ANÁLISIS DE THE ECONOMIST

The Economist cuestionó el nuevo discurso de Milei sobre Malvinas y lo vinculó con su escenario político

El informe señala que la reciente retórica sobre las islas responde al interés por obtener respaldo de facciones afines y fortalecer su gestión
Por iProfesional
POLÍTICA - 04 de Septiembre, 2026

La revista británica The Economist analizó el nuevo posicionamiento del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas y consideró que el endurecimiento de su discurso constituye una señal de debilidad de su posición política interna. El medio vinculó el cambio de tono con la intención del mandatario de buscar la reelección en 2027 y con la evolución de su nivel de aprobación.

El análisis fue publicado después de una entrevista que Milei concedió esta semana en la Casa Rosada, en la que ratificó el reclamo argentino sobre las islas, pero al mismo tiempo sostuvo que su Gobierno busca alcanzar una solución negociada y de largo plazo con el Reino Unido.

La cuestión Malvinas volvió al centro de la agenda después de la cadena nacional que Milei realizó el jueves 3 de enero. Allí anunció nuevas medidas contra empresas que participen en actividades hidrocarburíferas en las islas sin autorización argentina y vinculó el escenario con recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la posición de Washington frente a la disputa.

Qué dijo The Economist sobre Milei y Malvinas

Según The Economist, Milei había mantenido hasta ahora un discurso relativamente mesurado sobre la cuestión Malvinas, una postura que incluso había generado críticas dentro de sectores de la derecha argentina.

En la entrevista, sin embargo, el Presidente sostuvo en reiteradas oportunidades que las islas pertenecen a la Argentina y afirmó que el país defenderá sus derechos de soberanía sobre las Malvinas, las Georgias del Sur, las Islas Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

El medio británico interpretó este cambio de tono como "una señal de debilidad política interna" y señaló que Milei confirmó durante la entrevista su "intención de competir por la reelección en octubre de 2027".

The Economist mencionó, entre otros factores, la disminución de la inflación como uno de los aspectos positivos que reconoce el electorado, pero también señaló dificultades vinculadas con la creación de empleo formal, el crecimiento económico, el costo de vida y el impacto de la reducción de subsidios a la energía y al transporte.

El medio también vinculó la nueva estrategia con la necesidad de Milei de consolidar sectores conservadores de su electorado y mencionó el distanciamiento del Presidente con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien mantiene una posición particularmente vinculada con la cuestión Malvinas y las Fuerzas Armadas.

Estos aspectos forman parte del análisis realizado por The Economist sobre la situación política argentina.

Milei ratificó el reclamo pero descartó una salida militar

En la entrevista, Milei afirmó que "las Malvinas son argentinas" y sostuvo que la Argentina defenderá sus derechos soberanos sobre el archipiélago y los territorios y espacios marítimos vinculados con la disputa.

Al mismo tiempo, dejó en claro que su Gobierno no busca una solución militar.

El Presidente afirmó que los argentinos no decidieron "empezar a gritar como salvajes" y sostuvo que la Argentina no cree en la guerra. De esta manera, diferenció su estrategia de la decisión adoptada por la dictadura militar en 1982, cuando las Fuerzas Armadas argentinas ocuparon las islas y desencadenaron el conflicto bélico con el Reino Unido.

La guerra de 1982 terminó con la rendición argentina el 14 de junio y dejó 907 muertos: 649 argentinos, 255 británicos y tres habitantes de las islas.

El modelo de Hong Kong que planteó Milei

La propuesta de Milei se basa en una negociación de largo plazo. Para explicar su posición, el Presidente recurrió al antecedente de Hong Kong.

En 1984, el Reino Unido y China firmaron la Declaración Conjunta Sino-Británica, que estableció la transferencia de soberanía sobre Hong Kong a China. El traspaso se concretó el 1° de julio de 1997, después de 156 años de administración británica.

El acuerdo estableció la continuidad durante 50 años de determinadas condiciones económicas, jurídicas y administrativas de Hong Kong bajo el principio conocido como "un país, dos sistemas".

Milei planteó que un esquema de negociación de largo plazo podría servir como referencia para encontrar una salida a la disputa por Malvinas.

"A largo plazo podemos recuperar nuestras islas. El Reino Unido lo hizo con Hong Kong, así que ¿por qué no encontrar un acuerdo para que, tarde o temprano, las islas regresen a la Argentina?", sostuvo durante la entrevista con The Economist.

La comparación fue presentada por el Presidente como un ejemplo de una eventual solución consensuada y no como una propuesta de transferencia inmediata de soberanía.

La posición británica frente al reclamo argentino

La respuesta del Reino Unido llegó este viernes. El canciller británico, Ed Miliband, reafirmó la posición de Londres y sostuvo que el respaldo británico al derecho de los habitantes de las islas a determinar su propio futuro es "inquebrantable".

El Gobierno británico sostiene que las islas son británicas y que la voluntad de sus habitantes constituye un elemento central de su posición.

