporativa, conflictos sindicales y resistencia parlamentaria.

Las cámaras inmobiliarias, los farmacéuticos y distintos actores de los sectores involucrados ya habían comenzado a organizar su oposición antes incluso del envío formal de los proyectos. Por eso, la decisión ahora es distinta. La prioridad dejó de ser la velocidad de las desregulaciones para pasar a ser la preservación de la gobernabilidad.

En el entorno presidencial sostienen que el programa reformista no será abandonado. Pero también admiten que la política volvió a imponer sus tiempos. Después de la peor semana de Federico Sturzenegger desde el inicio de la gestión, la Casa Rosada decidió que ninguna reforma estructural avanzará sin antes superar el examen de la mesa política encabezada por Karina Milei.

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