En ese sentido, Londres vuelve a recurrir al referéndum celebrado en marzo de 2013. En esa consulta, 1.513 de los 1.517 votantes eligieron mantener el estatus de las islas como Territorio Británico de Ultramar, con una participación cercana al 92%.

La Argentina mantiene una posición diferente y sostiene que la disputa de soberanía debe resolverse mediante negociaciones entre ambos países.

El petróleo y las nuevas medidas anunciadas por Milei

La reaparición de la cuestión Malvinas en la agenda también está relacionada con los proyectos de explotación de hidrocarburos en las aguas que rodean al archipiélago.

Durante su cadena nacional, Milei anunció medidas para endurecer la respuesta argentina frente a las empresas que participen en esas actividades sin autorización del Gobierno argentino.

Uno de los principales proyectos involucrados es Sea Lion, desarrollado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum. El proyecto contempla la explotación de petróleo en aguas próximas a las islas y constituye uno de los puntos de mayor tensión económica dentro de la disputa actual.

El Gobierno argentino anunció un decreto para acelerar la aplicación de sanciones ya previstas por la legislación y anticipó además un proyecto de ley destinado a ampliar las herramientas sancionatorias.

La disputa por los recursos naturales agrega así un componente económico a la cuestión territorial, en un momento en que la explotación petrolera en la zona avanza hacia nuevas etapas.

Por qué Trump aparece en la nueva estrategia argentina

El cambio de tono de Milei también se produjo después de declaraciones de Donald Trump sobre la disputa.

El presidente estadounidense dejó abierta la posibilidad de revisar la posición histórica de Washington respecto de las Malvinas y evitó comprometerse expresamente a respaldar al Reino Unido ante un eventual conflicto con la Argentina. Sus declaraciones estuvieron vinculadas, además, con los desacuerdos entre Washington y Londres por el respaldo británico a Estados Unidos durante la guerra contra Irán.

Milei interpretó esas declaraciones como una señal favorable para la posición argentina. Durante su cadena nacional sostuvo que existen "vientos de cambio" favorables al reclamo de soberanía.

En la entrevista con The Economist, además, el Presidente volvió a elogiar a Trump y calificó de "brillante" su estrategia geopolítica.

Hasta el momento, las declaraciones de Trump representan un cambio de tono respecto de la posición estadounidense, pero no implican por sí mismas una transferencia de soberanía ni un acuerdo sobre las islas.

Los riesgos que Milei reconoció en la entrevista

El propio Milei admitió durante la entrevista que una política más confrontativa con Londres puede generar consecuencias para la Argentina.

Entre los escenarios planteados aparecieron posibles restricciones británicas a futuras ventas de armamento con componentes del Reino Unido, dificultades para avanzar en un eventual acuerdo de libre comercio bilateral y efectos sobre la relación argentina con organismos internacionales.

El Presidente reconoció que existen "efectos secundarios" y sostuvo que deben ser considerados, en un contexto donde la Argentina busca atraer inversiones extranjeras en sectores como minería, petróleo, gas y agroindustria.

El planteo adquiere relevancia porque empresas británicas tienen participación en distintas actividades económicas del país.

The Economist también señaló que el Reino Unido puede tener influencia en la relación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional, en un contexto en el que el Gobierno de Milei busca consolidar su programa económico.

El antecedente de la postura de Milei sobre Malvinas

La estrategia planteada ahora por Milei no supone un abandono del enfoque diplomático que había expresado anteriormente. Desde el inicio de su gestión, el Presidente sostuvo que la Argentina debía mantener el reclamo de soberanía, pero sin recurrir a la fuerza y mediante una negociación de largo plazo.

En la entrevista con The Economist, esa posición volvió a aparecer: el Presidente combinó una reivindicación explícita de la soberanía argentina con la afirmación de que no busca un enfrentamiento militar.

Lo que cambió en las últimas declaraciones es el tono utilizado y las medidas anunciadas frente a las actividades petroleras desarrolladas en las islas.

Ese endurecimiento es precisamente uno de los elementos que The Economist tomó para analizar el escenario político interno del Gobierno.

Malvinas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda

La cuestión Malvinas quedó así atravesada por tres dimensiones. Por un lado, el reclamo histórico argentino de soberanía y la búsqueda de una negociación con el Reino Unido. Por otro, el conflicto económico generado por la explotación de hidrocarburos en las aguas próximas a las islas. Y, en tercer lugar, el nuevo escenario diplomático abierto por las declaraciones de Trump.

Milei sostiene que la Argentina debe recuperar las islas por la vía diplomática y utiliza el proceso de devolución de Hong Kong como antecedente de una eventual solución negociada a largo plazo.

El Reino Unido, en cambio, mantiene su posición sobre la soberanía y ratificó que su respaldo al derecho de los habitantes de las islas a determinar su futuro es inquebrantable.

En paralelo, The Economist incorporó una lectura política del cambio de discurso y vinculó el endurecimiento del reclamo con el escenario interno argentino y con la intención de Milei de buscar la reelección en 2027. Esa interpretación constituye el eje del análisis publicado por la revista británica.

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